Así quedó base militar de EE.UU. en Irak tras ataque / FOTOS

0
125

Es uno de los enclaves atacados por Irán en represalia por muerte del general iraní, Qassam Suleimani

La base aérea de Ain al-Asad en la provincia de Anbar, en el oeste de Irak, es un complejo ubicado a unos 180 kilómetros (110 millas) al oeste de Bagdad y alberga a unos 1.500 miembros del ejército norteamericano, fue alcanzado por un aluvión de misiles iraníes el miércoles, en represalia por el ataque con aviones no tripulados de Estados Unidos que mató a un importante comandante iraní, el general Qassem Soleimani, cuyo asesinato aumentó los problemas entre ambos estados.

Un equipo de la prensa internacional recorrió la base de Ain al-Asad el lunes y vio grandes cráteres en el suelo y daños a los remolques militares, así como a montacargas que levantaban escombros y los cargaban en camiones desde un área grande del tamaño de un estadio de fútbol.

Los Estados Unidos dijo que no hubo soldados estadounidenses muertos o heridos en el ataque iraní.

La base aérea de Ain al-Asad fue utilizada por primera vez por las fuerzas estadounidenses después de la invasión liderada por los Estados Unidos en 2003 que derrocó al dictador Saddam Hussein, y luego vio a tropas estadounidenses estacionadas allí en medio de la lucha contra el grupo del Estado Islámico en Irak y Siria.

Trump visitó la extensa base aérea de Ain al-Asad en diciembre de 2018, haciendo su primera visita presidencial a las tropas en la región. El vicepresidente Mike Pence también visitó la base.

En el lugar, los periodistas observaron chapas, lonas y hierros pulverizados. Las grúas van y vienen de forma incansable removiendo lo que dejó el ataque con misiles de Irán del último miércoles contra la base militar Ain al Asad, situada en Irak. En esas instalaciones están desplegadas tropas estadounidenses y de otros países miembros de la coalición internacional antiyihadistas.

Luego de conocerse el ataque la semana pasada, el líder supremo iraní, el ayatolá Ali Jamenei, indicó que los bombardeos fueron una “bofetada” para Estados Unidos, mientras que Los Guardianes de la Revolución iraní afirmaron que es un primer paso de su “dura venganza” por el asesinato de su comandante, Qasem Soleimaní.

Al menos nueve de los doce cohetes lanzados impactaron en la base aérea de Ain al Asad, el más grande de los recintos militares iraquíes donde se encuentran las tropas extranjeras. Irán había notificado de antemano a Irak del ataque con misiles contra la base estadounidense en suelo iraquí: “Poco antes de la medianoche del miércoles recibimos un mensaje verbal oficial de la República Islámica de Irán de que la respuesta iraní al asesinato del mártir Qasem Soleimani había comenzado o iba a comenzar en breve“, ha indicado el general Abdul Karim Jalaf, citado por la agencia de noticias NINA.

El ejército iraquí anunció que no se registraron bajas, mientras que Trump señaló la primera evaluación de daños y víctimas indicaba que no había bajas. Sin embargo, la escalada bélica tras el asesinato del Soleimani no cesó: hubo varias acciones nocturnas con cohetes contra la Zona Verde de Bagdad, en la que se ubican embajadas y ayer tuvo lugar una ofensiva con misiles contra una base militar aérea de Irak que alberga a tropas de EE.UU.