Ausencia de un reglamento único se replica en 25 regiones del país
El Jurado Nacional de Elecciones (JNE) tiene previsto realizar 25 debates electorales entre el 8 y el 19 de setiembre en igual número de regiones del país, y en varias de ellas, Callao incluido, persisten dudas sobre las reglas exactas bajo las que se desarrollarán.
El caso chalaco es el más próximo a la vista de todos, su debate está fijado para el miércoles 16, y hasta el cierre de esta nota el JNE no ha informado públicamente si la metodología con la que se conducirá ya está cerrada, como sí lo viene negociando, con evidente estrechez de tiempo, para el debate de Lima Metropolitana.
El lunes 7, un día antes de que arranque el ciclo nacional, representantes de las organizaciones políticas de Lima se reunieron con el JNE para acordar detalles de su propio debate, programado recién para el 21 y 22 de setiembre. Ese proceso ilustra el tipo de definiciones que, debieron resolverse con antelación en cada una de las 25 plazas del cronograma, incluida la del Callao, sin que el organismo haya detallado si ese trabajo ya concluyó fuera de la capital.
Según explicó Carlos Vilela, director nacional de Educación del JNE, entre los aspectos que se negocian región por región están el tiempo de exposición de cada candidato, la posibilidad de repreguntas o intercambios directos entre postulantes, la incorporación de preguntas ciudadanas, el mensaje final y la conformación de los grupos o ternas de participantes. El propio orden de intervención se define mediante un sorteo con presencia de un notario público, y la elección de los moderadores, principalmente periodistas propuestos por el JNE y validados por los partidos, tampoco es un trámite estandarizado de antemano.
A esa falta de uniformidad se suma un vaivén en las reglas de participación que sí es de alcance nacional. El 2 de setiembre, el JNE autorizó que cada organización política decida libremente quién asiste a sus debates en cualquier región, lo que abrió la puerta a que postulantes a teniente alcalde o primer regidor, como Rafael López Aliaga, que renunció a la alcaldía de Lima para figurar en ese cargo, pudieran subir al estrado. Días después, sin embargo, el propio JNE seguía «evaluando» ese mismo punto para un caso específico, señal de que ni siquiera una regla ya anunciada como definitiva se mantiene sin ajustes de última hora.
La posibilidad de que autoridades en ejercicio que postulan bajo otra denominación en la lista terminen debatiendo generó el cuestionamiento del constitucionalista Alejandro Rospigliosi, fundador de la plataforma Voto Informado, sostuvo que los debates «son para los candidatos a alcaldes» y que quienes buscan una reelección inmediata bajo otra figura en la lista «no son candidatos a alcaldes». Advirtió que permitir esa participación podría sentar un precedente que termine por vaciar de contenido los debates, un riesgo que no se limita a Lima, sino a cualquier región o municipio donde se repita ese esquema, y abrir la puerta a denuncias ante el Ministerio Público o la Contraloría por el uso de una plataforma pública con fines de reelección encubierta.
Ese es el marco general en el que se inscribe el debate del Callao, a nueve días de su realización, los candidatos al Gobierno Regional chalaco no tienen certeza pública de que su cita del 16 de setiembre esté libre de los mismos ajustes de última hora que el JNE todavía negocia para otras plazas del país. En un proceso con más de 13,000 candidatos inscritos a nivel nacional rumbo a las elecciones del 4 de octubre, la falta de reglas confirmadas y homogéneas resta garantías justo al espacio pensado para que el elector llegue mejor informado a las urnas.



