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    La evaluación en la educación a distancia

    Viejas demandas y nuevos desafíos en el contexto del COVID-19.

    Por: Dr. Jesús Antonio Rivera Oré

    El dinamismo del proceso educativo por impulso de acuerdos internacionales, reformas institucionales e iniciativas privadas en el afán de responder a las crecientes demandas sociales, expectativas económicas y cambios tecnológicos, obligó la expansión y diversificación de la Educación y, consecuentemente, el perfeccionamiento de los medios de evaluación.

    No obstante, los notables avances del proceso educativo, la emergencia sanitaria provocada por el COVID-19 ha determinado la masificación de la enseñanza remota y/o virtual como alternativa a la drástica paralización de los sistemas educativos.

    La cuestión, sin embargo, reside en la precarización del desigual servicio educativo debido a causas preexistentes, puesto que, implica la flexibilización de la evaluación. Estos aspectos son muy sensibles en la calidad de la Educación Superior a Distancia u Online.

    • Doctor Jesús Antonio Rivera Oré

    PRESENCIA DEL COVID-19

    Y las medidas gubernamentales de inmovilización social, cierre de fronteras y restricciones al funcionamiento de empresas y negocios que fueron ideadas para dar respuesta al brote o lograr la contención de la propagación y reducir la letalidad de la pandemia, afectaron seriamente la Educación que exhibía notables de niveles de progreso, aun arrastrando persistentes brechas de desigualdad en cuanto a cobertura, asequibilidad y calidad. El cierre forzado de escuelas, institutos y universidades para proteger a la comunidad educativa, sin duda, ha perjudicado la idónea formación y/o preparación de los estudiantes a escala planetaria.

    Al respecto, la UNESCO en el marco del seminario virtual para América Latina y el Caribe: No dejar a nadie atrás en tiempos de la pandemia del COVID-19 celebrado en Santiago de Chile (julio 2020), precisaba que a principios de abril y como consecuencia del cierre de las instituciones educativas como medida de contención de la pandemia, más de 1 mil 576 millones de estudiantes de 186 países estaban fuera de las escuelas y universidades. De ese total, más de 160 millones correspondían a estudiantes de los países de América Latina y el Caribe. Con relación a Perú, la situación es desoladora.

    AGRESIVA PANDEMIA

    Como viene ocurriendo en casi todo el mundo, y ante de la ineficacia de las medidas gubernamentales para controlar el brote o detener la propagación y letalidad de la agresiva Pandemia, los gobiernos de diferentes países, ante el inminente riesgo de que se agrave la crisis educativa global de persistentes brechas de cobertura y calidad o que los estudiantes pierdan el año escolar y/o académico, se vieron en la necesidad de aprobar una serie de disposiciones administrativas y técnicas para facilitar no solo la masificación de la modalidad de enseñanza remota y/o virtual, sino también, la participación de los estudiantes mediante transferencias financieras y estímulos fiscales a instituciones públicas y privadas.

    EDUCACIÓN SUPERIOR A DISTANCIA

    Como se ha referido, la Educación Superior a Distancia u Online, a diferencia de la masiva modalidad de enseñanza remota o virtual de estos días, obedece su sentido práctico a una génesis de esencia pedagógica y engloba a instituciones, carreras o programas y servicios académicos orientados a la formación y/o preparación técnico-profesional de adultos, no siendo limitativa para los jóvenes que trabajan, pero que están en todas partes distantes de los claustros tradicionales bien sea por razones de residencia, trabajo o viajes por diversos motivos.

    Así la Educación Superior a Distancia u Online resultó ser una atinada respuesta a la marginación y/o aislamiento de las personas que trabajan o que las necesidades la profesionalización o especialización van a la par con las expectativas de mejora laboral y estabilidad emocional. Se trata de una solución ofrecida por el progreso educativo, incluso apareció mucho antes de que sociedad conociera las declaraciones y compromisos de la UNESCO por la Educación para todos del año 2000 o, más reciente la Educación para toda la vida de 2015.

    En el contexto del COVID-19, tanto las expectativas en un mercado global más dinámico y competitivo en el futuro mediato como la diversificación de plataformas de aprendizaje electrónico ahora un privilegio en las economías más desarrolladas y con alta conectividad, constituyen grandes oportunidades de desarrollo para el conjunto de los países de América Latina y particularmente de Perú que está obligado a promover y apoyar tanto la mejora de la calidad de sus servicios educativos como la diversificación de instituciones y/o programas a distancia y poder avanzar hacia la internacionalización.

    EVALUACIÓN

    Desde el punto de vista del proceso educativo, la formación y desarrollo de una cultura que asegure la calidad de la Educación, en general, solo puede explicarse por el especial cuidado que la comunidad educativa puso en el diseño, aprobación, gestión y perfeccionamiento constante de herramientas, instrumentos y estrategias de evaluación tanto de la enseñanza como del aprendizaje, puesto que identifican, miden, cuantifican, valoran y mejoran una infinidad de variables (políticas, instituciones, normas, sistemas, recursos, procesos, servicios, docentes, estudiantes, personas, carreras, programas, grados, títulos, investigaciones, publicaciones, etc.), útiles para apoyar la toma de decisiones.

    En esa dimensión, queda entendido que la evaluación como una intervención sistémica y programática orientada a medir y valorar una diversidad de variables en un tiempo determinado y en un lugar específico, es parte constitutiva del proceso educativo y una garantía de los propósitos de mejora continua de los modelos de enseñanza y la calidad del aprendizaje. Al margen de que la naturaleza remite a un proceso o una investigación sistémica, los métodos más difundidas remiten a los exámenes o las pruebas, cuya práctica va perdiendo sentido en algunos sistemas educativos que optan por otros más efectivos y de carácter cualitativo.

    VIEJAS DEMANDAS

    La crisis de la Educación en el Perú ha sido agravada por la presencia de la pandemia del COVID-19, puesto que desde antes del brote y la propagación del coronavirus ya exhibía profundas brechas de cobertura y calidad que la convertían en el servicio público más desigual, injusto e inequitativo. De modo que la emergencia sanitaria, la repuso entre las primeras prioridades de la agenda de gobierno, aunque hasta hoy sigue esperando un apoyo efectivo, en vista que muchos estudiantes por falta de acceso a la Internet y dispositivos tecnológicos no pueden seguir la educación remota o virtual.

    Marco técnico-normativo

    No obstante, hay la esperanza de que las carencias serían superadas en el futuro mediato; mientras tanto, hay manifestaciones gratas como la aprobación del Decreto Legislativo N° 1496 que modificó el artículo 47° de la Ley Universitaria para promover la expansión de la modalidad de enseñanza no presencial o a distancia, y recurrentemente, la aprobación del marco técnico-normativo con la Resolución del Consejo Directivo N° 115-2020-SUNEDU-CD, tal como se ha indicado.

    NUEVOS DESAFÍOS FUTUROS

    La concreción de los Objetivos de Desarrollo Sostenible -ODS o Agenda 2030 que promueve y lidera la ONU sintetiza las aspiraciones de desarrollo mundial para el periodo 2016-2030. Se trata de un renovado esfuerzo consensuado de los jefes de Estado y de gobierno que propone la erradicación del hambre y la miseria en el mundo de hoy, en vista que, pese al empeño, no se logaron alcanzar las metas y resultados esperados con los Objetivos de Desarrollo Mundial -ODM o Agenda 2000 en el periodo 2000-2015.

    El Consejo Nacional de Educación -CNE (2020) tiene la esperanza de que el Proyecto Educativo Nacional -PEN 2036 logre construir la visión sobre la base de un financiamiento creciente y con fuentes sostenibles. Como la expectativa del CNE, es posible asociar el sentido de otras agendas que proponen cambios radicales en los sistemas universitarios tradicionales para armonizar la formación y/o preparación a las exigencias del mercado laboral formal, tal es la propuesta del WEF con el modelo de “escuelas del futuro” ideadas para dar respuesta a las exigencias de la Cuarta Revolución Industrial.

    REFLEXIÓN FINAL

    A todo ello, la reflexión final es que resulta un tanto iluso esperar respuestas dentro de los propios países toda vez que no hay capacidades ni márgenes de maniobra para mejorar la Hacienda pública que hoy acusa una caída catastrófica; si en cambio, las capacidades institucionales son vitales para construir consensos y celebrar alianzas estratégicas para facilitar la cooperación técnica y la asistencia financiera internacional. Solo así, el problema de millones de peruanos mayores de 25 años de edad que trabajan habiendo concluido solo la secundaria y que, según el INEI (2020) representa el 38,2% de ese estrato social, tiene una inmejorable alternativa de solución en la expansión, asequibilidad y calidad de la Educación Superior a Distancia u Online. Ojalá, así sea.

    Viejas demandas y nuevos desafíos en el contexto del COVID-19.

    Por: Dr. Jesús Antonio Rivera Oré

    El dinamismo del proceso educativo por impulso de acuerdos internacionales, reformas institucionales e iniciativas privadas en el afán de responder a las crecientes demandas sociales, expectativas económicas y cambios tecnológicos, obligó la expansión y diversificación de la Educación y, consecuentemente, el perfeccionamiento de los medios de evaluación.

    No obstante, los notables avances del proceso educativo, la emergencia sanitaria provocada por el COVID-19 ha determinado la masificación de la enseñanza remota y/o virtual como alternativa a la drástica paralización de los sistemas educativos.

    La cuestión, sin embargo, reside en la precarización del desigual servicio educativo debido a causas preexistentes, puesto que, implica la flexibilización de la evaluación. Estos aspectos son muy sensibles en la calidad de la Educación Superior a Distancia u Online.

    • Doctor Jesús Antonio Rivera Oré

    PRESENCIA DEL COVID-19

    Y las medidas gubernamentales de inmovilización social, cierre de fronteras y restricciones al funcionamiento de empresas y negocios que fueron ideadas para dar respuesta al brote o lograr la contención de la propagación y reducir la letalidad de la pandemia, afectaron seriamente la Educación que exhibía notables de niveles de progreso, aun arrastrando persistentes brechas de desigualdad en cuanto a cobertura, asequibilidad y calidad. El cierre forzado de escuelas, institutos y universidades para proteger a la comunidad educativa, sin duda, ha perjudicado la idónea formación y/o preparación de los estudiantes a escala planetaria.

    Al respecto, la UNESCO en el marco del seminario virtual para América Latina y el Caribe: No dejar a nadie atrás en tiempos de la pandemia del COVID-19 celebrado en Santiago de Chile (julio 2020), precisaba que a principios de abril y como consecuencia del cierre de las instituciones educativas como medida de contención de la pandemia, más de 1 mil 576 millones de estudiantes de 186 países estaban fuera de las escuelas y universidades. De ese total, más de 160 millones correspondían a estudiantes de los países de América Latina y el Caribe. Con relación a Perú, la situación es desoladora.

    AGRESIVA PANDEMIA

    Como viene ocurriendo en casi todo el mundo, y ante de la ineficacia de las medidas gubernamentales para controlar el brote o detener la propagación y letalidad de la agresiva Pandemia, los gobiernos de diferentes países, ante el inminente riesgo de que se agrave la crisis educativa global de persistentes brechas de cobertura y calidad o que los estudiantes pierdan el año escolar y/o académico, se vieron en la necesidad de aprobar una serie de disposiciones administrativas y técnicas para facilitar no solo la masificación de la modalidad de enseñanza remota y/o virtual, sino también, la participación de los estudiantes mediante transferencias financieras y estímulos fiscales a instituciones públicas y privadas.

    EDUCACIÓN SUPERIOR A DISTANCIA

    Como se ha referido, la Educación Superior a Distancia u Online, a diferencia de la masiva modalidad de enseñanza remota o virtual de estos días, obedece su sentido práctico a una génesis de esencia pedagógica y engloba a instituciones, carreras o programas y servicios académicos orientados a la formación y/o preparación técnico-profesional de adultos, no siendo limitativa para los jóvenes que trabajan, pero que están en todas partes distantes de los claustros tradicionales bien sea por razones de residencia, trabajo o viajes por diversos motivos.

    Así la Educación Superior a Distancia u Online resultó ser una atinada respuesta a la marginación y/o aislamiento de las personas que trabajan o que las necesidades la profesionalización o especialización van a la par con las expectativas de mejora laboral y estabilidad emocional. Se trata de una solución ofrecida por el progreso educativo, incluso apareció mucho antes de que sociedad conociera las declaraciones y compromisos de la UNESCO por la Educación para todos del año 2000 o, más reciente la Educación para toda la vida de 2015.

    En el contexto del COVID-19, tanto las expectativas en un mercado global más dinámico y competitivo en el futuro mediato como la diversificación de plataformas de aprendizaje electrónico ahora un privilegio en las economías más desarrolladas y con alta conectividad, constituyen grandes oportunidades de desarrollo para el conjunto de los países de América Latina y particularmente de Perú que está obligado a promover y apoyar tanto la mejora de la calidad de sus servicios educativos como la diversificación de instituciones y/o programas a distancia y poder avanzar hacia la internacionalización.

    EVALUACIÓN

    Desde el punto de vista del proceso educativo, la formación y desarrollo de una cultura que asegure la calidad de la Educación, en general, solo puede explicarse por el especial cuidado que la comunidad educativa puso en el diseño, aprobación, gestión y perfeccionamiento constante de herramientas, instrumentos y estrategias de evaluación tanto de la enseñanza como del aprendizaje, puesto que identifican, miden, cuantifican, valoran y mejoran una infinidad de variables (políticas, instituciones, normas, sistemas, recursos, procesos, servicios, docentes, estudiantes, personas, carreras, programas, grados, títulos, investigaciones, publicaciones, etc.), útiles para apoyar la toma de decisiones.

    En esa dimensión, queda entendido que la evaluación como una intervención sistémica y programática orientada a medir y valorar una diversidad de variables en un tiempo determinado y en un lugar específico, es parte constitutiva del proceso educativo y una garantía de los propósitos de mejora continua de los modelos de enseñanza y la calidad del aprendizaje. Al margen de que la naturaleza remite a un proceso o una investigación sistémica, los métodos más difundidas remiten a los exámenes o las pruebas, cuya práctica va perdiendo sentido en algunos sistemas educativos que optan por otros más efectivos y de carácter cualitativo.

    VIEJAS DEMANDAS

    La crisis de la Educación en el Perú ha sido agravada por la presencia de la pandemia del COVID-19, puesto que desde antes del brote y la propagación del coronavirus ya exhibía profundas brechas de cobertura y calidad que la convertían en el servicio público más desigual, injusto e inequitativo. De modo que la emergencia sanitaria, la repuso entre las primeras prioridades de la agenda de gobierno, aunque hasta hoy sigue esperando un apoyo efectivo, en vista que muchos estudiantes por falta de acceso a la Internet y dispositivos tecnológicos no pueden seguir la educación remota o virtual.

    Marco técnico-normativo

    No obstante, hay la esperanza de que las carencias serían superadas en el futuro mediato; mientras tanto, hay manifestaciones gratas como la aprobación del Decreto Legislativo N° 1496 que modificó el artículo 47° de la Ley Universitaria para promover la expansión de la modalidad de enseñanza no presencial o a distancia, y recurrentemente, la aprobación del marco técnico-normativo con la Resolución del Consejo Directivo N° 115-2020-SUNEDU-CD, tal como se ha indicado.

    NUEVOS DESAFÍOS FUTUROS

    La concreción de los Objetivos de Desarrollo Sostenible -ODS o Agenda 2030 que promueve y lidera la ONU sintetiza las aspiraciones de desarrollo mundial para el periodo 2016-2030. Se trata de un renovado esfuerzo consensuado de los jefes de Estado y de gobierno que propone la erradicación del hambre y la miseria en el mundo de hoy, en vista que, pese al empeño, no se logaron alcanzar las metas y resultados esperados con los Objetivos de Desarrollo Mundial -ODM o Agenda 2000 en el periodo 2000-2015.

    El Consejo Nacional de Educación -CNE (2020) tiene la esperanza de que el Proyecto Educativo Nacional -PEN 2036 logre construir la visión sobre la base de un financiamiento creciente y con fuentes sostenibles. Como la expectativa del CNE, es posible asociar el sentido de otras agendas que proponen cambios radicales en los sistemas universitarios tradicionales para armonizar la formación y/o preparación a las exigencias del mercado laboral formal, tal es la propuesta del WEF con el modelo de “escuelas del futuro” ideadas para dar respuesta a las exigencias de la Cuarta Revolución Industrial.

    REFLEXIÓN FINAL

    A todo ello, la reflexión final es que resulta un tanto iluso esperar respuestas dentro de los propios países toda vez que no hay capacidades ni márgenes de maniobra para mejorar la Hacienda pública que hoy acusa una caída catastrófica; si en cambio, las capacidades institucionales son vitales para construir consensos y celebrar alianzas estratégicas para facilitar la cooperación técnica y la asistencia financiera internacional. Solo así, el problema de millones de peruanos mayores de 25 años de edad que trabajan habiendo concluido solo la secundaria y que, según el INEI (2020) representa el 38,2% de ese estrato social, tiene una inmejorable alternativa de solución en la expansión, asequibilidad y calidad de la Educación Superior a Distancia u Online. Ojalá, así sea.

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