Para frenar ola de extorsiones
En medio de una creciente crisis de inseguridad que afecta al transporte público en todo el territorio nacional, la Corporación Nacional de Empresas de Transportes del Perú (CONET) alertó que las bandas criminales mantienen bajo amenaza a sus afiliados con cobros ilegales y actos violentos.
Representantes del gremio señalaron que estas organizaciones exigen montos exorbitantes a cambio de no atentar contra la vida de conductores y propietarios de unidades, lo que ha provocado graves pérdidas económicas y, en algunos casos, el cierre de empresas.
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Julio Raurau, presidente de la CONET, y Ramón Rubí, encargado de la defensa gremial, exigieron medidas contundentes para enfrentar esta problemática. Ambos plantearon que se retomen disposiciones similares a las aplicadas en la lucha contra el terrorismo, como la cadena perpetua y los tribunales sin rostro, argumentando que jueces y policías son amenazados por las mafias y que muchos detenidos recuperan la libertad en poco tiempo.
Raurau sostuvo que las reuniones sostenidas con autoridades del Congreso, el Ejecutivo y el Poder Judicial no han dado resultados concretos. Afirmó que existe un desencuentro entre el Poder Judicial y la Policía Nacional, lo que facilita que los integrantes de organizaciones criminales sean liberados tras ser capturados. “Oiga, si están deteniendo una banda, pónganse de acuerdo”, reclamó, advirtiendo que la población se siente desprotegida y expuesta a un clima de violencia que no solo afecta al transporte, sino también a comercios y trabajadores informales.
El dirigente indicó que la magnitud de las extorsiones varía, pero en algunos casos superan los 40 o 50 mil soles. Añadió que hay empresas que deben pagar a más de una banda criminal al mismo tiempo, dependiendo de las rutas que cubran. Esta situación ha llevado a la quiebra a varias compañías que adquirieron buses financiados, sin poder cumplir con las cuotas debido a la presión económica impuesta por las mafias.




