El candidato presidencial, que inicialmente figuraba con opciones expectantes, cayó al grupo de «Otros» al no alcanzar siquiera el 1% de la intención de voto, según encuesta de Ipsos
El panorama electoral peruano ha dado un giro dramático para la campaña de Wolfgang Grozo. Según el último estudio de opinión de Ipsos, publicado este miércoles 25 de marzo, el candidato ha sufrido un retroceso estadístico irreversible, pasando de una posición competitiva a la irrelevancia en las preferencias ciudadanas. Con menos de un punto porcentual, Grozo se suma ahora al pelotón de candidatos que luchan por no perder la inscripción de sus partidos.
Analistas políticos coinciden en que el descenso de Grozo no es casual. Su campaña se ha visto empañada en las últimas semanas por contradicciones en su plan de gobierno y una falta de conexión con las demandas urgentes de seguridad y economía. El electorado, que en un principio mostró curiosidad por su perfil, parece haber migrado hacia opciones con mayor solidez técnica o discursos más cohesionados.
La encuesta no solo castiga a Grozo, sino que muestra un crecimiento en el rubro de «Voto Blanco o Viciado», que se mantiene como una de las opciones más fuertes frente a la debilidad de los candidatos individuales. Al quedar relegado al grupo de «Otros», el candidato pierde espacio en los debates mediáticos y enfrenta la difícil tarea de convencer a los financistas de campaña de que su proyecto aún es viable.
A menos de un mes de las elecciones generales de 2026, el margen de maniobra para Wolfgang Grozo es mínimo. Históricamente, los candidatos que caen por debajo del margen de error en marzo difícilmente logran superar la valla electoral. Su estrategia para los próximos días deberá ser agresiva si pretende, al menos, asegurar la presencia de su lista parlamentaria en el próximo Congreso.




