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Viernes, Diciembre 4, 2020

Construirán 25,000 “casas calientes” con tecnología solar en zonas altoandinas

Este mes el Ministerio de Vivienda construirá dos pilotos de “casas calientes” en la Pontificia Universidad Católica del Perú

El Grupo de Apoyo al Sector Rural (Grupo PUCP) junto con especialistas en sistemas térmicos están culminando la primera fase de pruebas del proyecto Sumaq Wasi, que, en alianza con el Ministerio de Vivienda, construirán 25,000 “casas calientes” en un año, unas 68 por día, en las zonas más vulnerables a las heladas del país.

Este innovador diseño permite que el interior de las casas permanezca a 18°C –el estándar internacional de confort térmico–, independientemente de la temperatura exterior.  El Grupo PUCP lleva más de 10 años trabajando con tecnología Colector solar – Acumulador – Transferencia (CAT).

Este sistema (CAT) utiliza un colector de energía solar que transfiere el calor durante el día a un cajón aislado con piedras que acumula la energía térmica. Funciona como una batería que, por la noche -mediante otro dispositivo-, distribuye el calor en la casa.

El nuevo diseño, hoy en prueba, es fruto de la suma de esfuerzos con el sector privado, gracias a la participación de egresados y exalumnos de la PUCP.

 

Mejoras en las viviendas

“En los proyectos anteriores, Casas Calientes mejoraba las viviendas que ya existían. Ahora, tenemos la ventaja de que serán nuevos recintos con mejores formas de construcción”, explica la Ing. Sandra Vergara, coordinadora del Grupo PUCP.

“Eso permite que reciba otros tipos de tecnología para mejorar la calidad de vida de las personas. La Universidad, con todo el conocimiento acumulado y el trabajo de los expertos, está aportando en ello”, señala.

Así mismo, la Ing. Vergara explica que las viviendas tienen doble puerta, ventanas contraplacadas y un área tapón que impide que el frío ingrese. Los muros y pisos contienen material aislante, y el techo tiene una ventana cenital que capta el calor del sol para aumentar la temperatura al interior.

Desde la segunda quincena de agosto, el Ing. Jorge Soria, jefe del proyecto Casas Calientes Limpias del Grupo PUCP, dirige las pruebas de radiación en Cieneguilla. Aquí, el equipo trabaja con diez medidores temperatura, así como otros de velocidad y radiación solar.

Al culminar, en septiembre, el Ministerio de Vivienda construirá dos pilotos de viviendas en la PUCP (una de adobe y otra de material noble), para comprobar los resultados teóricos.

 

Implementación futura

La tercera fase del proyecto será la implementación de viviendas reales en Cusco y Puno, para terminar de perfilar la recepción del proyecto. El objetivo es construir alrededor de 25,000 casas en un año: unas 68 por día.

Sin embargo, el reto no es solo técnico sino también social. La estrategia es buscar la aceptación de las familias e involucrar a la comunidad en las actividades. En este caso, la propuesta es que los mismos usuarios finales construyan en la vivienda y reciban una remuneración, para que también se apropien de la tecnología.

“El objetivo principal es lograr una mejora gracias a toda la experiencia que tenemos. El sistema CAT nos permitirá seguir luchando contra la vulnerabilidad que generan las heladas en las familias. Ya se logró un gran paso con el convenio y creo que va a dar grandes frutos”, finaliza el Ingeniero Soria.

 

Este mes el Ministerio de Vivienda construirá dos pilotos de “casas calientes” en la Pontificia Universidad Católica del Perú

El Grupo de Apoyo al Sector Rural (Grupo PUCP) junto con especialistas en sistemas térmicos están culminando la primera fase de pruebas del proyecto Sumaq Wasi, que, en alianza con el Ministerio de Vivienda, construirán 25,000 “casas calientes” en un año, unas 68 por día, en las zonas más vulnerables a las heladas del país.

Este innovador diseño permite que el interior de las casas permanezca a 18°C –el estándar internacional de confort térmico–, independientemente de la temperatura exterior.  El Grupo PUCP lleva más de 10 años trabajando con tecnología Colector solar – Acumulador – Transferencia (CAT).

Este sistema (CAT) utiliza un colector de energía solar que transfiere el calor durante el día a un cajón aislado con piedras que acumula la energía térmica. Funciona como una batería que, por la noche -mediante otro dispositivo-, distribuye el calor en la casa.

El nuevo diseño, hoy en prueba, es fruto de la suma de esfuerzos con el sector privado, gracias a la participación de egresados y exalumnos de la PUCP.

 

Mejoras en las viviendas

“En los proyectos anteriores, Casas Calientes mejoraba las viviendas que ya existían. Ahora, tenemos la ventaja de que serán nuevos recintos con mejores formas de construcción”, explica la Ing. Sandra Vergara, coordinadora del Grupo PUCP.

“Eso permite que reciba otros tipos de tecnología para mejorar la calidad de vida de las personas. La Universidad, con todo el conocimiento acumulado y el trabajo de los expertos, está aportando en ello”, señala.

Así mismo, la Ing. Vergara explica que las viviendas tienen doble puerta, ventanas contraplacadas y un área tapón que impide que el frío ingrese. Los muros y pisos contienen material aislante, y el techo tiene una ventana cenital que capta el calor del sol para aumentar la temperatura al interior.

Desde la segunda quincena de agosto, el Ing. Jorge Soria, jefe del proyecto Casas Calientes Limpias del Grupo PUCP, dirige las pruebas de radiación en Cieneguilla. Aquí, el equipo trabaja con diez medidores temperatura, así como otros de velocidad y radiación solar.

Al culminar, en septiembre, el Ministerio de Vivienda construirá dos pilotos de viviendas en la PUCP (una de adobe y otra de material noble), para comprobar los resultados teóricos.

 

Implementación futura

La tercera fase del proyecto será la implementación de viviendas reales en Cusco y Puno, para terminar de perfilar la recepción del proyecto. El objetivo es construir alrededor de 25,000 casas en un año: unas 68 por día.

Sin embargo, el reto no es solo técnico sino también social. La estrategia es buscar la aceptación de las familias e involucrar a la comunidad en las actividades. En este caso, la propuesta es que los mismos usuarios finales construyan en la vivienda y reciban una remuneración, para que también se apropien de la tecnología.

“El objetivo principal es lograr una mejora gracias a toda la experiencia que tenemos. El sistema CAT nos permitirá seguir luchando contra la vulnerabilidad que generan las heladas en las familias. Ya se logró un gran paso con el convenio y creo que va a dar grandes frutos”, finaliza el Ingeniero Soria.

 

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