Junto a sus padres y en una ceremonia íntima
Ícono cinematográfico mundial e incansable defensora de los animales, Brigitte Bardot, cuyo funeral y entierro se celebran este miércoles en la localidad mediterránea de Saint-Tropez, falleció debido a un cáncer, desveló su último marido.
“Resistió muy bien las dos operaciones a las que se sometió para tratar el cáncer que le quitó la vida”, manifestó su viudo, Bernard d’Ormale, en una entrevista publicada en el sitio web de la revista Paris Match, en la que ofreció algunos detalles de los últimos días de Bardot.
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Sin embargo, D’Ormale, que compartió la vida de la actriz durante las últimas tres décadas, no precisó qué tipo de cáncer padecía Brigitte Bardot, fallecida el 28 de diciembre a los 91 años, tras ser hospitalizada en dos ocasiones durante el otoño.
También conocida por las siglas de su nombre y apellido, BB superó un cáncer de mama en la década de 1980.
D’Ormale desveló que Bardot quiso terminar sus días en La Madrague, su casa de Saint-Tropez, pese a que allí la situación para sus cuidados era “más complicada, sobre todo por el persistente dolor de espalda que le causaba sufrimiento y agotamiento”, y que le hacía estar “incómoda, incluso estando postrada en cama”.
Según su viudo, estuvo “consciente y preocupada por el bienestar de los animales hasta el final”.
Familiares y amigos dieron este miércoles el último adiós a Bardot con un funeral y entierro íntimos y sencillos en Saint-Tropez, la localidad de la Costa Azul francesa en la que residió la mayor parte de su vida.
El funeral tuvo lugar por la mañana en la pequeña iglesia del siglo XVI Notre-Dame de l’Assomption, en una ceremonia privada a la que solo se pudo acceder con invitación.
El hijo del difunto astro de cine Jean-Paul Belmondo asistió, al igual que la figura de la ultraderecha Marine Le Pen, y numerosos activistas por los derechos de los animales cuyo trabajo Bardot ayudó a difundir a través de su propia fundación.
Paul Watson, el canadiense fundador de la organización benéfica Sea Shepherd, un “compañero de armas” en la lucha contra la caza de ballenas y la matanza de focas, estuvo entre los 400 invitados a lo que los organizadores habían prometido que sería un evento sin lujos.
Posteriormente será inhumada en el cementerio marino de Saint-Tropez, bajo la ciudadela y frente al Mediterráneo, donde reposan también sus padres y su primer marido, Roger Vadim, el realizador de ‘Et Dieu.. créa la femme’ (Y Dios creó a la mujer), que en 1956 con solo 22 años la catapultó al estrellato y la consagró como mito sexual a la altura de iconos como Marilyn Monroe o Sophia Loren.




