Una recepción diplomática que unió cultura, política y hermandad continental
Ricardo Sánchez Serra
La Embajada de Brasil en Lima ofreció una recepción de singular brillo para conmemorar el 204.º aniversario de la Independencia de Brasil, una celebración que reunió a representantes de los principales poderes del Estado peruano, miembros del cuerpo diplomático y destacadas personalidades de los ámbitos político, empresarial y cultural.

Embajador de Guatemala, Herbert Meneses, Christian Mirabete, Andrés Gómez de la Torre, Ignacio Zubeldía y Hugo Malafaia
La ceremonia, presidida por el embajador de Brasil, Clemente Baena Soares, y su esposa, congregó al presidente de la Cámara de Diputados, Óscar Reto; al vicecanciller Eric Anderson; al Defensor del Pueblo, Josué Gutiérrez; senadores y diputados, altos funcionarios, miembros del cuerpo diplomático acreditado en el Perú y representantes de las Fuerzas Armadas, además de invitados del mundo empresarial y cultural.
Fue una noche en la que la solemnidad del protocolo cedió también espacio a la alegría y a la expresión cultural. Un coro infantil del colegio República de Brasil interpretó los himnos nacionales de ambos países, en uno de los momentos más emotivos de la velada. Posteriormente, un conjunto musical brasileño puso ritmo a la celebración y logró que numerosos invitados se sumaran espontáneamente al baile.
La atmósfera fue, así, solemne y festiva a la vez, como corresponde a una nación cuya identidad cultural ha convertido la música, la alegría y la convivencia en parte de su extraordinaria proyección internacional.

Los embajadores paraguayos saludan a sus colegas de Brasil
Un mensaje de hermandad
El embajador Clemente Baena Soares abrió la ceremonia con un mensaje de gratitud y fraternidad, destacando la solidez de los vínculos entre ambos países. “Mis más sinceros agradecimientos por acompañarnos en la conmemoración de los 204 años de la Independencia de Brasil. Las relaciones de hermandad entre Brasil y el Perú siempre se mantuvieron inquebrantables”, afirmó.
El diplomático brasileño puso especial énfasis en la necesidad de fortalecer el multilateralismo y profundizar la cooperación regional. Entre los desafíos prioritarios mencionó la cooperación frente al Fenómeno de El Niño y la lucha contra el crimen organizado transnacional, recordando la operación conjunta realizada en la Amazonía, que permitió destruir 12 toneladas de drogas.
Asimismo, destacó el crecimiento del comercio bilateral, cercano al 30 % respecto del año anterior, y exhortó al Perú a avanzar en la ratificación del Acuerdo de Profundización Económico-Comercial, suscrito en 2016.

Saludo del embajador ruso Alekséi Ushakov al embajador de Brasil, Clemente Baena Soares
Baena Soares recordó también que en 2027 ambos países celebrarán el bicentenario de sus relaciones diplomáticas, ocasión que será acompañada por exposiciones, encuentros académicos, actividades culturales y deportivas.
“Queremos asegurarle al Perú que puede contar con Brasil. Pueden contar con nuestra cooperación incondicional y nuestra amistad inquebrantable”, expresó, antes de cerrar con un entusiasta: “¡Viva Brasil! ¡Viva el Perú!”.

Ricardo Sánchez Serra, senadora Martha Chávez y excanciller Miguel Ángel Rodríguez Mackay
El saludo del Perú
En representación del Gobierno peruano, el viceministro de Relaciones Exteriores, embajador Eric Anderson transmitió el saludo fraterno del Perú al pueblo brasileño.
“Es un honor dirigirme a ustedes en esta fecha significativa para transmitir, en nombre del Gobierno del Perú, nuestro saludo fraterno a la República Federativa de Brasil con motivo de su independencia”, manifestó.
Recordó que Brasil reconoció la soberanía del Perú en 1826, gesto que marcó uno de los primeros capítulos de una relación que, dos siglos después, continúa fortaleciéndose.
Subrayó que Brasil constituye actualmente el principal socio comercial del Perú en América Latina y el sexto a nivel mundial, además de compartir una extensa frontera amazónica de casi 3.000 kilómetros.

Dr Antonio Zapata y el presidente de la Comisión de RREE del Senado, Carlos Mesías
El viceministro destacó igualmente la Alianza Estratégica establecida en 2003, que permitió elevar el diálogo político, económico y militar entre ambas naciones, así como los mecanismos de cooperación amazónica.
Coincidió con el embajador brasileño en señalar que la lucha contra el crimen organizado transnacional y la atención de los desafíos ambientales y climáticos requieren una respuesta conjunta.
“El camino recorrido nos confirma que Perú y Brasil enfrentan mejor sus desafíos cuando lo hacen juntos”, afirmó.

Los Heraldos del Evangelio bendiciendo el evento
Una ausencia que no pasó inadvertida
La ausencia del canciller peruano, Carlos Espá, no pasó inadvertida en los círculos diplomáticos. En la larga tradición de las celebraciones por la Fiesta Nacional de Brasil en Lima, nunca antes un ministro de Relaciones Exteriores del Perú había dejado de asistir a esta significativa conmemoración, por lo que su inasistencia constituyó un hecho excepcional y, naturalmente, fue discretamente comentada entre los asistentes.
La representación oficial del Gobierno peruano estuvo presente y transmitió el saludo del Perú al pueblo brasileño, preservando así el carácter solemne de una fecha que simboliza la profunda amistad entre ambas naciones. La ausencia del jefe de la diplomacia peruana, sin embargo, marcó una nota singular en una celebración que, por tradición y por la importancia de los vínculos bilaterales, siempre había contado con su presencia.
El presidente de la Cámara de Diputados, Óscar Reto, tuvo a su cargo un breve pero significativo mensaje de cierre.
“Hoy recordamos la independencia de Brasil, una transición pacífica que se refleja en la alegría de su pueblo. Los hermanos brasileños son un pueblo feliz, y eso se traduce en la fortaleza de nuestras relaciones. Perú y Brasil están unidos y debemos seguir fortaleciendo ese vínculo en Sudamérica”, señaló.
Sus palabras sintetizaron el espíritu de una noche en la que la diplomacia se expresó no solamente a través de discursos, sino también mediante la música, la cultura y la fraternidad.
Brasil, un gigante que mira al futuro
La recepción ofrecida por la Embajada de Brasil fue, finalmente, una verdadera celebración de la amistad peruano-brasileña. Hubo solemnidad institucional, mensajes políticos, expresiones culturales y una espontánea alegría que convirtió la velada en uno de los encuentros diplomáticos más gratos de la temporada.
Pero detrás de la celebración había también un mensaje de mayor trascendencia: Brasil y el Perú no son simplemente países vecinos; son dos naciones sudamericanas llamadas a caminar juntas.
La Amazonía que comparten, las fronteras que los unen, los intereses económicos que los acercan y una historia diplomática que se aproxima a sus dos siglos constituyen una plataforma excepcional para proyectar una relación todavía más ambiciosa.

Excanciller Néstor Popolizio, Tulio Obregón y embajador Elard Escala
Brasil demostró, una vez más, que su grandeza no reside únicamente en su dimensión territorial, económica o demográfica. También está en su capacidad para transformar una celebración nacional en un encuentro de pueblos, culturas y afectos.
Y quizá allí reside la mejor imagen de esta noche: un gigante que celebra su libertad sin olvidar a sus amigos, y un Perú que encuentra en Brasil no solamente a un vecino, sino a un hermano de destino en el corazón de Sudamérica.
Porque cuando dos naciones comparten historia, frontera, cultura y voluntad de futuro, la diplomacia deja de ser únicamente una relación entre Estados y se convierte en una verdadera hermandad entre pueblos.

Presencias que iluminan la hermandad Perú–Brasil.



