31 de marzo de 2026

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Ejecutivo impulsa marco normativo para potenciar sector de biocombustibles

Ejecutivo impulsa marco normativo para potenciar sector de biocombustibles

Viceministerio de Hidrocarburos se reúne con productores de palma aceitera

En un paso estratégico para la seguridad energética y el desarrollo rural del país, el Viceministerio de Hidrocarburos, Luis Enrique Jiménez, ha ratificado su compromiso de agilizar el marco normativo que regula la comercialización de biocombustibles. El objetivo es claro: transformar el potencial agrícola nacional en un pilar de la transición energética.

Enrique Jiménez sostuvo una reunión clave con los principales gremios de productores de aceite de palma y derivados. Durante el encuentro, se subrayó que la reglamentación no es solo un trámite administrativo, sino una herramienta indispensable para fortalecer la producción nacional y ofrecer «previsibilidad», el activo más valioso para los inversionistas y pequeños productores.

FRENTE UNIDO

La mesa de trabajo destacó por su representatividad territorial y productiva. Entre los asistentes figuraron delegaciones de la Asociación de Productores de Palma Aceitera de Alto Amazonas, la Comunidad Nativa Shambo Porvenir de Ucayali, la Asociación de Acuicultores Amazónicos de Loreto y gremios agroindustriales de azúcar.

Esta diversidad refleja que el mercado de biocombustibles impacta directamente en las economías de frontera y en las comunidades nativas, posicionándose como una alternativa real contra las economías ilegales y la deforestación, siempre bajo un enfoque de sostenibilidad ambiental.

«Hay un compromiso por avanzar en el desarrollo de este mercado y mejorar las condiciones, tomando en cuenta estas alternativas energéticas que contribuyen al desarrollo de nuestro país», enfatizó Jiménez, asegurando que existe una articulación multisectorial dentro del Ejecutivo para evitar cuellos de botella burocráticos.

LOS DESAFÍOS

A pesar del optimismo, los productores pusieron sobre la mesa las urgencias que frenan el crecimiento del sector. Tres puntos fueron determinantes:

Previsibilidad Normativa: La necesidad de reglas de juego claras a largo plazo para asegurar la inversión en plantas de procesamiento.

Acceso a Mercados: Mecanismos que garanticen que la producción nacional tenga prioridad y canales eficientes frente a los productos importados.

Valor Agregado en Origen: La meta es que el procesamiento del biocombustible se realice en las regiones productoras (Loreto, Ucayali, San Martín), generando empleo tecnificado y desarrollo local.

MATRIZ ENERGÉTICA

Para el sector energético, el fortalecimiento de los biocombustibles permite reducir la dependencia externa de combustibles fósiles. En un contexto de volatilidad de los precios internacionales del petróleo, contar con una fuente de energía producida localmente otorga una mayor estabilidad económica al país.

Además, esta estrategia se alinea con los compromisos internacionales de reducción de emisiones. El desarrollo de biocombustibles líquidos a partir de la palma aceitera sostenible y el azúcar permite una transición energética menos traumática, aprovechando la infraestructura existente mientras se descarboniza gradualmente el transporte nacional.

ECONOMÍAS REGIONALES

El avance de este marco normativo se traduce en una «estrategia de inclusión productiva». Al integrar a comunidades nativas y pequeños agricultores en la cadena de valor, el Estado no solo compra combustible, sino que construye tejido social en zonas históricamente vulnerables. La consolidación de este sector será, sin duda, un hito en la búsqueda de una autonomía energética con rostro humano y sentido ambiental.

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