Especialistas advierten que dormir con el ventilador encendido puede provocar resequedad, congestión y molestias musculares, sobre todo en personas alérgicas o con problemas respiratorios.
En esta época de verano, cuando las noches son más calurosas y el descanso se dificulta por las altas temperaturas, muchas personas optan por dormir con el ventilador encendido. Sin embargo, especialistas en salud señalan que esta práctica puede generar efectos adversos en determinadas condiciones.
Aunque el ventilador no representa un riesgo grave para la mayoría de personas sanas, la evidencia médica advierte que su uso prolongado durante la noche puede favorecer ciertos malestares respiratorios y musculares.
¿Qué efectos puede causar dormir con el ventilador encendido?
De acuerdo con la Clínica Mayo (Mayo Clinic, EE. UU.), el flujo constante de aire puede resecar las vías respiratorias y la piel, lo que incrementa la producción de mucosidad como mecanismo de defensa del organismo. Esto puede derivar en congestión nasal, irritación de garganta o tos al despertar.
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La Asociación Americana del Pulmón (American Lung Association) advierte que el movimiento continuo del aire también puede dispersar polvo, ácaros y polen acumulados en la habitación, lo que aumenta el riesgo de reacciones alérgicas en personas sensibles.
Asimismo, especialistas de la Fundación Nacional del Sueño (National Sleep Foundation) indican que la exposición directa al aire frío durante varias horas puede generar tensión muscular o rigidez, especialmente cuando el ventilador apunta de forma constante hacia el cuerpo.
¿Quiénes deben tener mayor precaución?
El uso nocturno del ventilador podría afectar con mayor frecuencia a:
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Personas con asma o rinitis alérgica.
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Pacientes con sinusitis crónica.
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Niños pequeños y adultos mayores.
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Personas con sensibilidad a cambios bruscos de temperatura.
En estos casos, los expertos recomiendan evitar que el flujo de aire impacte directamente sobre el rostro o el torso, así como mantener limpia la habitación para reducir la presencia de alérgenos.
¿Es recomendable dejar de usarlo?
Especialistas coinciden en que dormir con el ventilador encendido no es peligroso en términos generales, pero su uso debe ser moderado. Alternativas como temporizadores, ventiladores oscilantes o una adecuada ventilación cruzada pueden ayudar a reducir los posibles efectos asociados.
En contextos de calor intenso, mantener una temperatura adecuada en el dormitorio favorece la calidad del sueño. Sin embargo, la recomendación médica es evitar la exposición directa y constante al flujo de aire para prevenir molestias respiratorias o musculares.





