El ministro del Interior, Carlos Malaver, reconoció que los estados de emergencia aplicados por el Gobierno no lograron disminuir los delitos de extorsión y afirmó que este fenómeno criminal requiere un abordaje diferenciado.
El pronunciamiento ocurrió durante su presentación en el Congreso de la República, donde respondió a una interpelación sobre el incremento de la inseguridad ciudadana.
Malaver explicó que las medidas excepcionales sí lograron impactar en la reducción de delitos patrimoniales como el robo y el hurto, pero que no tuvieron el mismo efecto sobre las mafias de extorsión que continúan amenazando a transportistas, comerciantes y ciudadanos en diversas regiones del país.
“No voy a esconder la realidad que todos conocemos, ni disfrazarla con estadísticas nacionales y regionales. El país enfrenta el grave problema de la minería ilegal y la extorsión que golpea a miles de compatriotas”, declaró.
El ministro subrayó que la criminalidad en el Perú evolucionó y que las organizaciones delictivas dejaron atrás modalidades tradicionales para sofisticar sus métodos de amedrentamiento y control.
Añadió que la Policía Nacional enfrenta un déficit histórico de recursos, desde chalecos antibalas vencidos hasta armas obsoletas, aunque remarcó que esa situación no detendrá la lucha contra el crimen.
Durante su intervención, Malaver indicó que, desde que asumió el cargo en mayo, la Policía desarticuló 4,482 bandas delictivas y 78 organizaciones criminales.
Destacó, además, la captura de integrantes de la organización ‘Desa II’, vinculada a casos de extorsión y sicariato contra transportistas.
“No se permitirá que delincuentes roben la tranquilidad de la ciudadanía. Asumí este cargo con la consigna de trabajar con compromiso, firmeza y resultados concretos”, enfatizó.




