Los familiares de Augusto Nava señalaron que atraviesa una crisis maníaca grave asociada al trastorno bipolar tipo I y permanece internado.
La familia de Augusto Nava, denunciado por insultar y amenazar de muerte a una pareja homosexual en un McDonald’s de Miraflores, pidió disculpas públicas a los afectados y confirmó que el hombre permanece internado en una clínica psiquiátrica. Según sus parientes, atraviesa una crisis maníaca grave asociada a un diagnóstico de trastorno bipolar tipo I.
A través de un comunicado, sus familiares lamentaron las expresiones homofóbicas y las amenazas registradas en videos que se difundieron ampliamente en redes sociales. También señalaron que no buscan justificar lo ocurrido por su condición de salud mental, sino explicar la situación que enfrenta.
“Ofrecemos nuestras disculpas a las personas afectadas por las amenazas y las expresiones homofóbicas que recibieron. Lamentamos el temor y el daño causado”, indicaron.
Los allegados explicaron que Augusto, de 35 años y entrenador deportivo, había logrado mantener una vida estable mientras recibía tratamiento. Sin embargo, afirmaron que su estado actual requiere atención especializada y que los psiquiatras evalúan las posibles causas de la descompensación.
Mariem Nava, hermana del denunciado, contó a Perú21 que su familiar vive con trastorno bipolar tipo I desde 2013 y que presenta episodios relacionados con esta condición aproximadamente cada dos años. Según indicó, ninguna crisis anterior había involucrado a otras personas de una forma similar.
La mujer señaló que Augusto trabajaba como coach, practicaba deporte y había alcanzado independencia económica. También lamentó que los avances personales de su hermano se hayan visto afectados por este episodio.
Mariem reconoció la gravedad de las expresiones dirigidas contra Reynaldo e Iván, quienes almorzaban en el establecimiento cuando ocurrió el incidente. “La salud mental no es una excusa para cometer ofensas de cualquier tipo, pero también esperaría que comprendan la condición de mi hermano”, manifestó.
La familia también denunció que, después de la difusión de las imágenes, comenzaron a recibir llamadas y mensajes con amenazas de muerte contra Augusto. Según Mariem, las intimidaciones alcanzaron a su madre y a sus hermanos. Además, aseguró que se difundió una fotografía del documento de identidad del denunciado en la que aparecía la dirección de su domicilio.
Ante esta situación, los familiares pidieron que las críticas por lo ocurrido no se conviertan en nuevas agresiones. También explicaron que prefieren mantener en reserva algunos detalles de la hospitalización para evitar una mayor exposición pública.
“Estamos reiterando las disculpas a las personas agredidas y, si quieren hacer una denuncia penal, están en su derecho”, expresó Mariem.
El incidente ocurrió en un local de McDonald’s ubicado en el óvalo Gutiérrez, en Miraflores. De acuerdo con las grabaciones difundidas en Instagram, Augusto Nava increpó a Reynaldo e Iván con expresiones homofóbicas y amenazas de muerte. Entre las frases registradas figura: “Los mato, y lo peor es que no bromeo”.
Durante el altercado, también habría afirmado que la homosexualidad era un pecado y que las personas homosexuales irían al infierno si no se arrepentían. En otro video, se definió como homófobo y pidió que las personas homosexuales no se acercaran ni lo miraran si se cruzaban con él.
Las imágenes provocaron el rechazo de diversas figuras públicas y activistas, entre ellas Javiera Arnillas, Stefano Meier, Daniela Darcourt, Susel Paredes y Jorge Apolaya, integrante del Colectivo Marcha del Orgullo.
Por su parte, Arcos Dorados, empresa operadora de McDonald’s en el Perú, condenó las expresiones discriminatorias y reafirmó su política de tolerancia cero frente a estos comportamientos. La compañía indicó que su equipo contactó a las autoridades y brindó asistencia a los clientes afectados.
Uno de los agraviados también se pronunció en redes sociales y confirmó que el caso había sido denunciado ante la Policía. En su mensaje, pidió que las personas que sufren discriminación no permanezcan en silencio y recordó que cualquier ciudadano puede ser víctima de una agresión de este tipo.
Mientras el caso sigue su curso, la familia de Augusto Nava reiteró sus disculpas y pidió que cesen las amenazas contra sus integrantes. Asimismo, sostuvo que abordar la condición de salud mental del denunciado no debe significar minimizar el daño causado a las víctimas ni estigmatizar a las personas que viven con trastornos psiquiátricos.



