Incendio incontrolable genera grandes pérdidas ambientales en Cusco

Apoyo aéreo llegará al lugar del incendio para apoyar a bomberos, quienes luchan por más de cuatro días contra las llamas incontrolables

Apoyo aéreo llegará al lugar del incendio para apoyar a bomberos, quienes luchan por más de cuatro días contra las llamas incontrolables

Hasta el momento, un incendio forestal calificado como incontrolable ha venido consumiendo 2 mil hectáreas de corteza natural, bosques y fauna silvestre en la provincia de Quispicanchi, en la región de Cusco.

Decenas de pobladores, expectantes a lo que va dejando el siniestro, temen a que estas llamas incontrolables lleguen hasta los centros poblados y viviendas.

Ante la emergencia, llegaron cientos de bomberos, combatientes forestales, policías, serenos y pobladores, quienes sin éxito han tratado de controlar el gran incendio que ocurre entre las localidades de Lucre y Andahuaylillas.

Asimismo, bomberos pertenecientes a las Compañías 39 de Cusco, 116 de San Sebastián, 119 de San Jerónimo y 109 de Urcos, durante cuatro días, han luchado contra el siniestro, sin embargo la topografía y vientos cambiantes, hace que esto sea muy difícil y peligroso.

Según el brigadier CBP José Arellano, jefe de la IX Comandancia Departamental de Bomberos del Cusco, ya se ha coordinado con Presidencia del Consejo de Ministros, Ministerio de Defensa, Ambiente, Desarrollo Agrario y el Instituto Nacional de Defensa Civil Perú, el arribo de apoyo aéreo para así combatir los principales focos del incendio.

A este apoyo aéreo, se sumarán bomberos, brigadas pertenecientes al Sernanp, Policía, Ejército del Perú, Indeci y 250 comuneros de la zona, quienes serán organizados y monitoreados por especialistas en combate de incendios forestales.

Respecto al culpable de este siniestro, la Fiscalía Especializada en Materia Ambiental afirmó que ya se tiene identificado al posible causante del siniestro y se continuará con las investigaciones del caso.

Cabe recordar que ocasionar un incendio forestal está sancionado con pena privativa de la libertad de cuatro a seis años, de acuerdo con el Código Penal vigente.