Por: Pablo Carranza
– Luego de varias semanas de haberse materializado la liberación de su padre, el general en retiro del Ejército Juan Rivero Lazo, puede comentarnos ¿cómo fue el camino hasta lograr el fallo del Tribunal Constitucional ante su injusta carcelería?
Bueno, fue un milagro de Dios el que mi padre finalmente esté con nosotros. En algún momento ya habíamos perdido la esperanza de que él recobre su libertad con vida. No nos rendimos ante eso, y buscamos los caminos, y se fueron dando. Ya teníamos presentado un habeas corpus, además contratamos al doctor Aníbal Quiroga para que haga su defensa, y fue quien sustentó finalmente el habeas corpus de mi papá ante el Tribunal Constitucional, y bueno, con tantos baches y piedras en el camino, finalmente lo conseguimos, con la ayuda de muchas personas, entre ellas el doctor Quiroga, periodistas, porque muchos medios de comunicación se interesaron, al enterarse de las graves vulneraciones a los derechos humanos de mi padre que no había tenido un debido proceso, y además del chantaje del IDL para que mi padre canjee su libertad en base a mentiras, de querer chantajearlo para que él acepte como Director de Inteligencia que en el Ejército había habido una política de exterminio y no respeto a los derechos humanos. Pero, mi padre, como nos dijo, él no podría mirarnos a los ojos sabiendo que había canjeado su libertad en base a mentiras, y confió en la justicia y pensó que en algún momento iba a alcanzar justicia. Pero bueno, finalmente lo que sí se ha comprobado es cómo el sistema judicial se ha ensañado con los militares que han pacificado el país, de la mano con el IDL y otras organizaciones no gubernamentales que se denominan defensores de los derechos humanos.
– ¿Cómo se encuentra física y psicológicamente su padre?
Mi papá en el 2024 fue internado dos veces en el hospital porque, como comprenderá, él tiene ya 83 años de edad y una salud resquebrajada, tuvo neumonía y luego una grave infección urinaria que lo ha vuelto a llevar por emergencia al hospital porque ha recrudecido nuevamente. Él tiene un problema en las vías urinarias y tiene un problema recurrente, y ha tenido nuevamente una infección urinaria muy severa por lo que ha necesitado ser internado en el hospital militar, lamentablemente. Está estable ya, pero sí llegó con un cuadro muy fuerte al extremo que los médicos decidieron internarlo de manera urgente.
– ¿Ustedes van a emprender alguna acción legal para tratar de limpiar el nombre de su padre?
En realidad, de acuerdo a la resolución del Tribunal Constitucional, además de que a él se le había impuesto de manera violatoria el cómputo de las penas, mi padre estaba con una detención arbitraria por un sistema que había violentado principios tan básicos como la no retroactividad de la ley penal. A él le estaban aplicando de manera retroactiva con el único propósito de dejarlo morir en una cárcel. Entonces, eso ha sido una de las cosas que el Tribunal Constitucional ha corregido, sin embargo, aún hay muchas más por corregir, como por ejemplo que mi padre estuvo 12 años y medio preso sin ninguna sentencia, caso único en el mundo. El plazo máximo de detención preventiva es de 36 meses y mi padre estuvo 12 años y medio preso preventivamente. Eso es una vulneración. Luego, todos los procesos que él ha tenido desde el 2001 hasta la fecha no han concluido, por lo tanto también son violatorios porque han excedido el plazo máximo de procesamiento sin sentencia. Todas estas vulneraciones van a hacer que estos procesos sean nulos. Por lo tanto, todas las sentencias que han recaído sobre él, como han violentado los principios fundamentales y el debido proceso, son sentencias nulas y ya con el doctor se están viendo las acciones pertinentes porque estos juicios van a ser archivados por las vulneraciones al debido proceso. Y, por otro lado, también tenemos una denuncia ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, donde ya le ha pedido al Estado peruano que lleve un acuerdo amistoso con mi padre. Es decir, la comisión al ver que ha habido vulneraciones a los derechos humanos de mi padre le está solicitando al Estado peruano que lleguemos a un acuerdo amistoso. Esto ya lo ha hecho desde el año 2019, pero en ese momento el Ministerio de Justicia y el Estado peruano hicieron caso omiso. Sin embargo, yo tengo mucha esperanza en el actual ministro de Justicia, para que ellos o se allanen a la denuncia de mi padre o lleguemos a un acuerdo amistoso por las graves vulneraciones y que han sido ratificadas por el Tribunal Constitucional, que por eso mi padre recobró la libertad.
– ¿Cree que la libertad de su padre tenga un efecto positivo para aquellas otras personas que sufren o han sufrido persecución del Estado o del Poder Judicial?
Mire, lo importante con la libertad de mi padre y la sentencia tan valiosa del Tribunal Constitucional, es que se ha evidenciado el ensañamiento que hay contra los militares que pacificaron al país, el ensañamiento del Poder Judicial y de estas ONG que buscan perseguirlos y aplicarles de manera ilegal las normas, las leyes, someterlos a juicios sin fin para perseguirlos de por vida, cuando muchos de estos casos ya están prescritos. Sin embargo, ellos siguen persiguiéndolos, denominándolos en el contexto de la lesa humanidad, a pesar de que está muy clara en nuestra legislación que los crímenes de lesa humanidad solamente pueden ser aplicables en el Perú del 2002 en adelante, y no hacia atrás, como ocurre con cualquier ley penal. Sin embargo, en la actualidad jueces y fiscales están aplicándola retroactivamente y es lo mismo que hicieron con mi padre. Entonces, esa sentencia marca un antes y un después y yo tengo mucha fe en que los demás militares que están viendo vulnerados sus derechos humanos sean tratados correctamente, porque los militares no piden impunidad, piden juicios justos. A los terroristas sí les prescriben sus delitos y sí han tenido debido proceso. A los terroristas se les ha vuelto a juzgar, se les ha liberado, estas ONG como el IDL los ha sacado de la mano con indemnizaciones, les han rebajado las condenas, les han buscado indultos, sin embargo a los militares no solamente no se les aplica la ley, sino que se les vulnera.
Juicios nulos
“Todos los procesos que mi padre ha tenido desde 2001 no han concluido, excediendo plazo máximo de procesamiento sin sentencia. Por estas vulneraciones, todos estos procesos serán nulos, así como sus sentencias”, señaló Marietta.
Estado de salud
Juan Rivero tiene 83 años y su salud resquebrajada: tuvo neumonía y grave infección urinaria que lo llevó a ser internado




