El nuevo comandante general de la Policía Nacional del Perú reemplaza a Óscar Arriola y anunció seis lineamientos para enfrentar al crimen organizado, fortalecer la prevención, combatir la corrupción y mejorar las capacidades operativas de la institución.
El teniente general Fredy López Mendoza asumió este miércoles 16 de septiembre el cargo de comandante general de la Policía Nacional del Perú (PNP), en reemplazo de Óscar Arriola Delgado, quien pasó a situación de retiro a su solicitud. El cambio fue oficializado mediante la Resolución Suprema N.° 233-2026-IN, publicada en el diario oficial El Peruano, y posteriormente se realizó la ceremonia de reconocimiento en la Escuela de Educación Superior Técnico Profesional de la PNP, en Puente Piedra.
Durante su primer discurso como máxima autoridad policial, López Mendoza planteó una transformación de las capacidades de la institución frente a la evolución de las organizaciones criminales. Señaló que delitos como la extorsión, el sicariato, el secuestro y el robo agravado demandan una respuesta coordinada y profesional, debido a que las bandas han incorporado nuevas tecnologías y modificado sus métodos de operación.
Uno de los principales conceptos expuestos por el nuevo jefe policial fue la necesidad de fortalecer la prevención. “Una policía moderna no debe esperar que el delito ocurra para reaccionar”, sostuvo, al explicar que la institución debe conocer el territorio, identificar factores de riesgo y anticiparse a las amenazas. Para ello, propuso optimizar el patrullaje y dirigir los recursos hacia los sectores donde exista una mayor necesidad de protección.
López Mendoza precisó que esta estrategia no estará limitada a incrementar el número de efectivos en las calles. Su propuesta contempla utilizar información, análisis de patrones delictivos, tecnología y coordinación con autoridades locales para mejorar la capacidad de respuesta policial y mantener una mayor cercanía con la ciudadanía.
La inteligencia y la investigación criminal también ocuparán un lugar central en su gestión. El comandante general advirtió que las organizaciones delictivas recurren a comunicaciones encriptadas, plataformas digitales, redes sociales y sistemas financieros complejos para ocultar sus actividades. Frente a este escenario, anunció el fortalecimiento de las unidades especializadas y la adquisición de herramientas destinadas a mejorar sus capacidades operativas y tecnológicas.
La nueva administración policial estará guiada por seis lineamientos: combate contra la criminalidad organizada y transnacional; control territorial y prevención; lucha contra la corrupción; respeto y atención al ciudadano; bienestar de los policías y sus familias; y entrenamiento permanente con énfasis en la excelencia operacional.
Otro de los puntos abordados fue la integridad dentro de la institución. López Mendoza afirmó que se perseguirá a los agentes que incurran en conductas contrarias a la ley y sostuvo que las acciones individuales de algunos efectivos no deben afectar la imagen de los miles de policías que cumplen sus funciones.
Asimismo, anunció medidas relacionadas con el bienestar del personal policial. Entre ellas figura el retorno de SALUPOL al ámbito de la Comandancia General, con la finalidad de reforzar la atención de salud para los integrantes de la institución y sus familias.
López Mendoza llega a la conducción de la PNP después de desempeñarse como jefe del Estado Mayor General. Es oficial egresado de la Escuela de Oficiales de la Policía en 1990 y cuenta con formación en gestión pública, orden interno, defensa y Estado Mayor. Su designación ocurre en un contexto marcado por la preocupación de las autoridades frente a la criminalidad y la inseguridad ciudadana.



