Mujeres captaban a sus víctimas por redes sociales; exigían hasta S/300 mil tras torturarlos y cortarles los dedos.
Una peligrosa organización criminal fue desarticulada por la Policía Nacional tras descubrirse su violento modus operandi: mujeres integrantes de la banda seducían a empresarios y comerciantes para luego secuestrarlos, torturarlos y exigir fuertes sumas de dinero a sus familias.
De acuerdo con las investigaciones, las víctimas eran contactadas mediante redes sociales o encuentros previamente coordinados. Tras ganarse su confianza, eran citadas en distintos puntos de Lima, donde finalmente eran interceptadas por el resto de la organización y trasladadas a casas de cautiverio.
El jefe policial Óscar Arriola informó que los secuestrados permanecían retenidos entre cuatro y cinco días, tiempo durante el cual eran sometidos a brutales agresiones físicas para presionar a sus familiares a pagar rescates que oscilaban entre S/100 mil y S/300 mil.
Uno de los aspectos más crueles del caso es que los delincuentes llegaban a mutilar dedos de sus víctimas como método de presión, además de enviar pruebas a los familiares para acelerar el pago del dinero exigido.
La banda, vinculada a una facción del grupo criminal conocido como Tren de Aragua, habría logrado acumular aproximadamente S/350 mil en rescates en pocos días, tras cometer al menos cinco secuestros.
Durante los operativos, la Policía capturó a más de una decena de implicados, entre ellos varias mujeres —algunas muy jóvenes— que cumplían el rol de captar a las víctimas. También se intervinieron viviendas utilizadas como centros de cautiverio en el distrito de El Agustino.
Las autoridades continúan con las investigaciones para determinar si existen más víctimas y posibles ramificaciones de esta organización criminal en otras zonas del país.



