Por: Pablo Carranza
– ¿Cómo se ha comportado la economía peruana en estos primeros meses del 2025?
El comportamiento es bueno. El crecimiento ha sido arriba del 4%, y yo creo que vamos a tener una economía creciente en los próximos meses. Tenemos un superávit comercial, la inflación está baja, está aumentando el consumo y hay signos de aceleramiento de inversión privada, especialmente en construcción. Por otro lado, la minería también se está acelerando, de manera que vamos a tener un buen año y a lo mejor nos acercamos al 4% anual, que apunta el ministro de Economía.
– ¿A usted como especialista le preocupa que este sea un año preelectoral, con todo lo que eso implica?
Por supuesto que me preocupa, pero en general yo diría que los procesos electorales se empiezan a sentir hacia fin de año. Creo que por lo menos los primeros tres trimestres van a ser buenos, y de ahí veremos cómo se perfilan las cosas hacia fin de año. Creo que evidentemente hay incertidumbre política, pero por otro lado creo que la gente ya se ha dado cuenta a lo que llevan los gobiernos de izquierda, que los hemos tenido desde Ollanta Humala hasta la fecha. Hemos visto el desastre que ha sido Pedro Castillo, y creo que deben reflexionar para no volver a esas situaciones. Entonces, el proceso electoral se va a ir decantando hacia fin de año, cuando probablemente habrá alianzas, y los candidatos de centro derecha tienen hasta ahora las mayores preferencias de la población.
– ¿Cuánto le afecta a la economía nacional los altos índices de inseguridad ciudadana?
Indudablemente afectan, especialmente a las micro y pequeñas empresas, y también a los consumidores, que son los directamente involucrados en estos temas, y no cabe duda que eso tiene un impacto. Perú podría estar creciendo mucho más, por lo menos dos puntos más del PBI, si no tuviéramos esa inseguridad ciudadana, así que aquí hay un tema no solamente de vida, sino también del bienestar de la población, y por eso el gobierno tiene que actuar con más diligencia y celeridad en este tema.
– ¿Las empresas grandes también son afectadas por la criminalidad?
Bueno, por supuesto que las afecta, todo esto implica mayores costos de seguridad, contratación de personal. El personal internacional que viene, en el caso de las inversiones extranjeras, tiene que estar más protegido, y por supuesto si se tratan de empresas para producción de consumo interno, indudablemente también son afectadas porque los consumidores se retraen, pero yo creo que los extorsionadores, los delincuentes, como buenos cobardes, van a afectar a la población que tiene menos protección, menos seguridad, que son las personas de a pie, como diríamos, y las micro y pequeñas empresas.
– ¿Qué nos puede comentar del caso de la crisis boliviana?
Bueno, la crisis boliviana es un típico ejemplo de lo que pasa con el socialismo. Bolivia es un país en el cual el Estado tiene múltiples empresas públicas, más de 100. Se había estatizado el gas, resulta que ahora ya no hay gas, que es además su principal fuente de divisas, y no tienen reservas, no tienen dólares, ha subsidiado todo el combustible, a pesar de que es importado, es más barato que en el Perú, y encima tienen escasez y mercado negro. Ya están faltando también alimentos, de manera que es una crisis que va a devenir en un colapso del Estado y en hiperinflación, creo que es un claro ejemplo de lo que puede ocurrir con un gobierno de izquierda en este momento.
– ¿Cuán perjudicial es el incremento del 10% de arancel que ha puesto el presidente de Estados Unidos, Donald Trump?
Es un tema que tenemos que analizar con detenimiento, pero yo creo que el efecto en Perú no debería ser sustancial, porque nos han puesto un 10% de arancel, que es el mínimo que han puesto a la gran mayoría de países en el mundo. Entonces, no estamos en una desventaja competitiva con nuestros competidores tradicionales como pueden ser Chile, Argentina, Sudáfrica, e incluso tenemos ventajas sobre Camboya, esos países a los que les han puesto un arancel por encima del 40%, y que básicamente estaban en la industria textil, entonces la industria textil peruana debería aprovechar para ubicarse y conseguir mejores mercados.




