Campanazo dio inicio a “levantada mundial” en distintas partes del orbe
Lima fue ayer epicentro de la primera procesión del Señor de los Milagros, uno de los actos religiosos más emblemáticos del país. El recorrido de la venerada inició en la iglesia Las Nazarenas, ubicada en la avenida Tacna, en pleno Centro Histórico de Lima.
El evento, denominado “Levantada mundial”, alcanzó un carácter inédito al reunir a 52 hermandades provenientes tanto del Perú como del extranjero. Esta jornada buscó unir a devotos de distintas partes del mundo en torno a una misma tradición, conectando congregaciones de Lima con comunidades internacionales que veneran la imagen.
A las 12 p. m., sonó la campana frente al altar mayor del templo. Este acto simbólico sirvió como la señal esperada para que, de forma simultánea en diferentes ciudades, las agrupaciones participantes elevaran el anda del Señor de los Milagros, creando así un momento de comunión global.
Un mar humano acompañó al Cristo de Pachacamilla en su primer recorrido.
El arzobispo de Lima, cardenal Carlos Castillo, anunció que el papa León XIV dirigirá unas palabras para los devotos del Señor de los Milagros el próximo 19 de octubre desde la plaza de San Pedro.
«Hemos hablado con el papa y, si bien hoy día no nos va a poder hablar porque tiene otra tarea; el 19 [de octubre], después del 18, va a dirigirnos unas palabras, porque van a levantar al señor allí, en la plaza de San Pedro, para la procesión que va a haber en Roma», señaló Castillo.
El religioso brindó estas declaraciones durante la ceremonia de levantamiento del anda del Señor de los Milagros, que se realizó este mediodía en Lima, así como en otras hermandades del Perú y del extranjero en simultáneo.
Previamente, el cardenal pidió rezar en este mes de octubre «por todos, inclusive por quienes se han equivocado, para que puedan retornar al camino de amistad, para que puedan retornar al camino del amor».
«Pero para eso nosotros vamos a seguir al señor humildemente, sencillamente, como él nos enseñó, a caminar con él. Y por eso el papa Francisco, cuando conversamos de esto hace un tiempo, decía: ‘eso es un signo lindo para el año de Jesucristo’. Y estamos conviviendo ahora esta promesa que le hicimos de que lo íbamos a hacer, aunque él no esté presente», aseguró.




