Yonhy Lescano, los buenos y los malos, y Agustito Rey

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Por Phillip Butters

A estas alturas, la verdad es que prácticamente nadie conoce del contenido de la denuncia sobre un presunto acoso sexual de Yonhy Lescano para con una periodista, que supuestamente trabajaba en el Congreso o tenía algún tipo de relación con el congresista.

El nombre de la señora es un enigma, y por lo tanto el contenido de su denuncia ni siquiera puede ser supeditado a su ideología, postura política, o nada que se le parezca. Y digo esto porque ha sido el propio parlamentario el que ha comenzado a defenderse mal y pésimo, aduciendo que esto es un complot del aprofujimorismo. Entonces el día de mañana, cuando se sepa la filiación o simpatía política de la señora, es como se sabe, será un argumento utilizado por el representante de Puno en el Legislativo.

Dicho sea de paso, eso de argumento va entre comillas porque hasta el momento, las razones esgrimidas por Yonhy Lescano son menos que deleznables.

Primero, le echó la culpa a la seguridad, pero la seguridad lo ha desmentido. Se imaginan ustedes a dos pobres policías jugándose la carrera por hacerle la broma a una señorita que le escribe a un congresista. Y esto a las 12 de la noche y sabiendo que pueden a ser fácilmente desenmascarados por el propio congresista. Y lo extraño es que enterado el propio Lescano no los despidió, ni los sancionó, ni nada parecido. Algo absolutamente absurdo hasta el momento, y más en la lógica del congresista, que tiene la costumbre pelearse con todo el mundo.

Ahora el problema de Lescano es que va más allá de la propia denuncia. Rascando los archivos uno se da cuenta que el accesitario de Lescano es bueno y lo quieren los buenos; pero no es tan malo, como para que no lo quieran los malos.

¿A qué me refiero? A que el accesitario de Yonhy Lescano es nada más y nada menos que ¡Agustito Rey!, el que fuera mano derecha de la señora Susana Villarán, esto por supuesto va a contar con la complacencia de todo el rojerío de Nuevo Perú y del Frente Amplio.

Pero además, Agustito Rey es un chico muy guapo y ciertamente se ha casado, según me dicen mis urracos, con la hija de Joselo García Belaunde, hermano de Vitocho, y por eso es que Agustito Rey terminó estando en la lista parlamentaria de Acción Popular, pese a ser recontra izquierdista. Además sabemos todos que Joselo García Belaunde – quien es íntimo de Alan García –  es suegro de Agustito. Entonces, basta una llamadita por teléfono y todos los apristas van a estar felices. No solo van a hundir a su archienemigo Yonhy Lescano, sino también darle una mano a su amigo Joselo García Belaunde.

Ya de los Fujimoristas, no basta ningún razonamiento, ¿no? Si bien es cierto Agustito Rey también es antifujimorista, es mil veces menos ponzoñoso que el propio Lescano. Entonces, la verdad sea dicha por los argumentos hasta el momento esgrimidos – reitero sin conocer la denuncia ni a la denunciante –  pero eso de que yo no fui, que fue tete, que pégale pégale que el policía fue, me parece risible.

Posteriormente, dice que se le puede haber pasado la mano, pero es una señora mayor de edad. En fin, Yonhy Lescano la pasa mal. Creo que ha cometido cuando menos una torpeza, sino una ligereza, pero la situación política de él está muy complicada.

Creo que tarde o temprano lo van a terminar desaforando. Yo no le deseo la cárcel por una situación de esa naturaleza, pero en estos momentos soplan vientos absolutamente extremistas. Pero si sigue hablando como está hablando Yonhy Lescano, y sus argumentos son que los jueces que lo van a juzgar son aprofujimoristas, que los fiscales son aprofujimoristas, muy probablemente termine preso. Cosa que reitero, no se lo deseo. Pero que se vaya comprando su ternito azul Agustito Rey, que va a venir por supuesto a defender el acuerdo de Odebrecht, a Villarán, el aborto, la ideología de género, el matrimonio homosexual, pero por sobre todas las cosas, va a venir a trabajar, presumo, cosa que no hace, hace mucho tiempo.

Buena carrera de Agustito ¿no? De practicante en el estudio Amado, a mano derecha de la señora Susana Villarán; de desempleado por un tiempo, a columnista regalado; y ahora a congresista. Mis respetos, estos caviares son unos capos ganándose la vida sin trabajar. Así que Lescano va a tener que buscarse un trabajo y un buen abogado.

Una de las cosas que más me llamó la atención, es que muchísima gente me ha llamado felicitándose y sintiéndose muy contentos por la desgracia del congresista de Acción Popular, cosa que no es mi caso. Es cierto que Yonhy Lescano ha sido absolutamente draconiano, tergiversador, manipulador, mala leche, obsesivo, ponzoñoso y cizañero, con casi todos sus enemigos. Por dar un ejemplo, le malogró la carrera a Charo Sasieta, la conocida Señora Ley, pero es ley de vida “el que a hierro mata a hierro muere”.

Ahora, ojalá que a Yonhy Lescano no le toque un fiscal o un juez en modo Lescano. Si es el caso, lo único peor es un compañero de celda que tenga su propio carácter.