Una nueva advertencia desde Moscú sostiene que Polonia podría dejar de existir como Estado en cuestión de días si decide atacar territorio ruso.
Rusia elevó nuevamente el tono de sus advertencias hacia Polonia al señalar que el país europeo podría dejar de existir en un plazo de dos o tres días en caso de que decidiera lanzar un ataque contra territorio ruso. La declaración, difundida en medio de las crecientes tensiones militares en Europa del Este, vuelve a poner sobre la mesa el riesgo de una escalada directa entre Moscú y uno de los integrantes de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).
La advertencia rusa se produce mientras Polonia mantiene una postura de mayor vigilancia frente a los acontecimientos registrados en las inmediaciones de su frontera con Ucrania. En los últimos días, el Gobierno de Varsovia ha advertido que las acciones militares rusas se están acercando cada vez más a su territorio y ha dispuesto reforzar sus medidas de seguridad.
El escenario se ha vuelto particularmente delicado luego de que ataques con drones alcanzaran zonas cercanas a la frontera polaca dentro de territorio ucraniano. Uno de estos incidentes ocurrió a pocos kilómetros de Polonia, mientras que las autoridades polacas también han reportado la presencia de aeronaves no tripuladas en zonas próximas a su espacio aéreo. Como medida preventiva, Varsovia activó aviones de combate ante nuevos ataques rusos contra Ucrania.
En este contexto, las declaraciones provenientes de Moscú representan una nueva señal de la fuerte confrontación política y militar que mantienen ambos países. Polonia es uno de los principales respaldos de Ucrania dentro de Europa y forma parte de la OTAN, alianza que considera cualquier ataque contra uno de sus miembros como un asunto de seguridad colectiva.
El primer ministro polaco, Donald Tusk, ha advertido durante los últimos días sobre una posible intensificación de las acciones rusas en las fronteras de Ucrania con países europeos. Según el jefe del Gobierno polaco, Varsovia espera que Rusia pueda intentar afectar pasos fronterizos utilizados para el tránsito entre Ucrania y los países europeos. Tusk también afirmó haber recibido información de inteligencia estadounidense sobre posibles acontecimientos durante los próximos meses.
La situación mantiene en alerta a los países del flanco oriental de la OTAN, especialmente ante la posibilidad de que incidentes con drones, ataques contra infraestructura u otras operaciones cerca de las fronteras terminen provocando una escalada mayor.
Por ahora, las declaraciones rusas forman parte del intercambio de advertencias entre Moscú y Varsovia y no significan que exista un ataque inminente contra Polonia. Sin embargo, el incremento de incidentes militares en las cercanías del territorio polaco ha llevado a las autoridades a reforzar sus sistemas de vigilancia y defensa, mientras Europa observa con preocupación la evolución de la guerra entre Rusia y Ucrania.



