Comunidad que alberga a menores rescatados de la calle a punto de cerrar por crisis del coronavirus

0
79

La comunidad terapéutica ‘Mundo Libre’, que rescata niños y niñas de las calles desde hace 36 años, estaría por cerrar por falta de fondos.

De esta manera, decenas de menores de edad –salvados de la violencia, de las drogas y de la prostitución- regresarían a ese lugar que no se merecen.

Para la fundadora y presidenta de esta institución Marilú de Cossío de Gonzales Posada resulta incomprensible que el impacto del coronavirus y el desinterés del Estado estén por destruir el proyecto. Que sus niños vuelvan a las calles no es una opción y por eso ha decidido luchar hasta el final.

La comunidad funcionaba gracias a las donaciones y benefactores, que lamentablemente ya no pueden continuar aportando económicamente debido al impacto que ha tenido la pandemia en el Perú y en el mundo.

Al ver reducido el presupuesto institucional, Marilú, se vio obligada a reducir a su personal de 34 a 16 personas.

El 11 de marzo las puertas de esta comunidad terapéutica se cerraron oficialmente por la seguridad de sus residentes, en un intento por evitar el ingreso del COVID-19. Ese día también se retiraron varios adolescentes del centro, que tiene capacidad para albergar a 125 menores. Hoy solo permanecen ahí 40 niños y niñas.

“Es un sector invisible que no existe para las políticas del gobierno, no se asigna ni un solo centavo del presupuesto. No quiero creer que a nadie le importan los niños de la calle”, lamenta Marilú.

La incertidumbre no le deja dormir en paz porque no sabe a dónde irán a parar sus ‘hijos’ en caso no quede más opción que tirar la toalla.

“He tocado las puertas del Ministerio de la Mujer hasta desaparecer los nudillos de mis manos”, cuenta.

Advierte que son las organizaciones privadas que trabajan con poblaciones vulnerables las que necesitan hoy más que nunca apoyo para seguir funcionando.

Si la respuesta de las autoridades nunca llega, Marilú confía en que personas de buena voluntad apadrinarán a cada uno de los cuarenta menores que permanecen bajo su cuidado. Espera que este mensaje que compartimos a través de nuestro diario llegue a gente con empatía y preocupación por la niñez.

“La vida fue buena conmigo, tuve una infancia y juventud feliz, no puedo permitirme ser ajena a este tema al que me dedico con alma, vida y corazón”, señala Marilú, quien también es madre y abuela. “Aquí entra el niño sin saber por qué está en el mundo y sale con valores, principios y con proyección de futuro para su propia vida”, asegura.

Si desea conocer más sobre el trabajo del Instituto Mundo Libre, puede ingresar a su página web: https://www.mundolibre.org.pe/. Su aporte puede hacer el cambio.