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    La corrupción, pandemia de América Latina (XXXVI)

    Por: Alter B. Himelfarb W. / Tratar de resucitar la bicameralidad en algunos países Latino Americanos,  tendría sentido, si acaso por los tiempos en que estuvo funcionando esa “bicameralidad”, hubiera traído honestamente, honradamente, beneficios a la población.

    Qué méritos, pueden esgrimir las Directivas del Senado, para mantener esos costos, -los de la segunda cámara-, ante la población, cuando existen problemas sociales sin resolver?  La pregunta clave, es: ¿“a la hora de la verdad”, qué beneficios concretos ha recibido la población?

    Cueste lo que cueste, no importa cuánto, hay que dotar de escuelas, todos los rincones de nuestros países Latinoamericanos.  Cueste lo que cueste, hay que darle educación a toda su población. Si no, NUNCA, pero NUNCA JAMÁS saldremos del sub-desarrollo.

    Otra de las “Leyes” que hay que “desenquistar”, es la de “feriar” los recursos naturales.   Cada País, debe ser capaz, responsable y honesto de manejar sus recursos naturales,  los recursos hídricos para la producción de Energía, al igual que las Centrales  Termoeléctricas.

    Los servicios de Acueductos y Alcantarillados, y Aseo, deben ser propiedad de los Municipios.  La extracción de Recursos Naturales, debe estar en manos de cada Estado.  El Petróleo y el Gas, deben estar manejados por entes gubernamentales, al igual que la Minería.

    Se necesitan personas honestas y eficientes, manejando las empresas del Estado.

    Precisamente, cuando hay corrupción, entonces aparecen los Sindicatos de esas empresas, pidiendo hasta lo imposible y día tras día, poniendo en jaque, las finanzas de esas empresas, hasta hacerlas quebrar, como -a manera de ejemplo, pasó con la EDIS (Emp. De Serv. Distritales, en Bogotá.).

    El Sindicato había puesto como condición, cuando hubiera una vacante, que se llenara con un familiar de los que continuaban laborando.

    Pura inmundicia, tanto de los empleados de la época, como de las Directivas,  como de los entes gubernamentales que regían su funcionamiento.

    ¿Cómo podía haber eficiencia? ¿Cómo pudieron el Alcalde, el Concejo y otros organismos del Gobierno, haberlo permitido, cuando una empresa en ésas condiciones de contratar, SIN MÉRITOS, más temprano que tarde, terminará por ser indócil, indolente e ineficaz.  Esas son manifestaciones de la corrupción.

    Pero la solución no fue, “arrancar de ceros”, con una nueva empresa Municipal, bien organizada,  sino entregarla en manos del “inversionista privado”, para que los costos llevaran “ánimo de lucro” a la población.

    Igual aconteció con los Troleys de EDIS.  Eran buses aseados, choferes uniformados, sin la guerra del centavo, con paraderos definidos.

    Pero no, para la ignorancia de nuestra sociedad analfabeta electora, de la que hemos estado hablando, era preferible, buses sucios, incómodos, los conductores manejando como locos, parando en cualquier parte por la guerra del centavo, deteriorando el tráfico de la ciudad.

    ¿Y quiénes eran algunos de los dueños de esas empresas?  Pues Concejales.  Los dueños de los buses, se reparten “la marrana” del transporte citadino, dictan normas y nadie, pero absolutamente nadie, ve incompatibilidad en ello.

    El 7 de Julio, leí aquí en La Razón, un Art. de Edwin Cavello Limas, titulado “Denunciado por Corrupción, es designado por el Ministro Alejandro Neyra”, donde comentaba que alguien denunciado penalmente por corrupción, fue nombrado por el Ministro Neyra, como Asesor II, suyo, a pesar de que existen restricciones e incompatibilidades administrativas.

    Igual denuncia Edwin Cavello, a  otro funcionario, quien después de haber trabajado  con el Sistema Carcelario, se retira y va a trabajar a una empresa que le vendió equipos de seguridad al Sistema Carcelario, cuando precisamente hay restricciones como la de no trabajar -después de su retiro-, durante un año, con una empresa privada que estuvo vinculada a su función.

    Los países Latinoamericanos están tratando de sacudirse del flagelo de la corrupción, pero hay funcionarios que quieren seguir en la piara de los que se revuelcan en el chiquero.

    Y es importante destacar y felicitar, a Edwin Cavello, quien ha tenido el valor y la entereza de hacer estas denuncias.

                                                                     (*) Miembro A.I.E.L.C.

    Por: Alter B. Himelfarb W. / Tratar de resucitar la bicameralidad en algunos países Latino Americanos,  tendría sentido, si acaso por los tiempos en que estuvo funcionando esa “bicameralidad”, hubiera traído honestamente, honradamente, beneficios a la población.

    Qué méritos, pueden esgrimir las Directivas del Senado, para mantener esos costos, -los de la segunda cámara-, ante la población, cuando existen problemas sociales sin resolver?  La pregunta clave, es: ¿“a la hora de la verdad”, qué beneficios concretos ha recibido la población?

    Cueste lo que cueste, no importa cuánto, hay que dotar de escuelas, todos los rincones de nuestros países Latinoamericanos.  Cueste lo que cueste, hay que darle educación a toda su población. Si no, NUNCA, pero NUNCA JAMÁS saldremos del sub-desarrollo.

    Otra de las “Leyes” que hay que “desenquistar”, es la de “feriar” los recursos naturales.   Cada País, debe ser capaz, responsable y honesto de manejar sus recursos naturales,  los recursos hídricos para la producción de Energía, al igual que las Centrales  Termoeléctricas.

    Los servicios de Acueductos y Alcantarillados, y Aseo, deben ser propiedad de los Municipios.  La extracción de Recursos Naturales, debe estar en manos de cada Estado.  El Petróleo y el Gas, deben estar manejados por entes gubernamentales, al igual que la Minería.

    Se necesitan personas honestas y eficientes, manejando las empresas del Estado.

    Precisamente, cuando hay corrupción, entonces aparecen los Sindicatos de esas empresas, pidiendo hasta lo imposible y día tras día, poniendo en jaque, las finanzas de esas empresas, hasta hacerlas quebrar, como -a manera de ejemplo, pasó con la EDIS (Emp. De Serv. Distritales, en Bogotá.).

    El Sindicato había puesto como condición, cuando hubiera una vacante, que se llenara con un familiar de los que continuaban laborando.

    Pura inmundicia, tanto de los empleados de la época, como de las Directivas,  como de los entes gubernamentales que regían su funcionamiento.

    ¿Cómo podía haber eficiencia? ¿Cómo pudieron el Alcalde, el Concejo y otros organismos del Gobierno, haberlo permitido, cuando una empresa en ésas condiciones de contratar, SIN MÉRITOS, más temprano que tarde, terminará por ser indócil, indolente e ineficaz.  Esas son manifestaciones de la corrupción.

    Pero la solución no fue, “arrancar de ceros”, con una nueva empresa Municipal, bien organizada,  sino entregarla en manos del “inversionista privado”, para que los costos llevaran “ánimo de lucro” a la población.

    Igual aconteció con los Troleys de EDIS.  Eran buses aseados, choferes uniformados, sin la guerra del centavo, con paraderos definidos.

    Pero no, para la ignorancia de nuestra sociedad analfabeta electora, de la que hemos estado hablando, era preferible, buses sucios, incómodos, los conductores manejando como locos, parando en cualquier parte por la guerra del centavo, deteriorando el tráfico de la ciudad.

    ¿Y quiénes eran algunos de los dueños de esas empresas?  Pues Concejales.  Los dueños de los buses, se reparten “la marrana” del transporte citadino, dictan normas y nadie, pero absolutamente nadie, ve incompatibilidad en ello.

    El 7 de Julio, leí aquí en La Razón, un Art. de Edwin Cavello Limas, titulado “Denunciado por Corrupción, es designado por el Ministro Alejandro Neyra”, donde comentaba que alguien denunciado penalmente por corrupción, fue nombrado por el Ministro Neyra, como Asesor II, suyo, a pesar de que existen restricciones e incompatibilidades administrativas.

    Igual denuncia Edwin Cavello, a  otro funcionario, quien después de haber trabajado  con el Sistema Carcelario, se retira y va a trabajar a una empresa que le vendió equipos de seguridad al Sistema Carcelario, cuando precisamente hay restricciones como la de no trabajar -después de su retiro-, durante un año, con una empresa privada que estuvo vinculada a su función.

    Los países Latinoamericanos están tratando de sacudirse del flagelo de la corrupción, pero hay funcionarios que quieren seguir en la piara de los que se revuelcan en el chiquero.

    Y es importante destacar y felicitar, a Edwin Cavello, quien ha tenido el valor y la entereza de hacer estas denuncias.

                                                                     (*) Miembro A.I.E.L.C.

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