5 de agosto de 2026

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El mercado de apuestas deportivas en Perú: regulación, cifras y lo que debe saber el usuario

Juegos y apuestas deportivas online pagarán impuestos

Lo que hace pocos años era considerado un nicho marginal dentro de la economía peruana hoy ocupa un espacio propio en el análisis de distintos sectores económicos, con cifras de recaudación, empleo formal y volumen de negocio que lo sitúan como una industria digital de peso creciente dentro del país, comparable en dinamismo a otros segmentos del comercio electrónico local.

Una industria que dejó atrás la informalidad

Durante años, las apuestas deportivas en Perú operaron en un terreno regulatorio incierto, con plataformas extranjeras que captaban usuarios locales sin ningún tipo de supervisión estatal.

Ese escenario cambió de manera definitiva con la promulgación de la Ley N.° 31557 en agosto de 2022, que estableció por primera vez un tratamiento normativo integral para los juegos y apuestas deportivas a distancia.

La norma, modificada posteriormente por la Ley N.° 31806 y reglamentada mediante el Decreto Supremo N.° 005-2023-MINCETUR, entró en vigencia plena en febrero de 2024, dejando al Ministerio de Comercio Exterior y Turismo como única autoridad responsable de autorizar y fiscalizar a los operadores del sector.

Un cambio que también se sintió en la opinión pública

La percepción ciudadana sobre las apuestas deportivas también ha evolucionado junto con la regulación.

Lo que hace algunos años generaba principalmente desconfianza o se asociaba directamente con la informalidad, hoy convive con una oferta amplia de operadores licenciados que compiten abiertamente por publicidad en medios masivos, un cambio que refleja, en buena medida, la consolidación del marco legal impulsado por el Estado desde 2022.

MINCETUR y el reconocimiento internacional a la regulación peruana

La consolidación de este marco normativo no ha pasado desapercibida en el ámbito internacional. La organización International Masters of Gaming Law distinguió a Perú con el título de «Regulador del Año 2025», reconocimiento comunicado durante el Perú Gaming Show 2026, realizado en junio en el Centro de Exposiciones Jockey de Lima.

En esa misma feria, la viceministra de Turismo reafirmó el compromiso del Estado de mantener una regulación técnica y equilibrada, que brinde seguridad jurídica a los operadores autorizados y, al mismo tiempo, promueva una inversión responsable en el sector.

Un vistazo a la trayectoria del ministerio en este rubro

La Dirección General de Juegos de Casino y Máquinas Tragamonedas, creada en 2006, acumula ya casi dos décadas de experiencia regulando la industria del juego presencial en el país, un antecedente institucional que facilitó, en buena medida, la transición hacia la supervisión del segmento online cuando la Ley N.° 31557 amplió su mandato en 2022.

Qué significa operar de forma legal para un usuario

Para el ciudadano de a pie, este marco regulatorio se traduce en garantías concretas: toda plataforma autorizada por el MINCETUR debe verificar la mayoría de edad de sus usuarios, ofrecer herramientas de juego responsable como límites de depósito y mecanismos de autoexclusión, y pagar un impuesto sobre sus ingresos brutos que en parte financia la propia labor de supervisión estatal.

La propia autoridad tributaria detalla que este impuesto grava el 12% de la base imponible mensual, y que alcanza por igual a las empresas constituidas en el país y a las que operan desde el exterior sin domicilio fiscal local.

Verificar que una plataforma figure en el registro oficial de operadores autorizados sigue siendo, sin embargo, el paso más importante antes de registrarse en cualquier casa de apuestas.

 

El tamaño real del mercado peruano

Las cifras del sector reflejan un crecimiento sostenido en los últimos años, impulsado en parte por la digitalización acelerada y por la creciente cultura de apuestas deportivas entre los peruanos, especialmente en torno a citas futbolísticas de gran audiencia como el reciente Mundial de Fútbol 2026, coronado por España tras vencer a Argentina en una final muy disputada.

Este crecimiento ha ido acompañado de una mayor fiscalización, con licencias suspendidas por incumplimientos regulatorios en los últimos meses, aun cuando el volumen de negocio del sector continúa en expansión.

Quienes buscan comparar de forma actualizada las condiciones de distintos bonos de bienvenida o revisar reseñas de código promocional como el ofrecido por Betano, operador licenciado, pueden estar pendientes del análisis del sitio The Playoffs, que mantiene una cobertura permanente sobre promociones y requisitos vigentes en el mercado peruano.

Un dato que rara vez se explica con claridad al público

Pocas veces se detalla al público general que buena parte del impuesto que pagan los operadores no queda en manos del ministerio regulador únicamente, sino que se reparte entre varias entidades estatales con mandatos distintos, un esquema que busca justamente evitar que la recaudación de un sector de entretenimiento quede concentrada en una sola institución sin rendición de cuentas cruzada.

El destino de la recaudación fiscal del sector

Uno de los aspectos menos conocidos por el público general es cómo se distribuye la recaudación que genera este sector una vez formalizado. Los ingresos fiscales derivados del impuesto que pagan los operadores autorizados se destinan, entre otros fines, al Tesoro Público, al Instituto Peruano del Deporte y al Ministerio de Salud, además de financiar la propia labor de supervisión del MINCETUR sobre los establecimientos de juego.

Este esquema busca que la formalización de una industria que mueve montos considerables también se traduzca en recursos concretos para políticas públicas de salud y deporte, incluyendo programas de prevención frente al juego problemático.

Cómo compiten los operadores por captar usuarios

En un mercado formalizado, la competencia entre operadores autorizados se traslada casi por completo al terreno de las promociones: bonos de bienvenida cada vez más generosos, apuestas gratuitas ligadas a partidos específicos y programas de fidelización para usuarios recurrentes.

Esta dinámica beneficia en el corto plazo al usuario, que puede comparar condiciones entre distintas plataformas legales antes de decidir dónde registrarse, pero también exige prestar atención a la letra pequeña: los requisitos de apuesta mínima, los plazos de vigencia de cada bono y las restricciones sobre qué mercados deportivos califican para el beneficio ofrecido.

Un bono aparentemente más generoso en el monto total puede resultar, en la práctica, menos conveniente que otro con condiciones de apuesta más flexibles, por lo que la comparación no debería limitarse únicamente a la cifra publicitada.

El fútbol como motor constante del interés público

La sección de Deportes de La Razón de este diario ha seguido de cerca cómo el fútbol —desde el Mundial recién finalizado hasta el arranque del Torneo Clausura de la Liga 1— mantiene en vilo a buena parte de la opinión pública peruana, un interés que inevitablemente se traslada también al mercado de apuestas deportivas reguladas, cada vez más integrado a la manera en que los aficionados siguen la actualidad futbolística nacional e internacional.

El impacto económico más allá de la recaudación tributaria

El crecimiento formal del sector también genera un impacto económico que va más allá de la recaudación fiscal directa. La operación de plataformas licenciadas demanda personal especializado en áreas como cumplimiento normativo, atención al cliente, desarrollo tecnológico y análisis de datos, generando empleo formal en un sector que hasta hace pocos años operaba en buena medida al margen de cualquier registro oficial.

Además, la exigencia de garantías financieras para licenciarse ha llevado a que varios operadores internacionales inviertan directamente en infraestructura tecnológica local, en lugar de operar exclusivamente desde plataformas alojadas en el extranjero.

Este tipo de inversión, aunque menos visible que las cifras de recaudación tributaria, forma parte del mismo proceso de formalización que impulsó la Ley N.° 31557 desde su promulgación.

Formalización con responsabilidad, la combinación necesaria

El avance regulatorio del sector de apuestas deportivas en Perú es, sin duda, una noticia positiva desde el punto de vista de la protección al consumidor y de la recaudación fiscal.

Pero ninguna regulación, por sólida que sea, puede sustituir la responsabilidad individual de cada usuario a la hora de apostar.

Fijar límites claros de tiempo y dinero, verificar siempre la licencia vigente de cualquier plataforma y recurrir a ayuda profesional si el juego deja de ser una actividad recreativa son medidas que dependen, en última instancia, de cada persona, más allá del marco legal que hoy ordena esta industria en el país.

La empresa no se hace responsable por el contenido proporcionado en esta colaboración.

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