La medida busca prevenir fugas, el ingreso de objetos prohibidos y ataques contra el personal penitenciario.
Las Fuerzas Armadas (FF.AA.) reforzarán la seguridad externa de seis establecimientos penitenciarios del país luego de que el Gobierno declarara su estado de emergencia por 60 días. Como parte de la medida, se estableció un perímetro de intervención de 200 metros alrededor de cada penal para controlar los accesos y responder ante posibles amenazas.
Los centros penitenciarios comprendidos en esta disposición son Challapalca, en Tacna; Cochamarca, en Pasco; Castro Castro y Ancón I, en Lima; y Trujillo Varones, en La Libertad.
La intervención se realizará de manera coordinada entre las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional. De acuerdo con la norma publicada por el Gobierno, ambas instituciones participarán en operativos destinados a prevenir y responder ante eventuales fugas de internos, el ingreso de elementos prohibidos y ataques contra trabajadores de los establecimientos penitenciarios.
La medida forma parte del plan anunciado por el ministro de Defensa, Rafael Belaunde, ante la situación de seguridad en los centros penitenciarios. El objetivo es reforzar el control de las zonas externas y los puntos de acceso a las cárceles incluidas en el estado de emergencia.
El exministro del Interior Rubén Vargas consideró positiva la decisión de reforzar el control de los penales. Sin embargo, advirtió que la presencia de las Fuerzas Armadas no debería convertirse en la única respuesta del Gobierno frente a los problemas del sistema penitenciario.
Vargas sostuvo que una verdadera reforma requiere un conjunto de medidas que permita fortalecer tanto el control interno como externo de las cárceles. También planteó realizar una clasificación adecuada de los internos para evitar que personas sin antecedentes compartan espacios con reclusos de mayor peligrosidad.
Otro de los problemas señalados por el exministro fue el hacinamiento. En ese sentido, pidió al Ejecutivo culminar los proyectos penitenciarios que quedaron inconclusos y ampliar la capacidad de los establecimientos que ya se encuentran operativos.
Entre sus propuestas mencionó la culminación de un penal en Ica y la construcción de nuevos pabellones en establecimientos de máxima seguridad, como Challapalca. Para Vargas, estas acciones deberían complementar el despliegue de las fuerzas del orden y formar parte de una reforma penitenciaria integral.




