JNJ pide su destitución como fiscal suprema por desacatar resoluciones
La presidenta de la Junta Nacional de Justicia (JNJ), María Teresa Cabrera, propuso al Pleno de la institución destituir a la fiscal de la Nación Delia Espinoza por supuestas faltas muy graves. Se trata del procedimiento disciplinario que se le inició por no cederle el cargo a Patricia Benavides, una orden dictada por la propia Cabrera y sus colegas consejeros Gino Ríos, Germán Serkovic, Juan de la Puente, Víctor Chanduví y Cayo Galindo.
En el informe de 44 páginas, María Teresa Cabrera asegura que los hechos que le imputan a Delia Espinoza están debidamente acreditados. Estos son: Haber hecho caso omiso a la resolución de la JNJ que ordenaba la reposición de Patricia Benavides como fiscal de la Nación.
También se le acusa de haberse rehusado a cumplir sus funciones como fiscal suprema, al no recibir a Patricia Benavides cuando acudió al Ministerio Público el 16 de junio, sino que al contrario convocó a una sesión de Junta de Fiscales Supremos para no acatar la resolución de la JNJ.
Asimismo, se le acusa a Delia Espinoza de haber instigado al personal fiscal y administrativo del Ministerio Público para evitar la reincorporación de Patricia Benavides.
En el documento, María Teresa Cabrera afirma que la sanción de destitución para Delia Espinoza se presenta como la respuesta disciplinaria idónea para preservar la autoridad de las decisiones del órgano constitucional competente, la JNJ.
Cabrera dice que una sanción menor, entiéndase suspensión o amonestación, no sería suficiente para ese fin. Asegura que las conductas atribuidas a Espinoza comprometieron deberes esenciales del cargo y que no hubo una posterior corrección para restablecer el orden jurídico afectado.
Sostiene que el hecho de que Delia Espinoza no inició los trámites administrativos (informes legales) para ejecutar la orden de la JNJ, evidencia “una voluntad de no acatar lo dispuesto por este órgano constitucional autónomo”.
También se califica los oficios de Espinoza, requiriendo documentación a la JNJ que acredite el voto unánime o los alcances de la decisión, como una “constatación de una conducta omisiva relevante” que supuestamente tenía el objetivo de darse por no notificada de la decisión de la JNJ.
Y es que, para María Teresa Cabrera, Delia Espinoza no se encontraba facultada para condicionar, diferir o reinterpretar los efectos de una resolución emitida por la JNJ.
En su defensa de la legalidad de la resolución de la JNJ que favorecía a Patricia Benavides, Cabrera argumenta que dicha disposición “no requería de actos confirmatorios, valoraciones discrecionales ni evaluaciones previas para su cumplimiento, siendo exigible su ejecución inmediata desde su notificación”.




