Proceso de selección realizado por Ministerio de Vivienda bajo la lupa
La designación del representante de la sociedad civil al directorio de la empresa prestadora de servicios de saneamiento EPS SEDALIB, en La Libertad, que es la tercera del país en el ranking de las más grandes, ha desatado una serie de cuestionamientos.
El ganador del concurso fue el representante de la UCV, Frank Sánchez Romero, militante de APP y cercano a César Acuña. Los cuestionamientos radican en que sus contendores estaban mejor preparados y tenían más puntaje en la evaluación llevada a cabo por el Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento.
En efecto, el Proceso 027-2024 SEDALIB (P-3)-SC-2 se inició el 17 de diciembre del 2024, y se desarrolló con inusitada celeridad, a diferencia de procesos de años anteriores. Sólo un mes después ya se había evaluado a los 25 candidatos presentados por los colegios profesionales y se dio unos días de plazo para subsanar observaciones, luego se procedió a declarar aptos a trece candidatos, procediendo el 28 de febrero a realizar las entrevistas personales.
En el intermedio, tanto el congresista Héctor Acuña como el sindicato de SEDALIB advirtieron que el proceso estaba viciado por el secretismo y el apuro, y que todo indicaba que estaba direccionado para que gane Frank Sánchez Romero.
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El 19 de febrero de este año se publicó la resolución del MVCS declarando ganador del proceso a Sánchez Romero, y como su suplente al candidato del Colegio de Ingenieros y exdirector de SEDALIB, Alcides Arellano Alvarado.
Las críticas al proceso se centran en que tras quedar 13 candidatos, el primer lugar lo ostentaba Héctor Chávarry Rojas, el segundo lugar Frank Sánchez Romero y el tercero Alcides Arellano Alvarado.
Chávarry Rojas es un Ingeniero Químico; con Maestría en Ingeniería Petroquímica en la Univ. Libre de Bruselas-Bélgica); Maestro en Gestión Ambiental y Doctor en Medio Ambiente (Univ. Nacional de Trujillo); con Diplomados en Docencia Universitaria, en Gestión de Calidad del Proceso Aprendizaje-Enseñanza, en Investigación Científica, y en Tecnología Curricular (Universidad Privada Antenor Orrego – UPAO. Trujillo).
Asimismo, está capacitado como Auditor en Sistemas de Gestión Ambiental (CONAM-INDECOPI), ex Presidente Tribunal Fiscalización Ambiental-OEFA, ha sido director y Presidente del directorio de SEDALIB en varios periodos, y actualmente es Vocal del Tribunal de Apelaciones de Sanciones en Temas de Energía y Minería del Osinergmin; además de Docente de Postgrado en la PUCP.
Cabe indicar que la nueva Ley del Servicio Universal de Agua Potable y Saneamiento considera de manera preferente la experiencia profesional en cargos de nivel directivo y/o de nivel gerencial en Empresas Prestadoras de Servicios de Agua Potable y Saneamiento Públicas de Accionariado Municipal o en cualquiera de los actores vinculados al sector saneamiento, en sus tres niveles de gobierno.
Héctor Chávarry y Alcides Arellano, habiendo sido director de SEDALIB, superaban la experiencia en gestión pública de Frank Sánchez, que solo contaba con experiencia como gerente del GORE. Sin embargo, esto no fue valorado por los funcionarios del MVCS encargados del proceso de designación.
Ello se tradujo en que Alcides Arellano obtuvo menos puntaje que Frank Sánchez en experiencia laboral y académica, algo que sorprendió a todos dado que Arellano fue varias veces director de SEDALIB.
El MVCS tampoco habría tomado en cuenta el reglamento que norma la designación de directores y que busca “desincentivar y evitar la injerencia política en los órganos colegiados de las EPS”.
En este caso, ya se había nombrado a un militante y excandidato de APP, Ricardo Delgado Arana, y ahora se nombraba al segundo, Frank Sánchez Romero. Siendo sólo tres los miembros del directorio, se le entregaba en bandeja el control de SEDALIB a Alianza Para el Progreso.
Siendo Héctor Chávarry Rojas el ganador del proceso, le aplicaron solo a él una norma que no correspondía.
Los requisitos para ser director son:
- Contar con título profesional universitario en ingeniería, economía, derecho, contabilidad o administración.
- Contar con estudios de posgrado y/o estudios de especialización concluidos vinculados a cualquiera de las siguientes materias: regulación de servicios públicos, gestión pública, administración pública o de empresas, economía o finanzas.
- Acreditar experiencia profesional no menor de cinco (5) años en cargos de nivel directivo y/o de nivel gerencial en entidades o empresas públicas o privadas, preferentemente en el sector saneamiento.
- No estar incurso en ninguno de los impedimentos señalados en el artículo 62 del presente Reglamento.
Pero a Héctor Chávarry y sólo a él se le aplicó el siguiente criterio: indicadores de gestión cuando fue Presidente de Sedalib, basados en el siguiente artículo: “61.3. Los directores pueden ser elegidos hasta máximo por dos (02) períodos consecutivos en una misma empresa prestadora municipal, independientemente de la entidad o institución por la que haya sido propuesto, considerando necesariamente el desempeño en el cargo asumido. En caso de reelección, esta debe realizarse respetando lo establecido en el artículo 59 del presente Reglamento”.
Pero no podía aplicarse porque no era elección “consecutiva” ya que Chávarry dejó de ser director por el GORE en setiembre del 2024 (siendo reemplazado por Ricardo Delgado) y tampoco era reelección, porque en el sentido exacto de la palabra se consideran dos mandatos consecutivos.
Y todo esto es evidente en el expediente del proceso que ha sido obtenido por transparencia por varios medios y por congresistas que lo solicitaron al MVCS.
Ahora se espera que la Comisión de Fiscalización interpele al Ministro de Vivienda y se investigue el proceso.





