29 de marzo de 2026

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Mario Vargas Llosa fue despedido en absoluta privacidad

Duelo Nacional por muerte de Mario Vargas LLosa

El Premio Nobel de Literatura 2010, Mario Vargas Llosa, fue despedido en la intimidad familiar, tras su fallecimiento la noche del domingo a los 89 años en Lima. Luego de ser velado en su casa de Barranco, la tarde de ayer sus restos partieron a la funeraria donde fueron cremados, según su voluntad.

Sus hijos pidieron respeto por la privacidad del último adiós, ya que el autor no deseaba ceremonias póstumas públicas. Vargas Llosa, figura clave del “boom” latinoamericano, dejó un legado literario imborrable tras una prolífica carrera que culminó con su novela “Le dedico mi silencio” y su columna “Piedra de Toque”.

Horas antes, la presidenta Dina Boluarte y varios integrantes del gabinete ministerial acudieron a la casa de Vargas Llosa, en Barranco, para participar del velatorio.

Boluarte, acompañada por el primer ministro Gustavo Adrianzén, llegó al domicilio sin ofrecer declaraciones a la prensa y fue recibida por Álvaro Vargas Llosa, hijo del literato. Otros funcionarios que la acompañaron fueron el canciller Elmer Schialer, la ministra de Desarrollo, Leslie Urteaga, el ministro de Trabajo, Daniel Maurate, y la titular de la Mujer, Fanny Montellanos.

 

DUELO NACIONAL

El Gobierno declaró día de duelo nacional y dispuso que las banderas fueran izadas a media asta como muestra de respeto. En marzo pasado, Boluarte impuso a Vargas Llosa la Orden del Sol en el grado de Gran Collar, la máxima distinción del Perú, por su larga trayectoria intelectual y en las letras.

La jefa de Estado se refirió a él a como el “mayor referente de las letras del Perú y uno de los principales de América y el mundo”, además de resaltar el Nobel de literatura recibido en 2010 y su incorporación a la Academia Francesa de la Lengua.

“Es un hito que enaltece a la cultura peruana, ser el primer escritor sin haber escrito una obra en francés, sino por su laureada obra que forma parte del acervo universal”, agregó.

 

AGRADECIMIENTO

Álvaro Vargas Llosa se pronunció públicamente y agradeció las muestras de cariño a la memoria del ganador Premio Nobel de Literatura, provenientes de distintas personalidades y fans no solo del Perú, sino también del mundo; a quienes pidió respeto a la privacidad del duelo familiar.

En contacto con la prensa por primera -y única vez según sus palabras- para hablar del deceso de su padre, Álvaro indicó que desea “transmitir la enorme gratitud de toda mi familia. De mi madre, Patricia; de Gonzalo, de Morgana, y mi propia gratitud”.

Como vocero de su familia, Vargas Llosa afirmó que pese a que el escritor peruano era una figura de la literatura universal y que es normal que la tristeza se exprese en diferentes partes del mundo, no pensaba que el apoyo recibido tendría la magnitud que se está experimentando al interior de su círculo familiar.

“Mi padre era una persona, como saben, universal, de manera que es natural que haya fuera de las fronteras del Perú congoja y tristeza por lo ocurrido, pero nunca pensamos que tomaría las proporciones que ha tomado, de manera que expresamos una infinita conmoción por lo que estamos recibiendo”.

Antes de finalizar, Álvaro Vargas Llosa también indicó que “el Perú ha perdido a uno de sus mejores hombres y nosotros a un ser infinitamente querido a quien vamos a echar de menos”, aunque también sostuvo que a su familia le queda el consuelo de haber tenido al escritor como su padre y también “del hermoso legado que ha dejado al Perú y al mundo”.

 

MURIÓ DE NEUMONÍA

Enrique Ghersi, amigo cercano de Mario Vargas Llosa, reveló que la causa de su deceso fue una neumonía.

“Una neumonía ha sido finalmente la causa de su fallecimiento. Eso es muy triste”, dijo Ghersi.

Ghersi formó parte del pequeño grupo que celebró el cumpleaños número 89 de Vargas Llosa, apenas dos semanas antes de su muerte. El escritor, aunque ya no con la vitalidad de años anteriores, compartió ese momento con familiares y amigos que viajaron desde distintos países para acompañarlo.

“Tuvimos la suerte de un pequeño grupo familiar de amigos de estar con él hace muy poco tiempo, el 28 de marzo pasado. Él cumplió 89 años. Ya estaba mayor, pero la pasó muy bien”, relató Ghersi. “Estuvo hasta haciendo chistes, metiendo vicio. Cantamos Happy Birthday y comió su torta”.

El abogado contó que se vio a Vargas Llosa de pie, apoyado en su bastón, sonriente y en calma. A su lado, su hijo Álvaro, su yerno Stefan Roig, y amigos como Gerardo Bongiovanni y Rocío Guijarro. “Fue muy emotivo. Nadie pensó en ese momento que dos semanas después íbamos a tener la terrible noticia del fallecimiento de Mario”, lamentó el abogado.

A lo largo de su vida, Mario Vargas Llosa dejó una huella profunda no solo en la literatura, sino también en el debate público del país. Su figura dividió opiniones por su constante participación política, pero logró el respeto generalizado por su trayectoria.

“Mario ha sido un hombre que para el Perú ha representado todo en el plano artístico y literario”, señaló Ghersi. “Ha tenido los reconocimientos más importantes, desde el Premio Nobel hasta la Academia de Francia y la Real Academia Española”.

Pero para el abogado, lo que lo define más allá de su obra escrita es su compromiso con las ideas. “También es bien importante, es un hombre, un luchador. Un héroe de la libertad”, dijo con firmeza. “Él siempre fue una persona polémica, nunca ocultó su opinión”.

Ese rasgo lo mantuvo hasta el final. Vargas Llosa no dejó de pronunciarse en público, incluso cuando sus posturas generaban controversia. Fue parte activa de debates en Perú y en otras partes del mundo, con la misma intensidad con la que escribió sus novelas.

Para Enrique Ghersi, la pérdida va más allá de la dimensión pública. Es la ausencia de un amigo. “Lamentablemente se nos ha ido un gigante”, expresó.

 

RECORRIDO

El ganador del Premio Nobel de Literatura en 2010, regresó al Perú hace unos meses, en el año 2024, y aprovechó su estancia en la ciudad de Lima para visitar junto a su hijo Álvaro algunos de los escenarios que aparecen en sus obras más conocidas, como es el antiguo bar ‘La Catedral’, hoy convertido en un terreno en venta.

Hoy, el local que albergó ‘La Catedral’ está en ruinas y tiene un cartel de venta. Tras el cierre del bar, el establecimiento fue utilizado como almacén y estacionamiento. También hubo planes para remodelarlo y convertirlo en un establecimiento de conciertos, pero esos proyectos nunca se concretaron. El lugar, aunque en mal estado, sigue siendo un símbolo de la historia literaria de Lima.

Fue precisamente Álvaro Vargas Llosa quien compartió el jueves 28 de noviembre del 2024, en sus redes sociales, una foto en la que se aprecia al literato apoyado en un bastón que contrasta con el predio que alguna vez albergó el bar limeño.

El hijo mayor del escritor comentó sobre este regreso: “55 años después, retorno al (ex) bar ‘La Catedral’, en busca de los fantasmas de Zavalita y el zambo Ambrosio”. Con esta frase, Álvaro Vargas Llosa recordó los personajes que cobraron vida en Conversación en La Catedral, una de las grandes novelas de la literatura universal.

Este no fue el único lugar que visitó el escritor nacido en Arequipa antes de fallecer. En las fotos compartidas por su hijo también se puede ver que tuvo la oportunidad de volver al Colegio Militar Leoncio Prado, escenario de su obra más conocida, La ciudad y los perros. En la instantánea aparece junto a un militar que custodia el colegio militar.

 

((RECUADRO))

Mario fue hincha de la ‘U’

El autor de ‘La ciudad y los perros’ se convirtió en hincha de Universitario de Deportes a los 11 años, una edad en la que disfrutaba tanto de ver los partidos como de jugarlos. En la infancia, llegó a asistir al Estadio Nacional de Lima con el uniforme completo del club crema.

¿Estuvo en las tribunas o en el campo? Esta pegunta fue despejada el 2 de febrero de 2011, durante la ‘Noche Crema’ en el Estadio Monumental. Ese día, Vargas Llosa recibió una ovación de la mayoría de los hinchas, que habían llegado al estadio para ver a su club enfrentarse a Arsenal de Sarandí.

“Para mí, uno de los recuerdos más hermosos de mi infancia es haberme puesto la camiseta de la ‘U’ y defendido los colores de mi club como calichín en un partido en el Estadio Nacional ante Deportivo Municipal. No sé si llegué a patear alguna vez la pelota, pero en mi memoria ha quedado grabada esa experiencia como una de las más ricas e intensas que he vivido”, expresó desde el gramado.

Durante el homenaje al novelista peruano, recibió una medalla y fue nombrado socio honorario del club, gesto que fue celebrado con una gran ovación por parte de los asistentes. En otro momento de su intervención, el escritor expresó con énfasis el significado de Universitario: “La ‘U’ es mucho más que un club de fútbol, es un mito, una leyenda, una tradición”.

 

 

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