11 de mayo de 2026

|

Lima: Cargando...

Corvetto afectó votación de millones de peruanos

Corvetto afectó votación de millones de peruanos

Si bien 211 mesas nunca se llegaron a instalar, casi 27.600 lo hicieron después de 6 o 7 horas

 

Un escándalo sin precedentes se produjo ayer en las elecciones generales peruanas, donde la deplorable gestión del jefe de la Oficina Nacional de Procesos Electorales, Piero Corvetto, dejó a decenas de miles de peruanos sin poder votar.

En un intento por lavarse las manos, Corvetto dijo con cinismo que 63,300 ciudadanos inscritos en 15 locales de votación de Lima Metropolitana (en SJM, en Lurín y en Pachatamac) no pudieron ejercer su derecho al sufragio debido a que el material electoral nunca llegó, atribuyendo la culpa a la empresa transportista Galaga, y excluyéndose de la misma, pese a que era su responsabilidad.

“No pudimos entregar el material que correspondía en 211 mesas de sufragio de 15 locales de votación en Lima”, afirmó con total desparpajo, como si no importara que dichos peruanos no hubiesen votado.

Y para minimizar aún más este hecho, refirió que “a nivel nacional, de las 92,012 mesas de sufragio, se lograron instalar 99.8% de mesas en todo el territorio nacional. Solo 211 mesas no se lograron instalar”. Y añadió que a esos afectados no se les aplicarán las multas.

 

LA VERDAD

Sin embargo, las consecuencias de su desastrosa labor fueron mucho más graves. Lo que no dijo Corvetto, es que de forma sospechosa, en Lima Metropolitana, fueron miles las mesas que no se abrieron a la hora respectiva debido a la falta de material electoral y que lo hicieron cerca de las 2 de la tarde.

Desde temprano se observó como electores abarrotaban las sedes de votación, pero no podían votar. Y tras esperar tres, cuatro o cinco horas, terminaron retirándose, ya que no podían seguir ahí.

Los afectados, ante diversos medios de comunicación señalaban que se retiraban porque tenían responsabilidades que cumplir, desde laborales a personales, por lo que estos cientos de miles de afectados fueron obligados por la sospechosa ineptitud de Corvetto a engrosar la cifra de ausentismo en estas elecciones, y no serán exonerados de las multas.

 

ESCÁNDALO

Para tener una idea clara del impacto de la gestión de Corvetto en las elecciones, el presidente del Jurado Nacional de Elecciones (JNE), Roberto Burneo, reveló que el 30% de mesas de sufragio no se habían instalado a nivel nacional hasta poco antes de las 2 de la tarde. Es decir, cerca de 27,600 mesas en todo el país.

De los 27.3 millones de peruanos habilitados para votar, 1,2 millones votan en el exterior y 26.1 millones lo hacen en el país. Es decir, hasta casi las 2 de la tarde de ayer, la no instalación de mesas había impedido la votación de casi 7.8 millones de peruanos.

Y si bien, como dice Corvetto, para la hora límite sí se llegaron a abrir, miles de votantes ya se habían retirado, afectado por un sabotaje a su votación.

Lo más preocupante, señaló el presidente del JNE Roberto Burneo, es que casi el 90 % de las mesas que no fueron abiertas correspondían a Lima Metropolitana, mientras que en “otras latitudes y a nivel internacional” se registraron otras dificultades. Es decir, millones de limeños no pudieron votar porque sus mesas no se abrieron hasta casi las 2 de la tarde.

Cabe indicar que en Lima hay 8.7 millones de electores hábiles. Y aunque muchos de los votantes afectados regresaron una vez que se instalaron sus mesas, un buen número no lo hizo, lo que podría afectar los resultados de la elección al existir diferencias tan cortas entre los candidatos presidenciales.

 

AFECTADOS

Desde tempranas horas, los medios de comunicación reportaban que el material no llegaba a locales en casi todos los distritos de Lima, siendo las mayores incidencias en Santiago de Surco, San Borja, Pucusana, San Bartolo, Villa El Salvador y más localidades.

En varios puntos de Lima y otras ciudades del país, los testimonios recogidos por diferentes medios reflejaron cómo los principales afectados por estas demoras fueron ancianos, personas con enfermedades crónicas y madres que acudieron a votar con sus hijos pequeños, ante la imposibilidad de dejarlos al cuidado de alguien más.

Aunque la jornada debía iniciar a las 7:00 a.m., cientos de electores se encontraron con puertas cerradas, ausencia de materiales y miembros de mesa que no podían comenzar sus funciones por retrasos logísticos.

Uno de los cuadros más dramáticos se vivió entre los adultos mayores. A pesar de que, por ley, las personas mayores de setenta años no están obligadas a votar, muchos acudieron voluntariamente a cumplir con su deber cívico. Sin embargo, la espera prolongada bajo el sol y la falta de asientos provocó escenas de cansancio y descompensación. Varios ancianos optaron por retirarse después de horas de espera, mientras otros resistieron en las filas esperando una pronta solución. “La gente mayor se aburre y se va”, relató un ciudadano en medio de la cola, visiblemente indignado.

Las personas con enfermedades también se vieron especialmente perjudicadas. Entre los casos reportados se encuentra el de un paciente oncológico, cuya esposa manifestó abiertamente su malestar ante las cámaras. “Mi esposo ya entró, pero dice que sigue esperando porque están instalando recién las mesas”, reclamó. El testimonio expuso la falta de protocolos diferenciados para ciudadanos en situación de salud vulnerable, quienes no contaron con facilidades para evitar la espera prolongada.

 

MADRES

Madres acompañadas por sus hijos pequeños enfrentaron una situación similar. Muchas de ellas se presentaron desde temprano en los locales de votación, llevando a sus niños por no tener con quién dejarlos. En las filas, la incomodidad y el cansancio de los menores se hizo evidente. “Tuve que traer a mi hijo porque no tenía con quien dejarlo. No pensé que se iban a demorar tanto”, expresó una madre.

A las dificultades personales se sumó la indignación de quienes, por motivos de trabajo u otras responsabilidades, reservaron un momento del día para votar y vieron sus planes alterados por la demora. “He pedido permiso en mi trabajo para poder votar. Ya es tarde y seguimos esperando”, contó una joven, que estaba esperando desde hace dos horas.

 

INDIGNADOS

El informe de Panamericana TV recogió el creciente clima de tensión e incertidumbre. A las 12 del día, muchos locales aún no habían iniciado el sufragio y los electores, alarmados por la posibilidad de que sus votos se declararan nulos, elevaron sus voces. “Esto es el inicio de un fraude gigantesco. No están permitiendo que vote la clase de nivel A y B. No solo es este colegio, el Carmelitas recién lo han abierto, el Centrum está cerrado, la Universidad de Lima le han dado el receso. El Champagnat no está abierto. Esto es el inicio de un fraude, señores”, reclamó un ciudadano, exigiendo la intervención de las autoridades.

“Estamos acá desde las ocho de la mañana y no podemos votar. No es posible que sea ilegal. Esto es un fraude que no nos dejan votar”, dijo una mujer de avanzada edad frente a las cámaras.

El malestar por la situación fue compartido en redes sociales, donde se multiplicaron las denuncias de retrasos y falta de información por parte de la ONPE.

 

((RECUADRO))

Exigen renuncia

El alcalde de Lima, Renzo Reggiardo, señaló que Piero Corvetto debería dar un paso al costado como jefe de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), al advertir que existiría responsabilidad administrativa y penal por lo ocurrido esta mañana en diversos locales de votación.

“Hay responsabilidades de los funcionarios que deben dar un paso al costado. Quien dirige y quien está a cargo de la ONPE, el señor Piero Corvetto. Esto tiene que tener una responsabilidad, desde el punto de vista administrativo, pero también penal, porque ustedes saben que hay un delito de omisión funcional, que está contemplado en el artículo 177”, añadió.

Scroll al inicio