27 de enero de 2026

|

Lima: Cargando...

Juan jose Marthans: “Perú podría convertirse en una nueva Bolivia”

– ¿Cómo llega la economía nacional al último año de la gestión de la presidenta Dina Boluarte?

Vamos a enfrentar un año preelectoral bastante retador porque no solamente tenemos un ambiente o entorno internacional relativamente complejo y volátil, que expresa posiblemente cierto nivel de crisis en términos internacionales, sino también estamos transitando por un momento sociopolítico delicado. Se hacen sentir algunas manifestaciones asociadas a lo que significa la creciente ola de la ilegalidad en ciertos segmentos en el país. Por ejemplo, la minería ilegal, la tala ilegal, entre otros. Sin lugar a dudas, esto no genera las condiciones apropiadas como para que la inversión tienda a seguir creciendo como requiere el país.

 

– ¿Qué expectativas tiene de las elecciones generales del 2026?

La verdad, es que vamos a tener que explorar cuál es el resultado del proceso electoral para poder dilucidar con qué velocidad la inversión privada se va a destrabar y se va a acelerar en el caso de Perú. Si esta última no despega, como consecuencia del anuncio de un resultado electoral que permita mantener las bases del modelo económico, que hasta hoy día nos ha dado bastante éxito, en términos macro, pues yo creo que la situación podría ser relativamente delicada. Por eso los peruanos debemos estar conscientes de que estamos transitando por un momento delicado y donde no existen márgenes de error para efectos de escoger a las nuevas autoridades, a nivel del Poder Ejecutivo y del Poder Legislativo. Un error similar al que se ha cometido en los últimos años, podría ser lamentable para todos los peruanos.

 

– ¿Qué posición tiene usted frente al problema que hay con los mineros informales e ilegales, que están tratando de negociar la ampliación del Reinfo?

Creo que ella expresa la debilidad institucional de Perú. Una carencia estructural permanente y la insuficiencia en la ejecutoria de reformas estructurales, que hemos enfrentado los últimos años. No solamente es un tema de ausencia de estado sino de insuficiencia de estado, y eso está hoy en día generando que esta suerte de desbalances en el frente minero del país atenten contra la dinámica productiva general de nuestra economía. Ya sabemos lo que costó en otras oportunidades generar restricciones al interior de la red bien nacional, entonces, tenemos que ser conscientes de que la escasa institucionalidad está degenerando en indisciplina y desorden. Y eso, no hace otra cosa que alimentar posiciones extremistas y alejar a Perú de una salida coherente, ordenada e inteligente. Siento que vamos a tener que definirnos por una elección donde el elemento clave sea el preestablecimiento del orden y la disciplina en el país. Sin orden no existe posibilidad de reacomodar una economía y no existe la posibilidad de generar bienestar y generar crecimiento sostenido.

 

– ¿Cuál sería una solución más viable en el problema de la minería ilegal e informal?

Tienen que pensarse esta esta solución en términos estructurales. No es un tema de coyuntura, es un tema que hay que perfilar estructuralmente bien con una visión clara. Hay que replantear la composición del Congreso y del ejecutivo, hay que replantear la calidad de estado que tenemos, hay que redefinir normas y hay que establecer reglas claras para que se cumplan y esto no atente contra el orden y la posibilidad de crecimiento sostenido de la economía. Hoy día no tenemos nada de eso. Esto implica este pensar en una solución que está más ligada en términos estructurales a un resultado electoral próximo, que en términos de lo que podamos decir hoy día para recrear una solución de corto plazo en lo que significa la minería no solamente informal sino ilegal. Si la ilegalidad toma parte de las riendas de la actividad económica en Perú, estamos de más como país, como perspectiva de crecimiento, como alternativa para desarrollar bienestar a favor de los peruanos. El problema es que la minería ilegal está tomando fuerza en términos del entorno socioeconómico y político del país. Ya genera una cantidad importante de recursos, por encima de los 8 mil millones de dólares, ya tienen influencia a nivel congresal, y esto podría derivar en lo que significa una suerte de crisis mayor en el frente minero, si es que no se controla en un mínimo, durante estos meses de transición. Además, si es que las elecciones arrojan un resultado contraproducente en términos de poner en tela de juicio nuevamente el modelo económico, el país podría convertirse en una nueva Bolivia. Eso es lo que lo que tenemos que evitar todos los peruanos.

 

– ¿Está de acuerdo con que el Banco de la Nación le compre el oro que producen los mineros artesanales?

Solamente esa puede ser una propuesta camuflada por un interés que protege la ilegalidad en el frente minero del país. No podemos convertir al estado en una lavandería de activos y menos aún, en el frente minero ilegal e informal. Lo primero que tenemos que solucionar es la necesidad de reducir a la mínima expresión y eliminar la ilegalidad dentro del frente minero. Eso es lo primero que tenemos que hacer. No podemos convertir el estado en un socio de la ilegalidad. Eso sería absolutamente contraproducente desde el punto de vista de orden institucionalidad y constitucional. Me da pena, me genera preocupación observar propuestas en ciertos frentes del entorno gubernamental, tanto en el Poder Legislativo como en el Poder Ejecutivo que proponen este tipo de insensateces. Lo sensato es poner orden en este país. Hay leyes y hay que hacerlo.

Scroll al inicio