Crónicas de un Juicio Penal: “El Caso de Villarán y su Entorno” (III)

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“Presten atención… miren acá…”

Por: Edgardo Palomino Martínez / Cuando un mago o un prestidigitador les diga “presten atención… miren acá, nada por delante, nada por detrás, nada debajo de las mangas…” tengan por seguro que están distrayendo su atención al lugar que ellos indican porque el “truco” o la “magia” se está produciendo en otro lugar. “La magia” es el arte de engañar al público a plena vista y paciencia de éste.

Algo que no cabe duda es que los Fiscales del “Equipo Especial Lava Jato” son expertos en la persecución de financiamientos ilícitos de campañas políticas; en especial de aquellos provenientes de las empresas constructoras brasileras como Odebrecht y OAS. También estamos convencidos que son expertos investigadores de “pitufeos” y aplicación de fondos de origen maculado, aunque a veces las matemáticas les fallan.

Con relación a los financiamientos ilícitos de campañas, según el año en que éstas se dieron, son muy experimentados para estructurar “asociaciones ilícitas” (mínimo 2 miembros) y “organizaciones criminales” (mínimo 3 miembros); y, además, son prestos a solicitar y obtener prisiones preventivas hasta por 36 meses –sean estas justificadas o no– para realizar investigaciones preparatorias que nunca concluyen, por lo que no se materializan las denuncias
correspondientes.

Y no es que queramos desmerecer el trabajo de los Fiscales del Ministerio Público, mucho menos el del “Equipo Especial Lava Jato”, pero lo cierto es que en esta “Guerra Anticorrupción, Caiga Quien Caiga”, que el Presidente Vizcarra declaró el 28 de julio de 2018, esperábamos de ellos que arrasaran de una vez por todas con la corrupción emblemática que tanto daño y empobrecimiento ha causado al Pueblo peruano, del que emana su Poder y al que representan por mandato constitucional.

Cuando Rafael Vela Barba, Fiscal Coordinador “Equipo Especial Lava Jato”, el 21 de abril de 2019, “entre bombos y platillos”, anunció a los medios que Susana Villarán era “el caso con más evidencias”, una gran mayoría de peruanos supusimos que la investigación de la Villarán comprendería toda la presunta corrupción que se había producido durante su período edil, desde enero de 2011 hasta diciembre de 2014.

Creímos que por fin conoceríamos los entretelones de los contratos celebrados con OAS y Odebrecht, de cómo se produjeron sus negociaciones y renegociaciones; de quienes, apelando a la corrupción, “prepararon el campo” para la celebración de los contratos que entregaron a estas empresas Rutas de Lima, los peajes y otras obras, a modo de
contraprestación por el financiamiento de la “Campaña por el NO” y la campaña de re-elección.

Supusimos que por fin conoceríamos a ciencia cierta los roles que cumplieron –en la hipotética “Cúpula” de la presunta organización criminal que Villarán habría enquistado en la MML– Marisa Glave, José Miguel Castro Gamarra, Anel Townsend, Augusto Rey, Indira Huilca, Paola Ugaz, y otros.

Tremenda decepción nos llevamos cuando tuvimos acceso al “Requerimiento de variación de la comparecencia con restricciones por prisión preventiva ” –Carpeta Fiscal: 30-2017 / Expediente: 36-2017– y conocimos que el “Caso Susana Villarán”, “el caso con más evidencias”, estaba enfocado exclusivamente en una investigación de aportes de campaña de dineros ilícitos provenientes de las constructoras brasileras y sus socias peruanas.

Por increíble que parezca en dicha carpeta no había ninguna mención a Glave, Townsend, Rey, Huilca, Ugaz y otros, como si no hubieran participado directamente en la “Campaña por el NO” como presuntos dirigentes miembros de “La Cúpula” de la supuesta organización criminal que Villarán habría enquistado en la MML.

Y mientras el Fiscal Puma Quispe nos pedía que prestemos atención a la estructura de “organización criminal” elaborada por él y publicada en el diario La República por ARTE DE MAGIA hizo desaparecer del “escenario” a Glave, Townsend, Rey, Huilca, Ugaz y otros; y, gracias al conjuro de “birla biloque” también los demás actos de corrupción que se habrían producido en la MML de Villarán.

Con el respeto que se debe a su investidura, cabe recordarle a los Fiscales que ellos son servidores públicos que han jurado defender, cumplir y hacer cumplir la Constitución y las Leyes, así como proteger al Pueblo –que es el que paga sus remuneraciones–. Así, ellos son funcionarios cuya labor es de interés público, sujetas a escrutinio, y susceptibles a que
el Pueblo los demande por el incumplimiento de sus deberes y funciones.

Por principio los Fiscales y el Ministerio Público –a pesar que la Ley los premune con autonomía, y con reserva a sus investigaciones– no deben pactar con políticos y trabajadores públicos corruptos; mucho menos otorgarles ventajas, inmunidad o impunidad. La obligación de todo Fiscal es exponer ante el Pueblo a todo político y persona que haya trabajado para el Estado y que haya incurrido o haya sido parte de delitos de corrupción.

Caso contrario, los Fiscales estarían contribuyendo a que presuntos corruptos como Marisa Glave, Indira Huilca, Augusto Rey, Paola Ugaz y otros se reciclen y continúen dañando al país.

En suma, la investigación fiscal, realizada por el Fiscal Puma Quispe en su solicitud de prisión preventiva de 7 de mayo de 2019 de Susana Villarán y otros, tiene las típicas características del que se hizo de “la vista gorda”; es decir, estaríamos ante un posible encubrimiento de un sector de la izquierda caviar, que tendría como chivos expiatorios a la Villarán, a “Budián” Castro, a Prado Ramos (que era el que tenía la cuenta en Andorra), y otros. En otras palabras: tiene ribetes de ESCANDALO!!!

¿Pensará acaso el Ministerio Público que los peruanos no tenemos memoria? Que, por ejemplo, no recordamos que uno de los primeros actos de corrupción del gobierno edil de Villarán habría sido la contratación de la ONG Ciudad Nuestra –que dirigía Gino Costa y que también estaba integrada por Rafael García Melgar (su regidor número 3) y su “amigo” Augusto Ortiz de Zevallos– para realizar un estudio del Mapa del Delito en 24 distritos de Lima, financiado por la CAF y a ser pagado por la MML.

Lo cierto es que la declaración de Vela Barba respecto a que Susana Villarán es el caso del que más evidencias se tiene (y añado) y que sería “la mayor victoria de la Guerra Anticorrupción, caiga quien caiga”: NO CONVENCE!!!

Redactada la presente nota periodística por quien la suscribe.

Firmado en la Ciudad de Lima el día 6 de julio de 2020

Edgardo José Palomino Martínez
Abogado

(*) La Dirección no se hace responsable por los artículos firmados.