Incrementaron las conductas antisociales y fobias en adolescentes

Según los expertos

Según los expertos

No hay duda que la pandemia a causa del nuevo coronavirus se ha convertido en una situación de quiebre para la raza humana. Además, significa una circunstancia de estrés social en que casi nadie salió ileso.

Datos de estudios, aunque muy preliminares, tienden a sugerir que la pandemia tiene un efecto pernicioso sobre el bienestar emocional de las personas, en todas las etapas del ciclo vital, y que está generando un impacto sobre los niveles de ansiedad, estrés postraumático, preocupación patológica, y problemas de sueño.

Y si bien los especialistas destacan que también el confinamiento fue capaz de favorecer algunas experiencias personales positivas, a grandes rasgos no fue eso lo que ocurrió.

“La pandemia y el confinamiento se convirtieron en un factor de adversidad psicosocial que afecta a las familias en su totalidad. Lo que puede verse en los resultados de las investigaciones y en la clínica es que los miedos más comunes en este tiempo están vinculados al contagio de la enfermedad o la muerte, y el aislamiento social, que se suman a los problemas de trabajo e ingresos que afectan a la familia” sostuvo Mariam Holmes quien es doctora en Psicología, especialista en clínica, docencia e Investigación en Psicoterapia orientada en Mindfulness.

Asimismo, precisó que “en algunos casos se observan niveles elevados de impacto emocional reflejado en los miedos al coronavirus, problemas de sueño, y síntomas emocionales (preocupación, estrés, desesperanza, depresión, ansiedad, nerviosismo, e inquietud)”.

“En los niños las dimensiones predominantes son la ansiedad por separación, ansiedad y la fobia social, de todos modos, los datos han indicado que afortunadamente la población infantojuvenil está en el límite de lo normal y lo subclínico”, detalló la especialista.

En opinión de la licenciada en Psicología Lorena Ruda, “luego de haber estado tanto tiempo con las salidas, la vida social, y las actividades limitadas, pueden observarse el incremento de algunas ‘fobias’ en esta etapa de la pandemia”.

“Quizá no llegan a ser una fobia propiamente dicha, pero sí conductas que de alguna manera limitan la vuelta a la vida normal. Muchos chicos y adolescentes han padecido síntomas de ansiedad y/o depresión durante el aislamiento y eso sin duda deja secuelas. De pronto volver a tener contacto con otras personas se volvió un riesgo”, consideró la especialista en maternidad y crianza.

En el mismo sentido, la psicóloga, psicoanalista, especialista en psicosomática y especializada en niños Claudia Galante (MN 26257), opinó que “los efectos que tuvo la pandemia en la salud mental tanto en chicos como en adultos son estrés, decaimiento, ansiedad, depresión, ingesta incrementada, y fastidio, entre otros”. Para ella, “el alcance de esas consecuencias dependerá de la elaboración psíquica que pueda hacer cada uno en compañía de sus padres o de un psicoterapeuta”.

Y tras asegurar que “la fobia es un miedo exagerado a algo, que puede ser en principio a un animal determinado y puede desplazarse a otras situaciones”, la especialista de la Asociación Psicoanalítica Argentina (APA) consideró que “si los padres observan conductas antisociales en sus hijos u otro tipo de anomalías, deben hacer una consulta psicoterapéutica”.

FUENTE: INFOBAE