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    La Farsa de un Estado Palestino (I)

    Palestina siempre fue territorio judío y nunca existió un Estado Árabe Palestino

    Por: Azi Wolfenson / Palestina siempre fue territorio judío: “Y le dijo el Eterno a Abram: Vete de tu tierra…..a la tierra que te señalaré……y partieron en dirección a Canaan….y a tu simiente daré esta tierra.” (Genesis XII,1,5,7).

    Israel acaba de cumplir 72 años de su renacimiento. Quiero en primer lugar hacer propicia la ocasión para rendir homenaje y recordar a los 23,816 israelíes que dieron sus vidas en las guerras y operaciones de Israel, así como a los 4,166 ciudadanos que fueron asesinados en ataques terroristas, entre los que se cuentan 1,510 policías y mujeres israelíes que cayeron durante su servicio.

    Empecemos haciendo historia del nuevo renacer. San Remo: El “Acuerdo del siglo” original. Hace cien años, la Declaración Balfour británica, que reconocía los derechos judíos a la tierra de Israel, se convirtió en ley internacional.

    Los Aliados, los países que derrotaron al Imperio Otomano en la Primera Guerra Mundial, se reunieron en San Remo, Italia, a fines de abril de 1920 para dividir el Medio Oriente. Basando su perspectiva en el principio de autodeterminación de Woodrow Wilson, se propusieron establecer nuevos países potenciales a través de un programa de tutoría llamado “mandatos”. Los árabes, ahora libres de los turcos, obtendrían Siria, Líbano y Mesopotamia (Iraq). Los judíos obtendrían “Palestina”. (Palestina era un ente judío en aquel entonces).

    Palestina, (denominacion geografica inventada por el emperador romano Adriano, de territorios historicamente judios, que hoy son parte de Israel, Judea, Samaria y Jordania), fue reservada por la conferencia de San Remo, el Tratado de Sevres y la decision de la Liga de las Naciones para Hogar del Pueblo Judio.

    Se estableció el derecho legal, reconocido internacionalmente, del pueblo judio sobre los territorios de Palestina en ambas márgenes del rio Jordan, confirmando así su derecho histórico.

    Representantes de Francia, Gran Bretaña, Italia, Japón, Grecia y Bélgica suscriptores de los Acuerdos de San Remo en 1920.

    ACUERDOS DE SAN REMO 

    El lenguaje de la Declaración Balfour de 1917 se incluyó directamente en los acuerdos de San Remo: “[El] Obligatorio es responsable de poner en práctica la declaración hecha originalmente el 2 de noviembre de 1917 por el Gobierno de Su Majestad Británica, y adoptada por dichos poderes, a favor del establecimiento en Palestina de un hogar nacional para el pueblo judío.”

    Incluso, el texto del Mandato es claro sobre el tema de la división de tierras: “El Obligatorio será responsable de velar por que ningún territorio palestino judío sea cedido o arrendado, o de ninguna manera puesto bajo el control del Gobierno de cualquier Poder extranjero “.

    Esta decisión pronto fue ratificada por unanimidad por 56 estados miembros de la Liga de las Naciones, y más tarde se convirtió en parte de la Carta de las Naciones Unidas, allanando así el camino para la tercera comunidad judía, renacida en su tierra ancestral después de 2000 años.

    Sin embargo, esta ocasión trascendental, en la que la comunidad internacional reconoció y luego ratificó el derecho inalienable del pueblo judío a la Tierra de Israel por primera vez en la historia moderna, a menudo se olvida.

    PROPUESTA DE LA ONU 

    En cambio, se desvía la atención a la transmisión por radio del voto de la ONU para la partición el 29 de noviembre de 1947, donde la Asamblea General de la ONU votó a favor de una resolución que adopte el plan de partición del Comité Especial de Palestina de la ONU (UNSCOP) de Palestina en judío y Estados árabes y por los cuales 33 estados votaron a favor, 13 en contra y 10 se abstuvieron.

    Legalmente hablando, los dos eventos no se pueden poner en la misma escala. Los Acuerdos de San Remo fueron una ley vinculante, ratificada por los Estados miembros, que tuvo un efecto rápido. Incluso Estados Unidos, que no era miembro de la Liga de las Naciones, tomó medidas para reconocer los acuerdos.

    Por el contrario, el Plan de Partición de UNSCOP fue simplemente una resolución no vinculante, votada en la Asamblea General y no por el Consejo de Seguridad, y fue rechazada de inmediato por los árabes; en otras palabras, todo el ejercicio del voto del plan de partición fue nulo y vacío.

    Basta leer el Plan de Partición de las Naciones Unidas, aprobado en noviembre de 1947 para constatar que no hay allí una sola mención de un Estado Palestino. El Plan menciona, numerosas veces, Estado Judío y Estado Árabe, ya que en esa época los árabes del lugar no se auto identificaban como palestinos.

    UNA NUEVA ERA

    De hecho, el Israel original, como lo reconoce el derecho internacional elaborado por San Remo, iba a ser un gran estado judío, rodeado de estados árabes recientemente liberados e incluso más grandes. Esa fue la visión.

    En los tres años transcurridos entre San Remo y la ratificación de los acuerdos por parte de la Liga en 1923, los británicos utilizaron una escapatoria legal para despojar el 77 por ciento del mandato de una Palestina judía y dársela a los líderes del clan hachemita. Esta fue la creación de Trans-Jordan, que más tarde pasó a llamarse Reino de Jordania.

    Durante muchos años, los defensores de la ONU nos han dicho que no hay paz en el Medio Oriente porque no hay Palestina árabe. Quieren que evitemos fijarnos de que el Reino de Jordania, creado en la tierra originalmente destinada al estado judío, es en realidad una Palestina árabe, creada 20 años antes.

    LA OLP

    La auto identificación de árabes como “palestinos” se originó recién en 1964 con la creación de la Organización de Liberación Palestina- OLP. Durante el mandato británico, que terminó en mayo de 1948 cuando Israel se declaró independiente, eran los judíos a quienes se les llamaba “palestinos”.

    El texto del Mandato para Palestina (el documento de 1922 que puso en práctica las resoluciones de San Remo) es sencillo: “Mientras que se ha reconocido la conexión histórica del pueblo judío con Palestina y los motivos para reconstituir su hogar nacional en ese país “.

    En resumen, los británicos recortaron el territorio del hogar judío en 77% y pretenden ese 23% dividirlo con un estado árabe inexistente. Por otro lado 16 años después que se retiran los británicos de Palestina recién se forma una organización árabe denominada de Liberación Palestina con el único objeto de recaudar fondos obtenidos de países incautos para enriquecer a sus dirigentes.

    Por ello, cuan ridículo, ilegal e ignorante es el planteamiento de países como Francia y otros de negar el derecho de Israel de anexar oficialmente los territorios que le pertenecen desde 1920 como Judea y Samaria.

    Es mas aún, a partir de 1948 los árabes que vivían en Palestina se dividen en 2 grupos, uno de ellos se radican en países vecinos como Jordania, Siria, Egipto y Líbano y el otro se queda viviendo en Israel. Los primeros son absorbidos por los países árabes mientras que los segundos son incorporados como ciudadanos Israelíes con todos sus derechos; a tal punto que actualmente tienen un 15% de representación en el Congreso de Israel.

    Palestina siempre fue territorio judío y nunca existió un Estado Árabe Palestino

    Por: Azi Wolfenson / Palestina siempre fue territorio judío: “Y le dijo el Eterno a Abram: Vete de tu tierra…..a la tierra que te señalaré……y partieron en dirección a Canaan….y a tu simiente daré esta tierra.” (Genesis XII,1,5,7).

    Israel acaba de cumplir 72 años de su renacimiento. Quiero en primer lugar hacer propicia la ocasión para rendir homenaje y recordar a los 23,816 israelíes que dieron sus vidas en las guerras y operaciones de Israel, así como a los 4,166 ciudadanos que fueron asesinados en ataques terroristas, entre los que se cuentan 1,510 policías y mujeres israelíes que cayeron durante su servicio.

    Empecemos haciendo historia del nuevo renacer. San Remo: El “Acuerdo del siglo” original. Hace cien años, la Declaración Balfour británica, que reconocía los derechos judíos a la tierra de Israel, se convirtió en ley internacional.

    Los Aliados, los países que derrotaron al Imperio Otomano en la Primera Guerra Mundial, se reunieron en San Remo, Italia, a fines de abril de 1920 para dividir el Medio Oriente. Basando su perspectiva en el principio de autodeterminación de Woodrow Wilson, se propusieron establecer nuevos países potenciales a través de un programa de tutoría llamado “mandatos”. Los árabes, ahora libres de los turcos, obtendrían Siria, Líbano y Mesopotamia (Iraq). Los judíos obtendrían “Palestina”. (Palestina era un ente judío en aquel entonces).

    Palestina, (denominacion geografica inventada por el emperador romano Adriano, de territorios historicamente judios, que hoy son parte de Israel, Judea, Samaria y Jordania), fue reservada por la conferencia de San Remo, el Tratado de Sevres y la decision de la Liga de las Naciones para Hogar del Pueblo Judio.

    Se estableció el derecho legal, reconocido internacionalmente, del pueblo judio sobre los territorios de Palestina en ambas márgenes del rio Jordan, confirmando así su derecho histórico.

    Representantes de Francia, Gran Bretaña, Italia, Japón, Grecia y Bélgica suscriptores de los Acuerdos de San Remo en 1920.

    ACUERDOS DE SAN REMO 

    El lenguaje de la Declaración Balfour de 1917 se incluyó directamente en los acuerdos de San Remo: “[El] Obligatorio es responsable de poner en práctica la declaración hecha originalmente el 2 de noviembre de 1917 por el Gobierno de Su Majestad Británica, y adoptada por dichos poderes, a favor del establecimiento en Palestina de un hogar nacional para el pueblo judío.”

    Incluso, el texto del Mandato es claro sobre el tema de la división de tierras: “El Obligatorio será responsable de velar por que ningún territorio palestino judío sea cedido o arrendado, o de ninguna manera puesto bajo el control del Gobierno de cualquier Poder extranjero “.

    Esta decisión pronto fue ratificada por unanimidad por 56 estados miembros de la Liga de las Naciones, y más tarde se convirtió en parte de la Carta de las Naciones Unidas, allanando así el camino para la tercera comunidad judía, renacida en su tierra ancestral después de 2000 años.

    Sin embargo, esta ocasión trascendental, en la que la comunidad internacional reconoció y luego ratificó el derecho inalienable del pueblo judío a la Tierra de Israel por primera vez en la historia moderna, a menudo se olvida.

    PROPUESTA DE LA ONU 

    En cambio, se desvía la atención a la transmisión por radio del voto de la ONU para la partición el 29 de noviembre de 1947, donde la Asamblea General de la ONU votó a favor de una resolución que adopte el plan de partición del Comité Especial de Palestina de la ONU (UNSCOP) de Palestina en judío y Estados árabes y por los cuales 33 estados votaron a favor, 13 en contra y 10 se abstuvieron.

    Legalmente hablando, los dos eventos no se pueden poner en la misma escala. Los Acuerdos de San Remo fueron una ley vinculante, ratificada por los Estados miembros, que tuvo un efecto rápido. Incluso Estados Unidos, que no era miembro de la Liga de las Naciones, tomó medidas para reconocer los acuerdos.

    Por el contrario, el Plan de Partición de UNSCOP fue simplemente una resolución no vinculante, votada en la Asamblea General y no por el Consejo de Seguridad, y fue rechazada de inmediato por los árabes; en otras palabras, todo el ejercicio del voto del plan de partición fue nulo y vacío.

    Basta leer el Plan de Partición de las Naciones Unidas, aprobado en noviembre de 1947 para constatar que no hay allí una sola mención de un Estado Palestino. El Plan menciona, numerosas veces, Estado Judío y Estado Árabe, ya que en esa época los árabes del lugar no se auto identificaban como palestinos.

    UNA NUEVA ERA

    De hecho, el Israel original, como lo reconoce el derecho internacional elaborado por San Remo, iba a ser un gran estado judío, rodeado de estados árabes recientemente liberados e incluso más grandes. Esa fue la visión.

    En los tres años transcurridos entre San Remo y la ratificación de los acuerdos por parte de la Liga en 1923, los británicos utilizaron una escapatoria legal para despojar el 77 por ciento del mandato de una Palestina judía y dársela a los líderes del clan hachemita. Esta fue la creación de Trans-Jordan, que más tarde pasó a llamarse Reino de Jordania.

    Durante muchos años, los defensores de la ONU nos han dicho que no hay paz en el Medio Oriente porque no hay Palestina árabe. Quieren que evitemos fijarnos de que el Reino de Jordania, creado en la tierra originalmente destinada al estado judío, es en realidad una Palestina árabe, creada 20 años antes.

    LA OLP

    La auto identificación de árabes como “palestinos” se originó recién en 1964 con la creación de la Organización de Liberación Palestina- OLP. Durante el mandato británico, que terminó en mayo de 1948 cuando Israel se declaró independiente, eran los judíos a quienes se les llamaba “palestinos”.

    El texto del Mandato para Palestina (el documento de 1922 que puso en práctica las resoluciones de San Remo) es sencillo: “Mientras que se ha reconocido la conexión histórica del pueblo judío con Palestina y los motivos para reconstituir su hogar nacional en ese país “.

    En resumen, los británicos recortaron el territorio del hogar judío en 77% y pretenden ese 23% dividirlo con un estado árabe inexistente. Por otro lado 16 años después que se retiran los británicos de Palestina recién se forma una organización árabe denominada de Liberación Palestina con el único objeto de recaudar fondos obtenidos de países incautos para enriquecer a sus dirigentes.

    Por ello, cuan ridículo, ilegal e ignorante es el planteamiento de países como Francia y otros de negar el derecho de Israel de anexar oficialmente los territorios que le pertenecen desde 1920 como Judea y Samaria.

    Es mas aún, a partir de 1948 los árabes que vivían en Palestina se dividen en 2 grupos, uno de ellos se radican en países vecinos como Jordania, Siria, Egipto y Líbano y el otro se queda viviendo en Israel. Los primeros son absorbidos por los países árabes mientras que los segundos son incorporados como ciudadanos Israelíes con todos sus derechos; a tal punto que actualmente tienen un 15% de representación en el Congreso de Israel.

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