18 de marzo de 2026

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Cáncer oral: la enfermedad silenciosa que puede detectarse a tiempo

Cáncer oral

¿Sabías que una herida en la boca que no cicatriza en varias semanas podría ser una señal de alerta? Aunque muchas veces se confunde con aftas o lesiones pasajeras, el cáncer oral es una enfermedad que avanza de manera silenciosa y que, si se detecta a tiempo, ofrece un pronóstico mucho más favorable. La clave está en la información, la prevención y, sobre todo, en aprender a reconocer los signos que no deben pasarse por alto.

El cáncer oral puede presentarse como manchas blancas o rojas en la mucosa, bultos, engrosamientos o heridas persistentes que no curan. Muchas personas atribuyen estos síntomas al estrés, a una mordedura accidental o a irritaciones comunes. Sin embargo, prestar atención temprana puede marcar la diferencia entre un tratamiento sencillo y uno considerablemente más complejo.

En el programa Tu Salud de cayetano.plus, que conduce el doctor Leslie Soto, se abordó este tema con un especialista de amplia trayectoria, el doctor Wilson Delgado Azañero, cirujano dentista, patólogo oral y maxilofacial, profesor emérito de la Universidad Peruana Cayetano Heredia, con estudios de posgrado en Patología y Medicina Oral y Maxilofacial en la Universidad de Maryland (EE.UU.) y más de cinco décadas dedicadas al diagnóstico y la docencia en estomatología.

¿Qué tipo de cáncer es el más común?

El doctor Delgado explicó que en la boca existen todos los tipos de tejidos presentes en el resto del organismo: epitelial, conectivo, muscular y nervioso. Por ello, pueden desarrollarse diversas neoplasias. Sin embargo, el cáncer más frecuente es el carcinoma epidermoide, que se origina en el epitelio de la mucosa oral. “Cuando hablamos de cáncer oral, prácticamente nos referimos a este tipo de tumor”, señaló.

¿Dónde aparece con mayor frecuencia?

Aunque puede desarrollarse en cualquier parte de la boca, existe un área donde se diagnostica con más frecuencia: el llamado “óvalo de alto riesgo”, que incluye:

  • bordes laterales de la lengua,
  • parte inferior o ventral de la lengua,
  • piso de la boca,
  • zona retromolar.

Estas áreas que deben revisarse de manera minuciosa tanto en casa como el consultorio odontológico.

Factores de riesgo: más allá de una sola causa

Como ocurre con la mayoría de neoplasias, no existe un único causante del cáncer oral. No obstante, están identificados factores que aumentan el riesgo:

  • Consumo de tabaco, en todas sus formas.
  • Consumo frecuente de alcohol, especialmente bebidas de alta graduació
  • Irritación crónica, por lesiones repetitivas, prótesis mal ajustadas o hábitos traumá
  • Infección por VPH (Virus del Papiloma Humano), asociada sobre todo al cáncer de orofaringe.

El especialista señaló que los irritantes pueden ser de origen biológico (microflora), químico (sustancias introducidas en la boca) o traumático (golpes o fricciones constantes).

¿Existe un componente hereditario?

Aunque no se ha establecido una herencia genética directa, sí se observan familias con varios miembros afectados. Esto sugiere una predisposición familiar, más que una transmisión genética estricta. Por ello, el antecedente de cáncer oral en la familia es un dato importante que debe considerarse en la evaluación de un paciente.

Lesiones potencialmente malignas: señales que requieren vigilancia

Hoy se prefiere el término “lesiones potencialmente malignas” en lugar de “premalignas”,  ya que no todas evolucionarán necesariamente hacia un cáncer, pero si requieren control especializado. Entre las principales se encuentran:

  • Leucoplasia,
  • Eritroplasia,
  • Eritroleucoplasia,
  • Leucoplasia verrucosa proliferativa,
  • Liquen plano erosivo (con casos aislados que de transformación maligna).

Asimismo, toda úlcera que no cicatriza en más de tres semanas debe ser evaluada de inmediato. “En la boca todo suele cicatrizar rápido. Cuando algo no mejora, hay que estudiarlo”, enfatizó el doctor Delgado.

La biopsia: sencilla, segura y definitiva

La biopsia es la herramienta fundamental para confirmar un diagnóstico. Aunque que genera temor en muchos pacientes —e incluso en algunos odontólogos—, el especialista aclaró que es un procedimiento seguro, simple y que cualquier cirujano dentista capacitado puede realizar. La muestra se envía al patólogo y permite saber con certeza si hay malignidad.

Tratamiento del cáncer oral

El tratamiento del carcinoma epidermoide es principalmente quirúrgico. Dependiendo del tamaño y extensión de la lesión, puede complementarse con radioterapia. En cambio, no existe un esquema de quimioterapia específico para el cáncer oral.

Un estudio patológico adecuado es crucial para el pronóstico, especialmente la profundidad de invasión. Si una lesión mide más de 4 mm de profundidad, aumenta el riesgo de metástasis en ganglios del cuello, lo que exige un manejo quirúrgico más amplio.

¿Está cambiando la edad de presentación?

Aunque históricamente el cáncer oral se presentaba con mayor frecuencia en personas mayores de 60, en los últimos años se están observando casos en pacientes más jóvenes. Las investigaciones sugieren una posible relación con el VPH y cambios en los hábitos sexuales, aunque aún no existen conclusiones definitivas.

La prevención empieza en casa (y se confirma en el consultorio)

Evitar el tabaco, moderar el consumo de alcohol y mantener adecuados hábitos de higiene oral son pilares de prevención. El especialista explicó que las bebidas con alto contenido alcohólico aumentan la permeabilidad de la mucosa, facilitando la entrada de sustancias dañinas.

Pero la medida más efectiva para evitar un diagnóstico tardío es simple: un examen bucal completo y sistemático. No basta con revisar solo un diente o una muela, se debe evaluar toda la cavidad oral con buena iluminación, inspección visual y palpación. “Si no se toca una lesión, no se puede diagnosticar un cáncer”, señaló.

La enseñanza más importante

Tras décadas de experiencia, el doctor Delgado ha visto numerosos casos que pudieron detectarse a tiempo. Por ello, insiste en que tanto pacientes como profesionales deben examinar la mucosa oral de manera rutinaria. Una mancha blanca persistente, una lesión roja que no desaparece o una úlcera que no cura son señales que requieren atención inmediata.

Detectar el cáncer oral a tiempo salva vidas. Y el primer paso —como recuerda el especialist— es mirar la boca con la atención que merece.

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