Por: Magaly Zapata
Noticia de la semana y diría que de la historia de La Tauromaquia. De peruano a peruano en El Vaticano. El Santo Padre León XIV, que sin ser peruano de nacimiento lo es de sentimiento, recibió en audiencia al peruano más universal de la contemporaneidad, el torero Andrés Roca Rey quien entregó su capote de paseo con la imagen del Señor de los Milagros, imagen venerada por millones dentro y fuera de nuestro país, símbolo de su profunda devoción y gran valor sentimental para el torero.
El diestro explicó su deseo de entregar este capote para que el Vaticano y el Santo Padre conservaran un recuerdo del mundo del toro, solicitando además una oración y bendición para todos los taurinos, especialmente para aquellos que arriesgan su vida en el ruedo. (sic web).
Importa también el día en que sucedió, significativo para los católicos del mundo como es el Miércoles de Ceniza, el primer día de Cuaresma, tiempo que se nos ofrece para reflexión, arrepentimiento y reconciliación en camino a la Pascua de Resurrección.
Día de la imposición de la cruz de ceniza en la frente que simboliza nuestra mortalidad: «Recuerda que eres polvo, y al polvo volverás.» Y nada más cercano a la revelación bíblica que el carácter simbólico y religioso del toro en las diversas culturas y credos, un tótem y la tauromaquia en nuestra tradición hispana.
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Es por ello que el miércoles 18 de febrero 2026 Roca Rey fue la imagen cabal del paralelo entre el calendario taurino en señalada fecha del Domingo de Resurrección y el litúrgico la Cuaresma que culmina en la Pascua de Resurrección. Así como la corrida dramatiza la muerte en el ruedo, la Cuaresma conduce al creyente a contemplar el sacrificio de Cristo y, finalmente, su victoria sobre la muerte.
En ambos casos, aunque en planos muy distintos —cultural uno, religioso el otro— aparece la idea de sacrificio, muerte y trascendencia. Como la mortalidad del humano ante el tótem, acto de entrega, rito y sacrifico cada tarde.
Liturgias que el peruano conoce bien, por su afición desde muy niño y por su fe católica que lo arropa desde la cuna, interiorizada en su colegio Nuestra Señora del Carmen – Carmelitas – de su Miraflores natal en Lima.
No es casualidad su profunda devoción y visita a la Virgen de la Estrella de Triana (Sevilla) a quien se encomienda y personalmente agradece sus triunfos, especialmente sus salidas por la Puerta del Príncipe, evidencia su profunda devoción Mariana. Y como corolario, el simbolismo divino del color nazareno, el de la imagen limeña que empató con el litúrgico principal de la Cuaresma. Aquí vale recordar noviembre 2017 cuando entregó su capote de paseo al Señor de los Milagros, le envío la foto y recuerda: «el primero que tuve en mi vida blanco y oro, lo estrené en Las Delicias de niño»; Dios ha querido hoy que entienda la razón de su señal característica y me cuenta: Sabes que esa señal es la señal del bien? Si te das cuenta las vírgenes tienen como media lunas abajo, como cuernos.
Esa señal es de eso. Yo no lo hacía por esa razón (lo hacía por rocknrolla) pero aprendí en El Vaticano que era una buena señal. Causalidades del Divino oiga Usted, porque como escribió don José Bergamín en su música callada… en el toreo todo hace consonancia. Hubo en la historia “corridas papales”, 1455 el Papa español Calixto lll corrió toros en la antigua plaza de San Pedro para celebrar la canonización de San Vicente Ferrer, un dominico español, paisano suyo; un antecesor León X , Pablo lll y otros también lo hicieron. Hogaño, en 2026, de paisano a paisano, bien podría Roca torear una benéfica en Plaza San Pedro.
APUNTES
- Sin registro oficial de toreros que hayan visitado un Papa. Juan Pablo II recibió a Palomo Linares y a Jesulín; Antonio Bienvenida, como supernumerario del Opus Dei tuvo estrecha relación con el Papa Pío XII.
- Antis y su show en El Vaticano a pocos días de asumido León XIV porque “200 mil católicos ruegan que termines con los toros porque son pecado». Hizo todo lo contrario.
- Manolete, único torero que cargó imagen del Señor de los Milagros.
- JJ Padilla, único torero que cargó un Santo Limeño y fue el día de su despedida de Acho.
- Ojeda dejó el capote de su reaparición en Acho 2001 al Señor de los Milagros.




