9 de mayo de 2026

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Lima: Cargando...

Marcha de caviares y rojos fue una masacre para 84 policías

“Todo el Perú fue testigo de un ataque a la PNP”, dijo ministro del Interior.

Tiburcio: “Han caído avellanas en el rostro de policías”

Congreso: “Han sido víctimas de ataques violentos perpetrados por delincuentes”

Premier Álvarez: “hubo grupos subversivos”

Un total de 84 policías resultaron heridos durante las marchas violentas en Lima de la llamada Generación Z, incentivados por la izquierda caviar, de los cuales 22 permanecen internados en el Hospital Central de la PNP. Estas cifras fueron informadas por el director general de la Defensoría de la Policía Nacional, Máximo Ramírez.

«De acuerdo a la información que me han reportado son 22 los policías que aún han quedado internados en el Hospital de Policía, porque están con fracturas, están conmocionados (…). De los 84 (heridos) han quedado 22 policías internados», precisó.

Asimismo, José Roncal Narváez, director general de Gestión del Riesgo de Desastres y Defensa Nacional en Salud del Minsa, informó que 29 civiles resultaron heridos tras las protestas.

ATAQUE A PNP

Horas más tarde, el ministro del Interior, Vicente Tiburcio, afirmó que “todo el Perú ha sido testigo de un ataque contra la Policía Nacional”.

El titular del Interior se presentó de manera urgente ante el Pleno del Congreso para informar sobre los hechos ocurridos durante las protestas sociales con vandalismo, intento de incendiar el Congreso y violencia contra la Policía.

En su balance oficial, detalló que se utilizaron objetos contundentes, como “avellanas”, que impactaron en el rostro de un policía. “Esto es un atentado contra la vida de mis policías”, declaró Tiburcio a la prensa.

Tiburcio describió a los agresores como “vándalos” que actuaban de forma organizada, utilizando cascos, pasamontañas y mochilas para ocultar su identidad y portar objetos peligrosos. Según el titular del Ministerio del Interior (Mininter), esta indumentaria demuestra que su objetivo no era una manifestación pacífica.

UN MUERTO

Por la tarde, el comandante general de la Policía Nacional del Perú, Óscar Arriola, confirmó que el suboficial de tercera Luis Magallanes fue el autor del disparo que provocó la muerte de Eduardo Ruiz durante las protestas realizadas en el centro de Lima.

En conferencia de prensa, Arriola señaló que el agente identificado pertenece a la Dirección de Investigación Criminal (Dirincri) y aclaró que no forma parte del Grupo Terna.

“El autor de ese disparo es el suboficial de tercera Luis Magallanes, pertenece a la Dirección de Investigación Criminal y no al Grupo Terna”, declaró.

“Ha sido separado de su cargo y puesto a disposición de la autoridad competente”, declaró. Indicó además que el agente “había sido agredido previamente”, motivo por el cual se encontraba internado en un hospital, aunque ello no justifica el uso desmedido de la fuerza.

“Estos son hechos totalmente aislados del planeamiento”, enfatizó, al descartar que la muerte de Ruiz haya sido resultado de una orden institucional.

RESPALDO

El Congreso emitió un comunicado lamentando el fallecimiento de Ruiz Sáenz, pero a la vez respaldando a la PNP.

“Expresamos nuestra solidaridad y firme respaldo a la valerosa Policía Nacional del Perú, cuyos agentes han sido víctimas de ataques violentos perpetrados por delincuentes infiltrados en la marcha ciudadana”, aseveraron.

SUBVERSIVOS

Ernesto Álvarez, titular de la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM), sostuvo que “un grupo numeroso de violentistas quiso penetrar las vallas de la policía para atacar, presuntamente incendiar, como ha sucedido en otras realidades en la sede del Congreso”.

Aseguró que la violencia contra la Policía Nacional del Perú se desarrolló de manera premeditada por actores equipados con “bombas molotov y piedras”.

“La conclusión es que la Policía ha actuado de una manera proporcional, de una manera sumamente medida, y la prueba de ello es que hay más policías heridos que manifestantes violentos afectados”, manifestó.

CONTRA MUJERES PNP

Cabe indicar que manifestantes de la Generación Z acorralaron a mujeres policías para luego arrebatarles su motocicleta y atacarlas con piedras y golpes.

Ante la violenta turba, las integrantes de la PNP tuvieron que actuar en legítima defensa y sacar sus armas de manera preventiva.

En redes sociales quisieron culpar a las agentes de intentar disparar a los vándalos, cuando solo fue legítima defensa.

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