El diputado de Renovación Popular cuestionó el enfrentamiento entre el senador de Juntos por el Perú y el ministro del Interior, César Astudillo.
El diputado de Renovación Popular, Aldo Bravo, criticó el comportamiento del senador Iber Maraví durante el altercado que protagonizó con el ministro del Interior, César Astudillo, en una sesión de la Comisión de Constitución del Senado. El parlamentario consideró que este tipo de episodios perjudica la imagen del Poder Legislativo y pidió que las actuaciones de los involucrados sean examinadas por las instancias correspondientes.
En declaraciones a Canal N, Bravo sostuvo que las diferencias entre representantes políticos deben resolverse mediante el diálogo y la discusión de propuestas, sin recurrir a enfrentamientos personales. En ese contexto, calificó de negativa la actuación de Maraví durante la sesión parlamentaria.
“Lo que ha hecho Iber Maraví es un desastre para el Congreso”, manifestó el diputado, quien planteó que la Comisión de Ética evalúe la conducta del senador para determinar si corresponde adoptar alguna medida.
El incidente ocurrió el sábado 10 de octubre, durante el debate sobre el pedido del Poder Ejecutivo para obtener facultades legislativas en materia de seguridad ciudadana y otros asuntos. La controversia se inició cuando la senadora Ruth Luque cuestionó la posición del ministro Astudillo respecto a la reforma de la Policía Nacional. La intervención del titular del Interior y la respuesta de Maraví elevaron el tono de la discusión, que terminó involucrando a otros parlamentarios y funcionarios presentes.
La tensión obligó a suspender temporalmente la sesión durante aproximadamente diez minutos, antes de que los integrantes de la comisión retomaran el debate. El episodio generó posteriores pronunciamientos de representantes de distintas bancadas sobre la conducta de los participantes y la necesidad de preservar el respeto durante las deliberaciones.
Aldo Bravo cuestiona a Ruth Luque por el enfrentamiento
Durante la entrevista, el legislador también se refirió a la participación de Ruth Luque en la controversia y responsabilizó políticamente a la senadora por el desarrollo de los hechos. Según su interpretación, las expresiones de la representante de Ahora Nación contribuyeron a desencadenar el intercambio verbal.
“No defiendo las agresiones de ningún tipo, pero lo que se ha ocasionado es producto de la senadora Ruth Luque”, declaró Bravo.
Estas afirmaciones corresponden a la posición del diputado de Renovación Popular. La discusión involucró a varios participantes y generó versiones distintas sobre el origen y desarrollo del enfrentamiento.
Bravo también comentó la reacción de la presidenta Keiko Fujimori, quien utilizó la frase “los perros ladran, señal de que avanzamos” al responder a los cuestionamientos surgidos después del incidente. El parlamentario interpretó esas palabras como una expresión de indignación frente a lo sucedido, aunque insistió en que no respalda las agresiones.
Pide que Comisión de Ética revise caso de Graciela Chipana
En otro momento de la entrevista, Bravo se pronunció sobre la situación judicial de la diputada de Juntos por el Perú, Graciela Chipana, quien afronta un juicio oral por el presunto delito de discriminación agravada contra un menor con autismo. Los hechos investigados se remontan a 2025, cuando la parlamentaria se desempeñaba como docente.
El representante de Renovación Popular consideró que el caso también debería ser examinado en el ámbito parlamentario y planteó que se evalúe una posible intervención de la Comisión de Ética.
“La señora Chipana tendría que ser denunciada en Ética por este tema”, sostuvo.
La investigación judicial busca determinar si existió responsabilidad penal por los hechos atribuidos a la legisladora. Por ello, cualquier eventual medida parlamentaria deberá evaluarse conforme a las normas aplicables, sin confundir la existencia de un proceso judicial con una declaración de culpabilidad.
Cuestiona conductas de parlamentarios y defiende medidas contra el radicalismo
Finalmente, Bravo expresó su rechazo a determinadas actuaciones de congresistas que considera radicales y cuestionó episodios relacionados con representantes de la prensa dentro del Parlamento. El diputado sostuvo que las discrepancias políticas no deben traducirse en acciones intimidatorias contra periodistas ni en comportamientos que afecten el desarrollo de las actividades legislativas.
Asimismo, planteó proscribir el comunismo en el Perú, una posición que forma parte de su discurso político.
Las declaraciones del parlamentario se producen en medio de los cuestionamientos al comportamiento de los representantes que participaron en el altercado y de los pedidos para que las instancias parlamentarias evalúen lo ocurrido. La eventual apertura de procedimientos disciplinarios dependerá de las decisiones que adopten los órganos competentes.



