En diálogo con la prensa, indicaron que las paredes y columnas del colegio, que resguardan a alrededor de mil alumnos, están en malas condiciones. Estas tienen grietas y rajaduras. La situación empeoró debido al fuerte sismo que remeció la capital en junio pasado.
Asimismo, los agujeros que presentan las calaminas han permitido el ingreso de animales, los cuales han hechos sus nidos en el interior de la escuela.
Luego de revisar las instalaciones se comprobó que la parte más dañada es el pabellón de los alumnos de secundaria. En este se han registrado desprendimientos de estructuras.
“Por favor, ayúdennos”
Tras un consenso los progenitores de los estudiantes solicitaron a las autoridades del Ministerio de Educación (Minedu) un apoyo para darle el debido mantenimiento a la institución. Todo esto a puertas del reinicio de las clases presenciales.
“Las columnas están a punto de colapsar, pedazos de techo se están cayendo. Imploramos al presidente (Pedro Castillo) y al Ministerio de Educación. No esperemos una desgracia para recién venir y poner mano en nuestro centro educativo. Por favor, ayúdennos”, precisó una madre.