El exministro de Energía y Minas, Carlos Herrera Descalzi exhortó a las autoridades competentes tratar el tema de los biocombustibles con una óptica “social, político y regional” para evitar que 8,000 familias de la amazonia pierdan su sustento diario que radica en el cultivo de la palma aceitera.
En ese sentido, demandó que se cumpla con la reglamentación de la ley de promoción del sector. Además, aseguró que el diésel combinado con biocombustibles es menos contaminante que el normal.
Como se sabe, a inicios de abril, el Congreso de la República oficializó la Ley N° 32276, modificando la normativa de promoción del mercado de biocombustibles que busca fortalecer su producción y promover su consumo.
Se estableció un plazo máximo de 90 días para que el Gobierno adecúe los reglamentos existentes, incluyendo el de la ley de Promoción del Mercado de Biocombustibles y el de Comercialización de Biocombustibles. Sin embargo, hasta ahora no ha ocurrido pese a haber vencido el plazo.
AFECTADOS
En declaraciones al diario La Razón, el especialista recordó que “se habla de 8.000 familias que trabajan en esto. Además, subraya un tema que es bien importante, que son familias que han migrado de la hoja de coca a palma aceitera. Es un tema que también hay que considerar. El Estado tiene un costo de reprimir cuando es coca. Ese costo desaparece cuando es palma. Se habla de 60.000 personas. Es un tema que lo tiene que mirar el Estado con esos ojos”.
En esa línea, recordó que “el diesel cuando está combinado con mayor grado de biocombustibles es menos contaminante, porque de todas maneras es una parte de algo renovable ya que es un aceite que ha tenido origen en una fuente renovable, entonces, la carga es menor, pero también creo que los efectos sobre los motores, a menos que los motores estén expresamente diseñados para ese tipo de combustibles, también existe. Un motor de combustión interna es diseñado para un combustible específico, y si ese combustible específico se varía en algo, el motor sigue operando con algún efecto sobre ello”.
Además, apuntó que tener una industria de biocombustibles desarrollada “es bastante importante. Porque crea una suerte de puestos primarios de trabajo donde realmente se desarrolla una riqueza, donde significan productos básicos que son generados en el propio país y dan trabajo. De esos productos se desprenden otros que son los puestos de trabajos indirectos. Que yo recuerde, cuando se inició el tema de los biocombustibles y de considerar una fracción, que inicialmente fue 2%, y se llevó hasta el 5% de biocombustibles en el diésel, el propósito fue darle oportunidad a que estos productos puedan ser de origen peruano. Ese es un tema importante que tiene que mirarse con estas consideraciones”.
MERCADOS
Asimismo, dijo que “si los mercados de consumo de combustibles están principalmente en la costa, entonces hay ya una desventaja natural que es el costo del transporte. Entonces, el Estado tiene que preocuparse por las actividades económicas, especialmente en la selva que es una zona que está alejada del centro económico del Perú. Deben tener un incentivo y ver en qué forma se puede manejar el tema porque compiten con el que viene de Argentina”.
“Diría que la tarea del Estado es ver cómo logra que los productos de acá sean consumidos, porque eso significa generar puestos de trabajo. Más aún, enfatizo eso, en una zona como la selva que necesita ese tipo de protección, y en zonas donde la alternativa ha sido la coca”, señaló Herrera Descalzi.
Sin embargo, abordó que “esto va un poco más allá del Ministerio de Energía y Minas. Es un tema de balance económico, técnico, social, político. Una de las cosas que se propone, y eso es entendible y aceptable, es a no tener subsidios. No tener un producto con un subsidio, porque el subsidio lo va a tener que pagar el consumidor peruano. En este caso, si es por el uso del aceite de palma en el biodiesel, resulta que el biodiesel es más caro”.
COMPETENCIA
Y aseveró que “el asunto es que tienen que competir con biocombustibles que se desarrollan en otros países en condiciones desfavorables. Entonces, hay que mirar con bastante cuidado el tema. He leído que la queja es respecto a la posición del Ministerio de Energía y Minas, que los descalifica técnicamente y son biocombustibles que se vienen consumiendo en el mercado desde el año 2017. Pienso que el Minem tendría que haberlo mirado con otros ojos antes de emitir una opinión que desaliente el consumo por el mercado peruano y que vea cuál es el efecto técnico, si realmente existe algún efecto técnico”.
“Hay que ver la trazabilidad económica para ver cómo van interviniendo los elementos de costo, y cuáles son los elementos que hacen que el costo del combustible peruano sea mayor, o de alguna manera que los otros sean menores. En el caso de los otros productores, los volúmenes que producen aceite son gigantescos en Brasil y Argentina, y se exportan enormemente. Entonces, de repente, estas cantidades terminan siendo casi marginales. Decir marginal es decir que uno cuenta solamente los costos variables, porque los costos fijos los absorben otros consumidores, mientras que en Perú los costos fijos y variables tienen que ser absorbidos por el producto, porque la producción no es tan grande”, agregó, al respecto.
Finalmente, exhortó al estado a “ser más prudentes, a pensar el tema. Todos los temas no son únicamente técnicos, pueden ser temas esencialmente técnicos, pero no pueden descuidar ni el lado social ni el lado político. El tema hay que analizarlo bien técnicamente, y sobre el análisis técnico, hay que mirar también los ángulos, como le dije, social, político, regional”.




