El déficit de lluvias y las altas temperaturas asociadas al fenómeno climático podrían resecar la vegetación y favorecer incendios más frecuentes e intensos durante 2027. Más de un millón de personas se encuentran en zonas de riesgo alto y muy alto.
El Fenómeno El Niño podría modificar el comportamiento habitual de los incendios forestales en el Perú y prolongar hasta seis meses la temporada de estos siniestros durante 2027. Un especialista en incendios forestales advirtió que el déficit de precipitaciones y las temperaturas elevadas previstas en determinadas regiones pueden generar condiciones favorables para que la vegetación pierda humedad y el fuego se propague con mayor facilidad.
Markristian Madariaga, ingeniero agroforestal y especialista en incendios forestales de la Universidad Científica del Sur, explicó que el periodo habitual en el que se concentra este tipo de emergencias en el país comprende aproximadamente entre tres y cuatro meses. Sin embargo, las condiciones asociadas a El Niño podrían ampliar ese periodo hasta seis meses, debido principalmente a la combinación de sequedad y temperaturas superiores a las habituales.
El escenario adquiere relevancia debido a que el fenómeno climático puede producir efectos diferentes según la región. Mientras algunas zonas podrían registrar lluvias intensas, inundaciones, desbordes y huaicos, otras podrían enfrentar una reducción de las precipitaciones. Esta distribución irregular de las condiciones meteorológicas puede favorecer la pérdida de humedad de la cobertura vegetal y elevar el riesgo de incendios en áreas expuestas.
El especialista señaló que las sequías podrían incrementar factores que favorecen la aparición de incendios, haciendo que estos eventos sean más frecuentes, se desarrollen en menor tiempo y alcancen una mayor intensidad. Por ello, consideró necesario reforzar desde ahora las labores de prevención, vigilancia y sensibilización de la población ante un escenario que podría extenderse durante varios meses de 2027.
Las cifras muestran la dimensión del riesgo. De acuerdo con información citada por la Agencia Andina a partir del Plan Multisectorial correspondiente, alrededor de 511 mil personas se encuentran en zonas de riesgo muy alto y otras 567 mil en áreas de riesgo alto frente a los incendios forestales. Estas poblaciones se ubican principalmente en regiones de la sierra y el sur del país, aunque también existen sectores expuestos en el norte y la Amazonía.
Entre las regiones mencionadas figuran Cajamarca, Puno, Cusco, Ucayali, San Martín y Madre de Dios. El riesgo también alcanza a más de dos millones de hectáreas agrícolas y alrededor de 2.300 sitios arqueológicos, según los indicadores citados en el reporte. Los eventuales incendios podrían afectar cultivos como papa y maíz, además de productos agrícolas como piña, naranja y palta.
El panorama climático previsto por la Comisión Multisectorial del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (ENFEN) mantiene la alerta por El Niño Costero. Su último comunicado señala que el fenómeno podría continuar hasta mediados del otoño de 2027 y que existe una mayor probabilidad de una magnitud extraordinaria entre septiembre de 2026 y enero de 2027. Además, se prevén temperaturas del aire muy superiores a las habituales en la costa peruana durante el trimestre septiembre-noviembre.
Ante este escenario, las autoridades ambientales han recomendado fortalecer las acciones preventivas frente al incremento de las condiciones favorables para incendios sobre la cobertura vegetal. El objetivo es anticiparse a los periodos críticos, mejorar la coordinación entre gobiernos regionales y locales y reducir el impacto sobre la población, ecosistemas, actividades agrícolas y patrimonio cultural.



