Su caída permitirá la liberación del pueblo venezolano, afirma excanciller Miguel Ángel Rodríguez
En declaraciones a La Razón, el exministro de Relaciones Exteriores, Miguel Ángel Rodríguez Mackay aseguró que la reciente comunicación entre el presidente americano Donald Trump y Nicolas Maduro tuvo el objetivo de darle al dictador un ultimátum para que se fugue a otro país y abandone Venezuela, porque de lo contrario las fuerzas armadas de EE.UU atacaran al régimen chavista.
– ¿Cómo analiza la comunicación, no se sabe si directa o indirecta, que hubo entre Donald Trump y Nicolás Maduro, donde se le había ofrecido al dictador venezolano fugarse a Rusia?
Creo que la comunicación que fue confirmada por Donald Trump y nunca negada por Nicolás Maduro, es parte del proceso que Estados Unidos ha construido para ponerle coto a la presencia de Maduro en Venezuela, es decir, para Estados Unidos de América y para Donald Trump, la llamada telefónica era la llamada del ultimátum, la llamada para ver si realmente tiene intención de abandonar el poder con la garantía de solventar para él y su familia un escape a donde quiera, y creo que para Donald Trump el pulso de esa llamada ha definido el resultado. Es decir, la decisión de recurrir a la vía terrestre, porque siendo la primera fase marítima, la segunda fase aérea, que ha sido cerrar el espacio aéreo, ya la tercera va a ser terrestre, y esa conversación tuvo el exclusivo objetivo de darle la oportunidad a Nicolas Maduro para que esta no sea un final funesto, sangriento, desgraciado y evitar las bajas, etcétera, pero parece que el dictador no ha comprendido que Estados Unidos ya le bajó el dedo hace buen tiempo.
– Ahora ¿hay alguna base legal de ámbito internacional que respalde una intervención militar de Estados Unidos en Venezuela?
Lo que pasa es que Estados Unidos ha construido una doctrina de justificación y de legitimación internacional, por la cual no está interviniendo contra el gobierno de Maduro, ni contra la calidad política de Maduro, sino contra un delincuente internacional, que es jefe de un cártel de droga, llamado Cartel de los Soles. O sea, para Donald Trump, esa es la doctrina que busca legitimación internacional, por tanto, hay un principio en el derecho internacional que se llama la seguridad colectiva, y bajo ese principio, Estados Unidos ha creído que acabar con Maduro, un delincuente, jefe de un cártel, es librar a la humanidad de un hombre que puede acabar con la juventud de Estados Unidos y del mundo. Entonces, bajo esa premisa lo hace Estados Unidos, sin que eso niegue, por supuesto, que pegándose al derecho internacional clásico y duro, es evidente que pocos fundamentos se van a encontrar a favor.
– ¿Eso implicaría que, al acabar con ese delincuente internacional y su organización, se daría el regreso de la democracia a Venezuela o no?
Yo creo que el acabar con el delincuente Nicolás Maduro y su banda, es lograr la gran liberación del pueblo venezolano, y por tanto, como es al mismo tiempo dictador y delincuente internacional, entonces, será el momento para que se recobre la democracia en Venezuela y asuma el mandato quien fue elegido recientemente, ósea Edmundo González, porque ese es el proceso lógico que debe seguir a la gran liberación del pueblo de Venezuela de un delincuente, al mismo tiempo un dictador.
– ¿Cómo usted ve la correlación de fuerzas en América Latina respecto a este tema? Por un lado, Lula de Brasil, Petro de Colombia, Boric de Chile, y por otro lado, Milei de Argentina, Jerí de Perú, etc.
Yo no creo que en América haya ninguna capacidad como para poder solventar un cierre de filas a favor de Nicolas Maduro, o crear una división. Todos son conscientes que Maduro es un óbice para la tranquilidad y la paz de América Latina, y si su régimen cae, nadie va a salir en su defensa para darnos cuenta que hasta las ideologías tienen sus momentos que se van a determinar por el pragmatismo, y creo que así va a pasar con Maduro. Caído Maduro, no va a haber comunista que levante la mano a favor de él.




