La importancia del empresariado en el país

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omar chehade, en la razón
Omar Chehade

Por: Omar Chehade

El rol del empresariado en el Perú juega un papel sumamente importante. Puede y debería ser para bien, cuando el emprendedor, el pequeño y mediano empresario se pone la camiseta de la patria, y brinda cientos de miles de puestos de trabajo a nuestros compatriotas.

Tampoco debemos dejar de soslayar el del gran empresariado, ya sea nacional o extranjero que se la juega invirtiendo en un país como el nuestro que es viable, como la octava economía mundial, si la consideramos que pertenece al bloque de la Alianza del Pacífico, junto a Colombia, Chile y México.

En los últimos veinte años, con este modelo económico, de una economía social de libre mercado, hemos reducido la pobreza de 48% a 21%, por encima de Colombia que tiene 23% de pobreza, y de la rica, pero al mismo tiempo quebrada Argentina con 30% de pobres.

Las inversiones, los Tratados de Libre Comercio, que suman más de 21 en la actualidad, con una economía competitiva y de competitividad abierta al mundo, ha hecho que en los últimos 20 años hayamos eliminado a 7 millones de peruanos que vivían en la pobreza, y que ahora pertenecen justamente a las clases emprendedoras.

Por bendición, ha habido un acuerdo tácito de los últimos gobiernos, a pesar, de las serias diferencias políticas que hubo, de seguir con esta misma línea económica d

Hay que seguir incluyendo, y que el crecimiento económico de los últimos años se vea reflejado en el bolsillo de todos los peruanos, en cada canasta familiar y en el poder adquisitivo del ciudadano de a pie. Es decir, la tarea faltante, es humanizar la economía, que tenga rostro humano.

Pero qué duda cabe, este es el camino, y no la que propone cambiar la izquierda comunista recalcitrante de volver a involucionar a políticas estatistas, de subsidios, de control de precios, paternalistas, que distribuyó pobreza en vez de riqueza. Volver al velascato, o las épocas de las colas de los años ochentas no es el camino.

Ahora bien, en todo ello el empresariado en los últimos años ha sido fundamental, y lo tiene que seguir siendo, pero también no es menos cierto, que hay determinados empresarios, no la mayoría por suerte, que también colaboró con coimas, y corruptelas, como lo sucedido con el “club de la construcción”, el “cartel brasileño”, entre otros.

Se imaginan ustedes, si esto no hubiera pasado, cuánto más hubiésemos crecido. El Perú, según cifras de la Contraloría, pierde más de 10 mil millones de soles al año en corrupción, y aquí la culpa no solo es del funcionario público corrompido, sino del agente corruptor que sale de las filas del empresariado.

La tarea ahora, es hacer entender a la clase empresarial, que el Perú seguirá necesitando de su aporte, de su valentía en invertir en el país, pero eliminando a esos pocos malos empresarios que puedan contaminar nuestra exitosa economía.

(*) Exvicepresidente de la República del Perú.