En tanto, el ministro del Interior de Venezuela, Diosdado Cabello, anunció las jornadas de entrenamiento de los milicianos en respuesta al “asedio” de Estados Unidos.
Un nuevo capítulo se abrió en la tensión entre Venezuela y Estados Unidos. Y es que Washington denunció que dos cazas F-16 del régimen de Nicolás Maduro sobrevolaron el destructor USS Jason Dunham, que navegaba en las aguas internacionales del Caribe.
La Administración de Donald Trump calificó este acto como una «maniobra provocativa» para interferir con las acciones contra el «narcoterrorismo». En el marco del despliegue de ocho buques de guerra y tres buques anfibios con más de 4 500 efectivos desplegados como parte de las operaciones estadounidenses en el “combate contra el narcotráfico”.
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La respuesta de la Casa Blanca no se hizo esperar y, rápidamente, se ordenó el despliegue de diez aviones de combate F-35 a una base aérea de Puerto Rico. Una fuente «familiarizada con los planes» confirmó a la cadena CBS que EE.UU. Enviará estos cazas a la isla caribeña con el fin de llevar a cabo operaciones contra carteles de la droga.
Mientras tanto, el ministro de Interior venezolano, Diosdado Cabello, anunció jornadas de entrenamiento de los milicianos. Entre ellos los que se alistaron en el reciente proceso de registro convocado por el presidente, Nicolás Maduro, en respuesta al «asedio» de Estados Unidos, que desplegó fuerzas militares en aguas cercanas a la nación suramericana.
Cabello, uno de los personajes claves del chavismo, indicó que entre el jueves y viernes se realizarán «ejercicios» de la Milicia. Que también incluyen, dijo, de «organización» y «misiones», aunque no dio más detalles.




