La rencarnación: ¿mito o realidad?

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Nadie puede recordar las vidas pasadas, pero hay una memoria del alma que nos da señales de lo que hemos vivido en otras vidas. Corresponde conocer estas señales que te ayudarán a descubrir el  proceso de tu reencarnación.

¿Crees en la reencarnación? Existen diversas señales para saber si tu alma ha reencarnado, pero para poder identificarlas, primero debemos comprender algunos conceptos e ideas. La reencarnación es la creencia consistente en que la esencia individual de las personas -ya sea mente, alma, conciencia o energía- adopta un cuerpo material no solo una, sino varias veces después de la muerte. El propósito de este alma o espíritu que viaja o aparece por distintos cuerpos es aprender en diversas vidas las lecciones que proporciona la existencia terrena hasta alcanzar una forma de liberación o de unión con un estado de conciencia más alto.

Por ejemplo, el budismo no cree en la existencia de un alma individual y eterna. El ser humano es solo transmisor de un incesante flujo, de una energía ininterrumpida, de fuerzas acumuladas durante existencias anteriores. La ley del Karma es el factor determinante de la existencia de un individuo. El hombre que muere renacerá enun estado agradable o desagradable, según las acciones que haya cometido en su vida terrenal.

La memoria humana no puede recordar las vidas pasadas como se recuerda la infancia. Sin embargo, hay una memoria del alma que nos da señales de lo que hemos vivido en otras vidas. Aquí tienes una lista con las señales que te ayudarán a descubrir si tú o algún conocido tuyo han pasado por el proceso de reencarnación.

 

Recuerdos espontáneos

Hay muchos casos registrados de niños pequeños que tienen registrados en su memoria objetos o personas que llegaron a su mente de manera espontánea, y que tiempo después se ha logrado comprobar que eran certeros o reales. Estos recuerdos podrían ser resultado de fantasías, malentendidos o incongruencias del pensamiento, pero al momento de saber que aquello sí existe de verdad, solo afirma la conexión de vidas pasadas.

 

Tener una fuerte intuición

La intuición es la capacidad de equilibrar la mente consciente e inconsciente para obtener una sabiduría que ayude en una situación específica, pero hay veces en las que esta fuerza sobrepasa lo natural y parece ser un acto de vidente. En el budismo existe un espacio llamado Nirvana, donde toda la energía fluye y el conocimiento se comparte. Tal vez de ahí surjan aquellos misteriosos saberes.

 

Déjàvu

Todos han tenido esa extraña sensación de haber experimentado con anterioridad algún momento de la vida. A menudo un dèjávu es provocado por los olores, sonidos, imágenes y sabores. Hay quienes sostienen que este acto es causa de una disonancia neurológica y muchos afirman que refleja las posibilidades de otras dimensiones. Otros, sin embargo, creen que revela un poco más de las vidas pasadas.

Precognición

También llamada “visión del futuro” o “segunda vista”, la precognición es la capacidad de tener información de eventos futuros que, por supuesto, desconocerías sin esta habilidad. Este acto no solo engloba visiones, porque también puedes experimentar sensaciones físicas y emociones, así como en los sueños. Se podría pensar que este fenómeno rompe con las leyes físicas y demuestra cómo el espíritu viaja a través de diferentes dimensiones.

Retrocognición

Es el caso opuesto del punto anterior. La información que obtienes del pasado sería la clara muestra de que viviste en otros cuerpos y de que lo que ahora vives es resultado de un acto de reencarnación.

Afinidad a culturas de siglos pasados

Si te parecen atractivas ciertas culturas o periodos en el tiempo, podría ser porque aún hay en ti un residuo de tu vida pasada. Por ejemplo, si te interesan mucho culturas como la egipcia, la celta o la griega, quizá sea porque estuviste en esa época de la vida y sufriste algún percance. Ahora tienes un misterioso impulso por saber más acerca de quienes te rodearon.

Sientes que no perteneces a este mundo

Esa molestia sobre el mundo que te rodea, combinada con un anhelo por encontrar tu verdadero hogar, puede ser resultado del llamado de ese lugar místico donde todas las almas confluyen, porque dicen que las esencias que ya cumplieron con su misión y su ciclo tienen una necesidad básica de regresar a casa.

Los cristianos y la reencarnación

La reenarnación es contraria a la doctrina y la tradición cristiana y totalmente incompatible con la fe en la resurrección atestiguada en la Biblia y con la fe en Jesucristo como Salvador.

La fe judía y cristiana revela al ser humano como un ser único e irrepetible, atestigua la resurrección y revela que las personas cuando mueren van al encuentro del Señor, nadie se reencarna en otro cuerpo, ni tampoco queda vagando como un espíritu por el mundo -o en otros planetas-, como creen los espiritistas.

Para la fe cristiana, el ser humano tiene una identidad única en cuerpo y alma, y no hay karma, ya que existe el perdón de un Dios que salva. Jesús mismo le dice al ladrón en la cruz: “Hoy mismo estarás conmigo en el paraíso” (Lc 23,39), por lo que encontramos aquí un ladrón sin karmas y reencarnaciones que llega al cielo definitivo.

Creer en el amor infinito de un Dios que salva y perdona no admite la soledad de estar en manos de una ley fría y universal de causa y efecto. Además, para una antropología cristiana, la reencarnación banaliza la muerte, el cuerpo y la propia identidad, convirtiendo a éstas en meras realidades accidentales.