La Copa Mundial Masculina de la FIFA 2026 por fin está aquí. Aunque nuestra Blanquirroja tuvo la mala fortuna de quedarse fuera de la zona de clasificación, es indudable que los hinchas a lo largo y ancho del país estarán pegados a la pantalla para disfrutar de la nutrida agenda de partidos que nos depara la máxima fiesta del fútbol.
La edición 2026 del torneo promete más acción que nunca. Se estrenará un formato nuevo y ampliado, con 48 selecciones disputando un total de 104 encuentros a lo largo de 39 días de competencia.
El sistema de juego del Mundial también ha sido modificado para poder albergar a esta enorme cantidad de participantes. Ahora contaremos con 12 grupos, donde los ocho mejores terceros también avanzarán a la fase eliminatoria, inaugurando la inédita ronda de dieciseisavos de final. Para los aficionados que deseen apostar a la acción en cualquier etapa del campeonato, una de las mejores maneras es a través del código de bono bet365 para apuestas del Mundial.
Sin embargo, el nuevo formato no es el único cambio en esta justa mundialista. El Mundial 2026 marcará el debut de un reglamento con el que la FIFA espera reducir drásticamente la pérdida de tiempo y mejorar el comportamiento dentro del terreno de juego.
Nuevas normas para combatir la pérdida de tiempo
Los colegiados que impartirán justicia en el Mundial 2026 han recibido nuevas facultades para combatir las tácticas de dilación. Si bien sigue siendo perfectamente lícito que los equipos «pisen la pelota» y bajen el ritmo del partido si esto les favorece, ahora existirán menos vacíos legales para hacerlo.
Los árbitros podrán iniciar un conteo regresivo de cinco segundos con la mano si consideran que los jugadores se están demorando demasiado en ejecutar un saque de banda o un saque de meta. Si el futbolista no realiza el cobro antes de que finalice el conteo, la posesión se invertirá. Esto significa que el equipo rival obtendrá el lateral, y un saque de arco pasará a convertirse en un tiro de esquina a favor del adversario.
También hay modificaciones sustanciales sobre lo que ocurre cuando un jugador cae lesionado. Los jugadores de campo deberán permanecer un minuto obligatorio al margen del terreno tras recibir atención médica. La consigna es que la desventaja de dejar a su escuadra con un hombre menos disuada a los futbolistas de fingir faltas o lesiones.
Asimismo, la FIFA busca erradicar la vieja costumbre de los guardametas de tirarse al césped innecesariamente, limitando lo que está permitido durante su atención. Si un portero requiere asistencia médica, quedará estrictamente prohibido que los demás jugadores se agrupen en la zona técnica para recibir instrucciones o que formen círculos en la cancha para dialogar sobre tácticas.
Afortunadamente, ambas reglas contemplan excepciones basadas en el sentido común. Ninguna de estas medidas se aplicará si se trata de un golpe en la cabeza, ni tampoco si un jugador queda tendido producto de una infracción que resulte en una tarjeta para el infractor.
Las sustituciones también deberán realizarse con mayor agilidad en esta Copa del Mundo. Ya existía la directiva de que los jugadores debían abandonar el campo por la línea demarcatoria más cercana en lugar de caminar tranquilamente hasta su banquillo. Ahora, si el futbolista relevado no sale del gramado en un lapso de 10 segundos, tendrá que retirarse de igual forma, pero su reemplazo no podrá ingresar hasta que transcurra un minuto completo.
La conducta de jugadores y comandos técnicos será estrictamente vigilada
El otro gran bloque de reformas para este Mundial se centra en el comportamiento tanto de los futbolistas como de los entrenadores. Estas medidas se han introducido a raíz de una serie de incidentes de gran repercusión mediática en los últimos años.
Recordemos que la final de la Copa Africana de Naciones 2025 se vio empañada cuando Senegal, en señal de protesta por las decisiones arbitrales, abandonó el campo de juego. El equipo regresó y, de hecho, terminó ganando el encuentro, pero posteriormente fue despojado de su corona debido a este accionar. Meses después del pitazo final, Marruecos fue declarado campeón en mesa.
Con el afán de evitar que un bochorno similar se repita en el Mundial, la nueva normativa de la FIFA estipula que cualquier jugador o técnico que incite a su equipo a abandonar la cancha en señal de protesta recibirá una tarjeta roja automática. En caso de que un plantel decida, a pesar de las advertencias, marcharse a los vestuarios sin autorización, el partido se le dará por perdido por walkover con un marcador automático de 3-0 en contra.
Las atribuciones del VAR también se han ampliado para este certamen. El videoarbitraje ahora tendrá la potestad de intervenir en situaciones como segundas tarjetas amarillas y errores evidentes en el cobro de tiros de esquina. Se espera que esto reduzca significativamente la cantidad de polémicas que generan frustración en los equipos y que suelen derivar en reclamos airados.
El último cambio trascendental en el Mundial de este año tiene que ver con lo que sucede si un jugador se cubre la boca durante una discusión. Se ha vuelto cada vez más habitual que los futbolistas oculten lo que dicen a las cámaras tapándose la boca al hablar, y en circunstancias normales, esto seguirá estando completamente permitido.
No obstante, si un jugador incurre en esta práctica mientras protagoniza un altercado con un rival o con el juez del encuentro, verá la tarjeta roja directa. Esta medida se ha implementado para eliminar el riesgo de que los futbolistas encubran el uso de insultos o agravios. La regla tiene un propósito netamente disuasorio; por lo tanto, el infractor será expulsado por cubrirse la boca en plena discusión, incluso si no llega a proferir términos discriminatorios u ofensivos.




