Lloró al ver desfilar a los miembros del comando Chavín de Huántar
VALERIA PONCE
Con lágrimas que no intentó ocultar y una avenida Brasil que la ovacionó de punta a punta, Keiko Fujimori vivió una jornada que quedará marcada en la historia republicana, al ser la primera mujer elegida por voto popular que presidió la Gran Parada y Desfile Cívico Militar.
Antes de ir a la Av. Brasil, Fujimori participó en una ceremonia oficial en Palacio de Gobierno en la que fue reconocida oficialmente como la nueva jefa suprema de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional del Perú, como corresponde según lo establece la Constitución Política.
La presidenta, que fue acompañada por los ministros de Defensa e Interior, Rafael Belaúnde y César Astudillo respectivamente, se ubicó frente al jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, César Briceño, quien le entregó el bastón de mando que la reconoce como jefa suprema.
“Señora presidenta constitucional de la República, a nombre de los hombres y mujeres que integran las Fuerzas Armadas y Policía Nacional del Perú, os hago entrega del bastón de mando, símbolo de autoridad que la Constitución Política del Perú le confiere como jefa suprema de las Fuerzas Armadas y Policía Nacional del Perú”, indicó el general Briceño. La presidenta Fujimori solo respondió con un breve “Acepto con inmensa gratitud” antes de tomar el distintivo con ambas manos.
DESFILE
El Desfile Patrio, que tuvo una duración de tres horas, comenzó minutos después de las 10:00 de la mañana. Sin embargo, desde tempranas horas, familias enteras ocuparon las aceras y tribunas de la avenida Brasil, muchas con banderas y camisetas blanquirrojas.
A su llegada a bordo de una camioneta, la presidenta fue recibida con aplausos y arengas que se repitieron durante todo el trayecto.
Los momentos de mayor emotividad no faltaron. Las transmisiones en vivo registraron cómo la mandataria no pudo contener las lágrimas al paso de la Compañía de Comandos Chavín de Huántar, uno de los bloques que más ovaciones concitó junto con los veteranos de la pacificación nacional.
De este modo se le observó con los ojos húmedos y el gesto quebrado por una emoción con historia propia: ese batallón lleva grabado el nombre de su padre. Fue Alberto Fujimori quien orquestó el operativo que dio la vuelta al mundo, y ella lo saludó desde el palco con respeto y gratitud.
DELEGACIONES
La edición 2026 de la Gran Parada reunió a once agrupamientos cívico-castrenses, con la participación del Ejército del Perú, la Marina de Guerra, la Fuerza Aérea (FAP) y la Policía Nacional, además de delegaciones militares invitadas de Chile y Ecuador, esta última con cadetes de la Escuela Militar Superior Eloy Alfaro, veteranos de guerra, el Colegio Militar Leoncio Prado, el Cuerpo General de Bomberos Voluntarios, los agrupamientos Motorizado e Hipomóvil, los bloques «Expresiones Culturales» y «La fuerza de ser peruanos», y el sobrevuelo del agrupamiento aéreo institucional. El Ministerio de Defensa estimó en cerca de 3,000 el número de participantes.
Durante el Desfile se observó a dos vehículos blindados de color beige con soldados a bordo y con banderas de Perú y Corea del Sur que avanzaban a lo largo de la Avenida Brasil.
Entre los momentos que más agradaron al público estuvo el paso de la Brigada Canina de la Policía Nacional, con 43 ejemplares de ocho razas. A ellos se sumó, en las actividades previas, la presencia de Kaira, la perrita rescatista del equipo USAR de los Bomberos que se convirtió en símbolo nacional tras participar en las labores de rescate en Venezuela, donde ayudó a ubicar a una persona atrapada entre los escombros. Su presencia, junto a su guía, el subteniente Daniel Herrera, fue una de las postales más aplaudidas de la previa.
FESTEJO
Si hubo un instante en que la solemnidad del protocolo cedió paso a la fiesta, fue cuando la banda de música de la Policía Nacional sorprendió al público con una coreografía practicada y enérgica al compás de «Anaconda», el mismo tema que meses atrás había servido de base a la canción de campaña de Keiko Fujimori.
Los efectivos combinaron movimientos propios de instrucción con el ritmo de la canción, en una escena que arrancó aplausos cerrados y se viralizó de inmediato en redes, hasta culminar con la formación completa de la PNP ante el estrado de honor.
ASISTENTES
La ceremonia contó con la presencia del presidente del Consejo de Ministros, Luis Galarreta, y su gabinete, entre ellos el titular del Interior, César Astudillo, quien además desfiló junto a la delegación de Chavín de Huántar, y el ministro de Comercio Exterior y Turismo, Rogers Valencia.
Por el Congreso asistió el presidente del Senado, Miguel Torres, junto a senadores como Martha Moyano, Alejandro Aguinaga, Héctor Ventura y Marco Miyashiro, quien desfiló junto a la delegación del GEIN, además de diputados de distintas bancadas. También estuvo presente la presidenta del Poder Judicial, Janet Tello, y la plana mayor del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas.
La ausencia más comentada fue la del presidente de la Cámara de Diputados, Óscar Reto, quien no llegó a la tribuna oficial pese a emitir un saludo protocolar en redes sociales. Su inasistencia contrastó con la comitiva en pleno del Senado, mientras que la mayoría de legisladores ausentes correspondió a bloques de izquierda y a independientes de oposición.
En el plano familiar, la presidenta estuvo acompañada en todo momento por su hija menor, Kaori Villanella Fujimori, y por su hermana, Sachi Fujimori, quienes siguieron con entusiasmo cada bloque del desfile desde la tribuna de honor.
CIERRE DE LUJO
El broche de la jornada lo puso la Pandilla Moyobambina, danza declarada Patrimonio Cultural de la Nación, que llegó a Lima con más de 200 danzantes liderados por el alcalde provincial de Moyobamba. La delegación bailó y arengó durante todo su paso por la avenida Brasil y, frente al estrado de honor, hizo un alto para entregarle a la presidenta una orquídea natural traída desde San Martín, gesto que sintetizó la diversidad y calidez con que la Amazonía celebra sus Fiestas Patrias.
Pasado el mediodía, con la despedida a la bandera de guerra, culminó una Gran Parada Militar que quedará en el recuerdo como el primer 29 de julio de Keiko Fujimori al mando del país, y como el primero de la historia peruana presidido por una mujer elegida en las urnas.
BAÑO DE POPULARIDAD
El respaldo popular se hizo notorio al cierre del acto, cuando Keiko rompió el protocolo oficial para caminar por la avenida y saludar a los vecinos apostados en los estrados.




