El exfutbolista negó haber ordenado o participado en las amenazas de extorsión y secuestro que denuncia la conductora. Además, cuestionó que se le atribuya responsabilidad antes de que concluya una investigación fiscal.
Jefferson Farfán salió al frente de las acusaciones que lo vinculan con las amenazas de extorsión y secuestro denunciadas por la periodista Magaly Medina. A través de un comunicado difundido en sus redes sociales, el exfutbolista rechazó categóricamente cualquier relación con los mensajes amenazantes y cuestionó que se le haya señalado públicamente como presunto responsable antes de que las autoridades determinen lo ocurrido.
La controversia se originó luego de que la defensa legal de Magaly Medina confirmara una denuncia contra Farfán. Según lo informado, el abogado Fernando Ugaz Zegarra habría planteado que el exjugador tendría la condición de presunto “autor mediato” en relación con las amenazas que la conductora asegura estar recibiendo.
Ante ello, Farfán manifestó su desacuerdo con dicha imputación y sostuvo que no existen pruebas que permitan establecer una vinculación entre su persona y los hechos denunciados. El exdeportista consideró especialmente grave que se le atribuya una responsabilidad penal mientras el Ministerio Público todavía no ha realizado las diligencias correspondientes para determinar si existe alguna relación con el caso.
En su pronunciamiento, además, Farfán cuestionó algunas declaraciones de Magaly Medina, particularmente aquellas en las que, según señaló, se habría sugerido que las amenazas podrían partir de él. También rechazó cualquier asociación entre su pasado como futbolista profesional y una eventual relación con organizaciones delictivas.
“Estoy exigiendo” una rectificación pública, sostuvo el exfutbolista al referirse a las afirmaciones realizadas por la conductora y su abogado. Farfán señaló que dichas expresiones afectan su imagen y podrían generar una percepción de culpabilidad sin que exista todavía una determinación oficial de las autoridades.
El exjugador también dejó claro que condena las amenazas y cualquier forma de extorsión. En ese sentido, aseguró estar dispuesto a colaborar con el Ministerio Público y la Policía Nacional del Perú para que se esclarezcan los hechos y se pueda identificar a los verdaderos responsables.
La defensa de Medina, por su parte, sostiene que la periodista viene recibiendo mensajes amenazantes y que algunos de los datos contenidos en esas comunicaciones solo serían conocidos por personas relacionadas con el proceso judicial. Sin embargo, cualquier eventual responsabilidad de Farfán deberá ser determinada mediante las investigaciones correspondientes.
El enfrentamiento entre ambas figuras vuelve así a ocupar la atención pública, esta vez en un escenario que trasciende la polémica mediática y que podría continuar en el ámbito judicial conforme avancen las diligencias de las autoridades.



