La corrupción de los Presidentes: “Cadena perpetua de facto”

por | Mar 1, 2020 | Opinión

Por: Phillip Butters / La corrupción de los Presidentes: “Cadena perpetua de facto” / La situación de Alejandro Toledo es por todos conocida y como ya nos hemos informado la semana pasada, se viene su segundo expediente de extradición. Ya es un hecho que Odebrecht y Barata le dieron dinero a Josef Maiman para coimear a Alejandro Toledo, por más de 20 millones de dólares.

Está toda la ruta del dinero, transferencias, documentos, y es un hecho que si llega al Perú morirá en la cárcel. La sumatoria de delitos, como lo hemos explicado en estas líneas, van desde la colusión, el cohecho, la asociación criminal y el lavado de activos.

En promedio, estamos hablando de 48 años de cárcel, que teniendo en cuenta el ordenamiento jurídico peruano, “solamente” se cerrarían en 35. Ese solamente se aplicaría en cualquier mente sana, porque una persona de 74 años, como Toledo, no sobrevivirá a tamaña carcelería.

La situación de Pedro Pablo kuczynski es también gravísima. Tiene 83 años y es acusado de cohecho, colusión y de lavado de activos.

Como es obvio, su estado de salud es delicado, pero más delicada es la situación de Gerardo Sepúlveda, que ya tiene un impedimento de salida del país, y que va a comenzar a hablar. Va a tener que decirnos cómo es que “Westfiled”, que era, según PPK: “Solo una cuenta corriente”, pudo ver asesoramientos en temas tan específicos y delicados como Olmos, Vías Nuevas de Lima, Chavimochic y sabe Dios cuántos otros Lobbies embanderados por asesorías inexistentes a cargo de este chileno.

Si Sepúlveda habla, la condena de PPK simplemente tendría una lápida. Es obvio que a su edad no soportaría el rigor carcelario de DIROES.

La situación es horrible también para Ollanta Humala y Nadine Heredia. En el caso de Ollanta tendría delitos donde le darían prácticamente la cadena perpetua, porque con 35 años de cárcel, un hombre de su edad llegaría hecho añicos a los 90 años. Recordemos que los funcionarios públicos no tienen ningún beneficio penitenciario, ni disminución de pena.

Y la vergüenza es inmensa, porque no solamente está el tema del “Club de la Construcción”, donde José “Pepe” Paredes le ha “tirado dedo”, sino muy probablemente el exministro Carlos Paredes, hermano del anteriormente citado, también los termine inculpando por haber recibido dinero “de cuando menos 7 empresas” del “Club de la Construcción”. Es decir, el problema de Toledo multiplicado por 7. La ruta del dinero, el famoso “3% de comisión”, y el 1% para Ollanta Humala y Nadine.

Esta vergüenza de estos tres presidentes, los condenaría a la pena de muerte de facto.

Nadine no la va a pasar bien. Porque ella, por no ser funcionario público no se le acumularía las penas como a los demás. Pero el simple hecho de que sus hijas estén alejados de su madre por 15 años, estaríamos hablando ya de un martirio familiar inmenso.

Esto es una tremenda vergüenza para la historia peruana. Imagínense a presidentes muriendo en la cárcel de acá a 2, 3, 4 ó 10 años.

Y por supuesto, toda la gente que los apoyó va a silbar bajito echándole la culpa al otro, diciendo que es peor ser toledista, nacionalista, que “ppkausa”.

Por supuesto que todos tendrán que ver sus responsabilidades, pero usted, amigo lector, también ha sido votante, siéntase mal y pésimo si votó por Toledo, por Ollanta o por PPK. Usted también es responsable.