La prohibición canadiense dejó sin alternativas a MarineLand, que advierte la posible eutanasia de 30 belugas.
Treinta belugas del acuario MarineLand, en Ontario, enfrentan un posible sacrificio luego de que la legislación de Canadá prohibiera el uso, reproducción, comercialización y exportación de mamíferos marinos como belugas, delfines y ballenas.
La normativa, impulsada tras años de presión de organizaciones animalistas en Canadá, dejó al acuario sin la posibilidad de realizar espectáculos o programas reproductivos con estos animales, lo que redujo sus ingresos operativos.
La falta de financiamiento agrava la situación
MarineLand indicó que, sin actividades permitidas y sin recursos suficientes, depende de subsidios para mantener el cuidado de los mamíferos marinos. Sin embargo, el gobierno de Canadá rechazó la solicitud de financiamiento, lo que coloca al acuario en un escenario crítico para garantizar la manutención de las 30 belugas.
Lee también:
Trump habló con Maduro y le advirtió de acción militar si no abandona Caracas
Opciones bloqueadas por la ley
El acuario propuso trasladar a las belugas a un centro especializado en China. No obstante, el gobierno negó la autorización debido a que la ley vigente prohíbe también la exportación de mamíferos marinos, incluso hacia instalaciones certificadas.
Como alternativa, el Estado planteó la construcción de un santuario, pero la creación de esta infraestructura demanda una inversión millonaria que MarineLand no puede asumir en Canadá.
Antecedentes en la región
Situaciones similares ocurrieron en México tras la prohibición del uso de fauna silvestre en circos, lo que derivó en la imposibilidad de reubicar a la mayoría de animales. Más del 80% terminó siendo sacrificado ante la falta de centros especializados.
MarineLand advierte posible sacrificio de 30 belugas
Sin financiamiento estatal, imposibilidad de exportación y ausencia de un santuario disponible, MarineLand confirmó que la eutanasia de las 30 belugas es hoy una posibilidad real. El caso reabre el debate sobre la necesidad de políticas integrales para el manejo de fauna en cautiverio tras la aprobación de leyes de protección animal en Canadá.





