Legislativo adquirirá 4,500 tarjetas de consumo pese a sus bajos niveles de aprobación y denuncias por excesos.
El Congreso de la República inició un nuevo proceso administrativo para entregar tarjetas electrónicas de consumo a todo su personal de cara a la Navidad, un beneficio que, solo este año, significará un desembolso superior a los ocho millones y medio de soles. Cada tarjeta tendrá un valor de 1,900 soles y será distribuida entre trabajadores y parlamentarios, pese a la baja aprobación de la institución y al persistente cuestionamiento ciudadano por los gastos internos del Legislativo.
La convocatoria, que corresponde al último proceso navideño que realizará este Parlamento antes de culminar su periodo, contempla la compra de 4,500 tarjetas y forma parte de los beneficios incluidos en los convenios colectivos vigentes. Los documentos revisados por el programa Cuarto Poder revelan que esta práctica no solo se ha mantenido, sino que ha ido encareciéndose progresivamente. En tres años, el Legislativo ha destinado más de 24 millones de soles únicamente a este concepto, un monto que contrasta con los anuncios de austeridad que el propio Congreso suele respaldar públicamente.
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Aunque se trata de un beneficio institucional, la compra de estas tarjetas vuelve a encender el debate sobre el uso de recursos públicos en un Parlamento que arrastra denuncias por malas prácticas, contrataciones irregulares y leyes cuestionadas. En este contexto, analistas como Iván García sostienen que la entrega de estos aguinaldos revela la desconexión del Congreso con la situación económica del país y con su deteriorada imagen ante la ciudadanía.
La tarjeta navideña se suma al paquete de ingresos que los congresistas percibirán en diciembre, un mes en el que sus ingresos alcanzarán los 46,900 soles entre sueldo, gratificación, bonificaciones y asignaciones fijas. Pese a ello, algunos parlamentarios defienden estos pagos asegurando que responden a acuerdos laborales formales y que también son percibidos por otros trabajadores del Estado.
Las observaciones no solo se centran en el aguinaldo. El exministro de Economía, Luis Miguel Castilla, advirtió que el Congreso opera sin límites claros en su gasto interno, lo que permite que sus beneficios crezcan cada año sin un control efectivo. A esto se suma que la Mesa Directiva ya inició la conformación de una nueva comisión negociadora para el próximo convenio colectivo, que entrará en vigencia en 2026 y podría ampliar aún más el número de asignaciones especiales destinadas a los parlamentarios y trabajadores legislativos.




