El encargado de la Presidencia y el ministro del Interior están en la luna

por | Jun 18, 2021 | Sin categoría

Ricardo Sánchez Serra

Presidencia / En medio de la crisis electoral que existe en el Perú, dos infelices declaraciones echan pólvora al fuego a la ya agitada vida de los peruanos y son un insulto a la inteligencia.

Francisco Sagasti, un simple mandatario transitorio -no elegido por el pueblo-, y que ya se va a ir, en lugar de comportarse como una valeriana para calmar los exaltados ánimos de la población, introduce más leña al fuego contra los militares en retiro -y reserva- de las Fuerzas Armadas, que se olvida que ellos lucharon contra el terrorismo y narcotráfico y muchos de sus camaradas de armas dieron su sangre, para que el Perú viva hoy en paz y en democracia.

El desdén a esos patriotas no es de ahora -recordemos que los caviares y los comunistas no perdonan que las FF. AA. y policiales derrotaron al terrorismo-, una señal muy clara de admiración a los terroristas fue cuando Sagasti le pidió un autógrafo al cabecilla terrorista “Camarada Serpa”.

Sagasti, quien no me representa, fustiga a ex altos mandos militares que enviaron una carta a sus comandos, pidiendo que defiendan la democracia y la Patria. A esto Sagasti le llama sedición y lo grave que esto le dice un poder del Estado a otro, como vieja chismosa y es una forma de presión, porque varios poderes están tomados por los comunistas.

No se preocupa de los graves problemas nacionales -Hezbollah, terrorismo, narcotráfico, intromisión del Foro de Sao Paulo-, ni de rebeldes que han traído machetes a Lima, con el fin de amedrentar y amenazar, sino asesinar y originar un baño de sangre con consecuencias catastróficas.

Esto al decrépito Sagasti no le preocupa. Como no le inquietó romper la neutralidad de este proceso electoral, al llamar a varias personas, entre ellas a Mario Vargas Llosa, que por el Nobel se supo de esas llamadas escondidas. Otra vez llamadas de vieja chismosa. Es claro que un estadista -y Sagasti no lo es- da un mensaje a la Nación, es decir a todos los peruanos y expone alguna preocupación que tenga.

Otra declaración inquietante, es la del ministro del Interior, José Elice, que ante la intranquilidad de la ciudadanía de que se encontraban en Lima personas con machetes -a puertas de dos grandes manifestaciones- señala a un canal de televisión, que el machete amenazador “es un instrumento de trabajo, un símbolo de las rondas…”

No puedo entender semejante raciocinio -caviar tenía que ser y todavía ministro del Interior- ante el peligro que se avecina.

Con esta regla de tres, los cazadores y los tiradores profesionales pueden salir a la calle con sus escopetas, rifles y armas en general y hacer tiros al aire y no pasa nada.

El ministro también parece ignorar intencionalmente, la Ley que incorpora el artículo 279-G al Código Penal que regula la tenencia de armas blancas en espacio público y otros. Esto lo entiende hasta un niño de primaria.

Que quede claro que ambas “autoridades” serán responsables si hay un solo herido o muerto. En verdad son una vergüenza.

(*) La Dirección y la empresa no se hacen responsables por los artículos firmados.


Más recientes